Regalar sin confundir valor con precio

"El mejor regalo: Regálate tú. Ponte en disposición de dedicarle tiempo a las personas que quieres. Darte tú es, sin duda, lo que ellos mas quieren"

Muchas veces, durante el año, nos encontramos ante la duda de qué regalar a una persona que queremos. En las Navidades, fiestas de cumpleaños, nacimiento de un niño, aniversarios, celebraciones familiares o laborales... y así un largo etcétera de no pocas veces en las que nos cuesta dar forma a nuestro aprecio en forma de un regalo.

Está claro que un sobre con dinero, un perfume, una caja de bombones, flores o ropa son los clásicos remedios a los que siempre acudimos. Pero aún así nos siembran dudas: hay que comprarlos y pagarlos y, evidentemente, acertar con gustos y tallas; y alguna vez, arriesgar a que no lo tenga repetido y luego lo tenga que cambiar, perdiendo el regalo toda nuestra impronta personal.

Hoy, desde estas líneas virtuales, me gustaría recoger algún regalo que podemos hacer, desde otra perspectiva. Para ello me he apoyado en un blog que da ideas sobre qué puede regalar un sacerdote en esta Navidad. Espero que os guste:

1) Una entrada para un concierto, obra de teatro, una competición deportiva, un estreno de cine: lo ideal sería acompañar a tu amigo a este evento. Compartir una tarde o noche. Puedes elegir algo muy afín a sus gustos. Hay entradas gratuitas y otras muy baratas. Busca y encontrarás adaptado a tu presupuesto. Será una buena oportunidad de ocio y convivencia.

2) Algún accesorio para el automóvil: todos usamos mucho el coche, es casi segunda casa por el número de horas que pasamos dentro de el, y los sacerdotes más. Un accesorio, mantenimiento, o detalle para hacerlo más confortable siempre será algo original.

3) Una tarde de museo o parque natural: ¿Has visitado ese castillo que no cobran entrada? ¿Las vistas de los cabos y rías? Salir de picnic es barato y recrea los sentidos. Sin duda, una opción para el buen tiempo. Te recojo en casa y te traigo de vuelta. ¿Te apuntas?

4) Una inscripción a un club deportivo o gimnasio: Regala salud. Muchas veces nos limitamos a invitar a comer, que está muy bien; pero... ¿por qué no también invitar a mover el cuerpo, revitalizarse, pasear en bicicleta o jugar al tenis?

5) Un buen paseo: Una ruta de paseo nocturno por un casco histórico, para luego tomar un buen café o chocolate. Se ve la ciudad distinta, se charla muy bien. Ese es uno de mis clásicos. Nunca falla.

6) Plantar un árbol: Yo soy de los que digo que hay que dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos. Plantar un árbol me parece algo muy bueno y una opción por el cuidado de la “casa de todos” que es nuestro planeta. Busca un sitio, comprar un árbol e invita a tu amigo y plántarlo juntos, si son dos mejor. Podréis volver de vez en cuando ver como crece.

7) Encuentro con animales: Nos recreamos con los seres vivos, somos parte de la naturaleza. Un paseo a caballo, visitar un club canino, una exposición, sentir la vida de una granja o ir ver los caballos salvajes a la sierra. Ideal para los niños y familias urbanas.

8) Una inscripción a un taller o cursillo: Hay muchas asociaciones y entidades que ofrecen cursillos y talleres muy baratos o gratis, sobre temas diversos y algunos muy útiles: cocina, marquetería, pintura. Seguro que buscando bien encuentras algo que encaje como regalo; ahora bien, para este regalo, como para otros que te sugiero, el factor tiempo es clave. Tiempo para encontrar algo adaptado por parte del regalador y tiempo para aceptarlo por parte del regalando.

9) Oración: “Sólo el necio confunde valor con precio”, una oración personalizada, acompañada por una estampa, un rosario, o un icono, es sin duda un regalo que busca cercanía, entrañable y en clave cristiana. Recuerdo con profundo afecto cuando me regalaron un portaviático con una estampa que ponía: “Juan Pablo, cuando reces por los enfermos acuérdate de mí, que yo estaré rezando por ti”.

10) El mejor regalo: Regálate tú. Ponte en disposición de dedicarle tiempo a las personas que quieres. Darte tú es, sin duda, lo que ellos mas quieren.

Publicado: 22/12/2016: 1095
Juan Pablo Alonso Rolle

Cariño (1980) - Sacerdote - Capellán del CHUF 'Arquietcto Marcide'-Ferrol