Para orar cada día: Miércoles

18 de abril de 2018. Festividad de San Perfecto

"En el discurso, Jesús combina la revelación de lo que es y la crítica punzante a la incredulidad de la gente"
El que venga a mí no tendrá hambre

Juan 6, 35-40

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día».
 

Comentario

El tiempo de Pascua nos ayuda a adentrarnos en la pregunta: '¿Quién es este Resucitado?'. Él mismo responde: 'Yo soy'. Yo soy pan, pastor, palabra, cepa…

En el discurso, Jesús combina la revelación de lo que es y la crítica punzante a la incredulidad de la gente. Más, la revelación de Jesús avanza y aumenta a partir de las 'pegas' de incredulidad. La crítica se convierte en profundizar la identidad de Jesús: soy pan; soy bajado del cielo para acoger y no perder a todo a todo el que mi padre me envía: soy vida con futuro, soy vida más allá de la muerte. ¿Te imaginas? ¿Se nos puede regalar más?
 

Pregunta para reflexionar

Quiero hacer mías tus palabras, Jesús: ¿puedo atreverme a decir que estoy en el mundo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado? ¿Para qué ha creado Dios el mundo? ¿Qué es lo que Dios quiere?
 

Oración

Jesús Resucitado, ayúdanos a descubrir en tu resurrección la vida plena a la que el Padre nos llama y a la que nos llevará.

Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo