Mondoñedo y su Semana Santa viva

"Me pasmó el silencio, las organizadas de las cofradías, las imágenes, la cantidad de personas del pueblo y alrededores que iban en silencio, con devoción, sin aspavientos, con autenticidad"

Viví en Mondoñedo sólo un año escaso, en el Seminario como residente, mientras atendía diez parroquias en torno a Fonmiñá.

Tengo muy grato recuerdo, además de las personas, acabé apreciando Mondoñedo, cosa  en principio no tan sencilla para uno de costa de Ferrolterra con playa, que lo ve en el fondo de un valle brumoso (a veces) al llegar.

Mondoñedo está en el fondo de un valle pero sobre una loma también, rodeado de ríos, cascadas, congostras y montañas. Es una maravilla como la parte antigua ha conservado su estructura mediaval, de calles y casas, en torno a la Catedral y su plaza, con esos muros hacia las huertas y esos caminos y escaleras estrechos en los alrededores, plazas, calles empedradas, fuentes, bonitas casas antiguas, algunas restauradas, otras necesitándolo, (y necesitando que les permitan hacer garajes, para que sean habitables en el siglo XXI, y no se abandonen por pisos en las afueras)

Poder dejar el coche aparcado e ir a hacer compras o tareas a pie, a Correos, médicos, etc. porque casi nada está lejos…es una maravilla.

O subir a las montañas de alrededor y verla desde lo alto…

Participé hace dos años, por suerte, como sacerdote, acompañando la procesión de la Soledad, desde la Catedral, y me sirvió además de la fe y la oración y como parte de la Semana Santa vivida, para descubrir las procesiones de Mondoñedo, y  pasmarme de lo poco que se conocen fuera, frente a la merecida fama de otras grandes, Ferrol, Viveiro, etc., impresionantes y más conocidas y publicitadas. Me pasmó el silencio, las organización de las cofradías, las imágenes, la cantidad de personas del pueblo y alrededores que iban en silencio, con devoción, sin aspavientos, con autenticidad, en las largas filas a lo largo de las calles, con las velas en la noche, calles que parecían estructuradas para procesionar en el recorrido circular que hicimos… ¡Impresionante!

Me recordó también una frase, que decía un conocido escritor, mas o menos, de que en España hay unas pocas ciudades (con estructura antigua, de siglos)… lo demás son “campamentos”. Es una exageración y evidentemente hay muchas ciudades antiguas y bellas (y otras bellas y mas modernas), pero Mondoñedo es una de las antiguas. Podría estar aún mas cuidada y ser más importante turísticamente, además de histórica y religiosamente, lo cual podría redundar en su sostenimiento y fijación de población en su casco antiguo.

Que se siga cuidando y viviendo la Semana Santa, con la Pasión, muerte en la cruz, por nuestra redención, y resurrección de Cristo nuestro Señor.

Publicado: 21/03/2016: 4421
José Rey Kochinke

Vilarrube (1966) - Delegado de Pastoral de la Carretera - Responsable diocesano del Movimiento Scout