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Mañana
viernes día 27, a las 20:30h., se celebrará en la Concatedral
de San Julián de Ferrol, el funeral por Mons. Araújo Iglesias. Estará
presidido por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Manuel Sánchez Monge, Obispo de
Mondoñedo-Ferrol.
Asimismo, está previsto que se
celebre también en Mondoñedo, el lunes día 13 de agosto.
Estará presidido por el Cardenal
Antonio María Rouco Varela.
Nota Biográfica
Mons. Miguel Ángel Araújo
Iglesias nació en Sabadelle, municipio de Pereiro de Aguiar (Ourense), el
10 de enero de 1920. Inició sus estudios en el Instituto Nacional de
Enseñanza Media de Ourense y en 1932 pasó a la Universidad Pontificia de
Comillas (Santander), donde, después de terminar el Bachillerato, obtuvo
la licenciatura en Filosofía (1941) y Teología (1945). Este mismo año fue
ordenado sacerdote.
Durante 25 años ejerció su
ministerio sacerdotal en la ciudad de las Burgas, como profesor de
Teología del Seminario diocesano de esta ciudad y rector del mismo
(1956-1966); consiliario de diversos Movimientos de Acción Católica;
delegado diocesano del Clero; delegado diocesano de Misiones; Canónigo de
la Catedral de Ourense (1960-1970). Al
mismo tiempo colaboró asiduamente en el diario local La Región
(1958-1965) y en La Voz de Galicia y,
con algunos artículos, en revistas nacionales de orientación sacerdotal.
Según confesión propia, su
deporte preferido era la marcha; hizo dos veces a pie el camino de Orense
a Santiago, otra, el de Tui a Fátima (Portugal) y una última de
Torrelavega (Santander) a Covadonga. Siempre con su mochila y tienda sobre
las espaldas.
El 6 de septiembre de 1970 fue
consagrado Obispo de Mondoñedo-Ferrol, en la catedral de Ourense, por todos
los Obispos de Galicia, presididos por el Cardenal de Santiago de
Compostela, Fernando Quiroga Palacios, y el 13 del mismo mes hizo su
entrada oficial en la Sede episcopal de Mondoñedo. Fue Obispo de esta
Diócesis hasta 1985. También era Miembro de las Comisiones Episcopales de
Apostolado Seglar, Medios de Comunicación Social y Emigración de la
Conferencia Episcopal Española y Miembro del Concilio Pastoral de Galicia.
Su magisterio pastoral escrito
es abundante e incide casi siempre sobre la problemática de los hombres y
pueblos de Galicia. Impulsó la traducción al gallego tanto del misal como
de las Sagradas Escrituras. Además de ser miembro de la Real Academia
Galega, estaba en posesión, entre otras distinciones, del Pedrón de Ouro
(1978), de la Medalla de Castelao (1988), Galego de hoxe (1988), Premio Trasalba (1989),
, Grelo de Ouro (1992). Autor de obras como Oracional galego (1991) y Os Bispos de
Galicia e o Concilio Vaticano II (1996).
La Diócesis de
Mondoñedo-Ferrol le dedicó un afectuoso homenaje con motivo de sus Bodas
de Plata Episcopales, el 6 de septiembre de 1995 en Mondoñedo. D. José Gea
–hoy Obispo Emérito de esta diócesis- presidió el acto académico en el que
se leyó un telegrama del Papa Juan Pablo II, quien le felicitaba por sus
“abundantes frutos pastorales conseguidos”.
(Fuente: Gran
Enciclopedia Gallega y Boletín Oficial de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol)
El arzobispo de
Santiago resalta el talento de Araújo durante el funeral por el obispo
emérito
El arzobispo de Santiago de
Compostela, Julián Barrio Barrio, destacó hoy al obispo emérito de
Mondoñedo-Ferrol Miguel Anxo Araújo Iglesias como un hombre "que supone
poner sus talentos al servicio de la fe".
Julián Barrio presidió este mediodía los funerales por quien fue obispo de
Mondoñedo-Ferrol entre 1970 y 1985, que falleció el pasado domingo a los
87 años de edad en el Complexo Hospitalario de Ourense (CHOU) tras una
larga enfermedad agravada en las últimas semanas.
Obispos de Galicia, el obispo de Astorga, además de sacerdotes, religiosos
y fieles de las diócesis de Ourense y de Mondoñedo-Ferrol dieron hoy su
último adiós a Araújo en la iglesia de María Auxiliadora de la ciudad de
Ourense.
En su homilía, Barrio resaltó que "don Miguel Angel nos deja el recuerdo
de su voluntad y de su dedicación generosa al ministerio que el Señor le
había pedido". Por ello "unido a Jesucristo y a la Iglesia, puso toda su
vida al servicio de la misión encomendada, viviendo la conciencia serena y
la confianza esperanzada de decir su sí obediente a la llamada definitiva
de Dios".
Personalidades del mundo de la cultura, la política y del sector
empresarial no quisieron faltar a la cita para destacar el trabajo
desarrollado por el obispo emérito de Mondoñedo-Ferrol.
(Fuente: El Progreso,
Edic. digital, 24.07.07)
Ramón Loureiro:
Una vida y una voz para la historia.
La Voz de Galicia, 23 de julio de 2007, p. 41.
"Miguel Anxo Araújo Iglesias, el
prelado que recorría los campos de Galicia preguntando a los labradores
qué se podía hacer para mejorar sus condiciones de vida, el obispo que
acompañaba a las gentes del mar en sus tristezas y que defendió los
derechos de los trabajadores frente a las dictadura franquista, deja tras
de sí una muy profunda huella. Y la historia ha querido que él entregue su
alma precisamente cuando se conmemoran los once siglos de uno de sus más
ilustres predecesores en la mitra mindoniense, San Rosendo. Un santo que,
al igual que Araújo, gobernó la Diócesis de Mondoñedo y fue a morir,
después, a tierras ourensanas.
El actual Obispo de Mondoñedo-Ferrol,
Manuel Sánchez Monge, que visitaba a Araújo con gran frecuencia, destacaba
anoche del prelado fallecido la "austeridad de su vida", "su cercanía a
los sacerdotes y a los fieles" y su intensa labor pastoral. "La última vez
que estuve con él -desvelaba Sánchez Monge, muy emocionado- ya se
encontraba muy enfermo, pero gracias a Dios tenía instantes de lucidez, y
aún me reconoció...".
Igualmente emocionado estaba el
que fue durante largos años secretario de Araújo, Rafael Lombardero: "Era
un home que sufría por Galicia -apunta este sacerdote-; unha persoa moi
sinxela que sabía falarlles tanto aos labregos como aos traballadores e
aos mariñeiros".
El Vicario General de la
Diócesis mindoniense-ferrolana, Antonio Rodríguez Basanta, a quien Araújo
ordenó sacerdote, recordaba su talante permanentemente "bondadoso". Y el
Canónigo Félix Villares Mouteira destacaba "a gran altura do seu labor
pastoral" y su "compromiso coa lingua e as xentes de Galicia".
(Hace unos meses, Araújo aún
tenía fuerzas para felicitar las navidades de su puño y letra, con
postales que hablaban del amor a Galicia y de la fe de la Iglesia...)."
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