Enrique Cal Pardo: in memoriam

Homenaje público a D. Enrique Cal Pardo. Seminario de Mondoñedo (2015) · Autor: La Voz A Mariña
"Los que hemos sido agraciados con su magisterio y gobierno sabemos bien de su riqueza humana y sacerdotal"

La personalidad de D. Enrique, por su riqueza polifacética y el largo espacio de vida que el Señor le concedió, se me antoja inabarcable, abrumadora, incluso, para los que teniendo en él un maestro y modelo a imitar no pasamos de meros aprendices.

A sólo tres meses de completar sus setenta años de sacerdocio y de maestro de generaciones de seminaristas, tarea a la que dedicó su pasión y lo mejor de si mismo. Los que hemos sido agraciados  con su  magisterio y gobierno sabemos bien de su riqueza humana y sacerdotal.

Mi testimonio quiere atestiguar dos de sus facetas convividas en el Seminario de Santa Catalina de Mondoñedo. Después de los dos primeros años en Vilanova de Lourenzá, al llegar a Mondoñedo, me encuentro con D. Enrique que estrenaba su oficio de rector, su austeridad y elegancia calaba en aquellos jóvenes, casi niños, que percibíamos en él la impronta de su formación jesuítica y comillesa. La presidencia de la Eucaristía dominical en la capilla mayor con su predicación fluida y devota, la plática, en la media mañana... Recuerdo que en ese primer año nos fue desgranando  la Carta del papa Pio XII, a los Seminarios Menores de Francia, que servía para ir inculcando un estilo, una espiritualidad, a los candidatos al sacerdocio.

La segunda faceta a destacar es la de Profesor de Teología Dogmática, -mi curso fue el último que recibió la enseñanza de la dogmática impartida por D. Enrique-. Desde el mismo año de su ordenación sacerdotal se dedicó constantemente a enseñarla íntegra, repartida en tres cursos que impartía cíclicamente con unas exposiciones sólidas y poco dadas a florituras que se centraban en lo nuclear del conocimiento del misterio de Dios, de la mano de los manuales preparados por los profesores universitarios jesuitas y editados por la Biblioteca de Autores Cristianos.

Al terminar los primeros 21 años de docencia de la Teología Dogmática, D. Enrique se traslada a la Facultad de Teología de Comillas en Madrid, donde, en 1969, obtendrá el doctorado en teología con su tesis sobre “Eucaristía e Iglesia en San Fulgencio de Ruspe”. Después reemprendería la enseñanza teológica en el Instituto Teológico Compostelano hasta su jubilación.

Sin infravalorar, todo lo contrario, las otras riquísimas facetas de vida y obra, quiero ofrecer este pequeño y agradecido testimonio sobre la tarea formativa y teológica con la que nos hemos enriquecido la mayor parte de los sacerdotes mayores de Mondoñedo-Ferrol.

Que descanse de sus trabajos porque sus obras lo acompañan”.

Publicado: 29/04/2016: 4453
Ramón Otero Couso

Adelán (1944) - Ecónomo diocesano - Párroco de la Concatedral de San Xiao de Ferrol