Evaristo, apasionado por la gente y por el Evangelio

"En su actividad pastoral abrió ampliamente espacio a la actuación y responsabilidad de los seglares. Confiaba en ellos. Y así construía comunidad con la aportación de todos, con el realismo del día a día"

Evaristo Lorenzo Orol, buen sacerdote y gran amigo, nos ha dejado a los 76 años recién cumplidos e intensamente vividos. Nacido en el Valadouro lucense es ordenado sacerdote en 1966, sólo meses después de concluido el Concilio Vaticano II, que va a orientar su vida y acción pastoral. Las parroquias que sucesivamente le serán asignadas: San Mateo, Lago y Morás, Santiago Apóstol en Narón serán testigos y beneficiarias de ello.

De honda sensibilidad social, Evaristo siempre estuvo cercano a la gente y a sus problemas, acompañando, orientando y enfrentándose personalmente si era el caso. Él mismo había ampliado estudios de Doctrina Social de la Iglesia en el Instituto León XIII de Madrid, buscando fundamentar bien sus propuestas, atento a traducir el Evangelio a la realidad social que estaba viviendo. Siempre apasionado por la gente y por el Evangelio.

En su actividad pastoral abrió ampliamente espacio a la actuación y responsabilidad de los seglares. Confiaba en ellos. Y así construía comunidad con la aportación de todos, con el realismo del día a día. Por su parte, él cuidaba con esmero la celebración de la eucaristía y demás sacramentos; su espiritualidad no tenía duda y la comunicaba a quien quería entenderle.

Fiel a la amistad, ¡a cuántas familias ha acompañado! Matrimonios que casó, los hijos de éstos… Lo buscaban para las fiestas y también para las penas. Y allí iba, no importaban los kilómetros. Su presencia llenaba y siempre aportaba.

Tenía un carácter enérgico, es bien cierto; y en las discusiones podían saltar chispas. Pero él intentaba ponerlo al servicio del bien, de los últimos y pequeños, de las causas justas. Entre sus mil trabajos y relaciones se fue olvidando de sí mismo, atendiendo sólo a medias su salud. Y así ha llegado al límite. Queda en nosotros la huella que ha dejado de persona honesta, discípulo fiel de Jesús, generoso en su entrega.

Publicado: 13/10/2016: 1750
Alfonso Gil Montalbo

Ferrol (1939) - Delegado episcopal de Cáritas Mondoñedo-Ferrol