Músicas del 'Requiem'

Partitura. Mozart.

La palabra Requiem está tomada del comienzo (introito) de la Misa de Difuntos en latín: “Requiem aeternam dona eis Domine….” = "Dales, Señor, el descanso eterno...”.

Las partes fijas de esta Misa son las siguientes:

1- Introito y Kyrie,
2- Gradual y Tracto,
3- Secuencia: “Dies irae..”         
4- Ofertorio: “Domine Iesu Christe..”
5- “Sanctus” y “Benedictus”.
6- Comunión: “Lux aeterna”..
7- Absolución final: “Libera me,Domine..”

Estos textos son anónimos, excepto el “Dies irae”, que es un poema de Tomás de Celano (1200-1260), amigo y biógrafo de san Francisco de Asís.  Los sentimientos que predominan en ellos van desde los tonos amenazantes del “Rex tremendae maiestatis…”, hasta la tierna plegaria del “Pie Iesu…”.

Durante muchos siglos, desde la Edad Media, se cantaban en gregoriano, hasta que, en 1480, Johannes Ockeghen, de la escuela franco flamenca, les puso música polifónica.

A partir de entonces, más de 2000 músicos compusieron sus Requiem, al principio para voces solas (“a capella”) y, más adelante con acompañamiento de orquesta, más o menos amplia.

Hagamos un repaso por los que creo más interesantes:

Tomás Luis de Victoria  (Ávila, 1548 - Madrid, 1611)
El más místico de los músicos y el más músico de los místicos (de Avila tenía que ser). Comenzó su carrera musical como niño de coro en la catedral abulense y,  ya sacerdote, pasó por Roma donde fue discípulo de Palestrina. Compuso su misa de Requiem para 6 voces en 1603, siendo capellán de las Descalzas Reales de Madrid. Se inspira en las melodías gregorianas. Para mí, el mejor.

HenryPurcell  (Westminster, 1659-1695)
No es propiamente un Requiem latino. Su título es: “Música para el funeral de la Reina Mary” y está en inglés. La primera sentencia, titulada Man that is born of a woman ("El hombre nacido de mujer"), procede del Libro de Job que hace hincapié en la mortalidad del hombre. La segunda, Yet, O Lord, most mighty ("Y sin embargo, oh Dios Todopoderoso") tiene un carácter más implorante. La tercera,  es la más famosa: Thou knowest, Lord, the secrets of our hearts ("Señor, Tú sabes los secretos de nuestro corazón"). Lo compuso en 1695 y a los ocho meses fallecía él, víctima de una tuberculosis. Es característico el uso que hace de las trompetas

André Campra  (Aix-en –Provence, 1660-Versalles, 1744)
Llegó a ser Maestro de Capilla de Nôtre Dame y anduvo oscilando entre la música sagrada y la profana: de hecho compuso muchas piezas operísticas. Incorporó los instrumentos de la calle (su padre era violinista) como acompañamiento también para sus motetes. De su Messe del Morts (1723) me quedó grabado aquél insistente: “….non,non, non timebit” ( el justo no temerá las malas noticias..) del Gradual.

Michael Haydn (Rohrau, 1737-Salzburgo, 1806)
Hermano menor del famoso Joseph. Fue Maestro de Capilla de Salzburgo, y allí hizo gran amistad con los Mozart. Compuso su Requiem para las exequias del Arzobispo Segismundo, aunque en su composición pudieron influir sus circunstancias personales de la pérdida de una hija. Se considera importante su obra porque en ella se inspiró

Wolfgang Amadeus Mozart  (Salzburgo, 1756-Viena, 1791)
No quisiera salirme del tema, puesto que tanto la vida como la obra de este músico desbordan todo lo convencional.Voy a limitarme al Requiem y, para ello tomo prestado su comentario a mi otrora amigo y compañero de cursos de verano, el P. José López-Calo: “Los momentos  de mayor serenidad y luminosidad (“Recordare”), aparecen teñidos de una inquietante melancolía. El “Dies irae” es un estallido dramático de increíble fuerza expresiva... El poderoso e inconcluso “Requiem” quedará como una de las más altas cimas del arte –música,drama,confesión sincera- de todos los tiempos”. De los doce fragmentos de que consta la obra sólo el Introito y el Kyrie son totalmente de Mozart, los demás los dejó esbozados y fueron completados por su fiel servidor y amigo Franz Xabier Süssmayer (1766-1803). La viuda de Mozart entregó todo en un solo manuscrito como si fuese de su marido al misterioso personaje que lo había encargado.

Antonio Salieri  (Legnago, 1750-Viena, 1825)
Es curioso el título que le da: “Piccolo Requiem composto da me, e per me, Ant.Salieri, piccolissima creatura”. Se nota como si la sombra de Mozart le aplastase. Otra nota curiosa es que lo dirigió en su funeral nada menos que Franz Schubert.

Hector Berlioz (La-Côte-Saint-André, 1803- París, 1869)
Iba para médico, pero le horrorizaban las disecciones. Así fue cómo ganamos un destacado músico del Romanticismo. Su “Grande Messe des Morts”, compuesta en 1835, fue estrenada en los Inválidos en las exequias del general Charles-Marie Denys de Damrémont.

Johannes Brahms (Hamburgo, 1833- Viena, 1897)
Muchos le han considerado uno de las tres “B” de la tríada de los grandes músicos alemanes (Bach-Beethowen-Brahms). Otros se enfadaron porque no se contaba con Wagner. Discusiones aparte, Brahms fue un músico y , especialmente, un pianista precoz. De familia luterana, compuso su Requiem Alemán (Ein deutches Requiem) no sobre los textos de la Misa Romana, sino sobre textos bíblicos que él fue escogiendo. Comienza con la bienaventuranza de los que lloran (Mt. 5,4) y el salmo de las lágrimas (125-26,5-6), y termina con el triunfo de Cristo y de los suyos sobre la muerte (Apoc.4,11 y 14,13).

Giuseppe Verdi (Le Roncole, 1813- Milán, 1901)
Compuso su Requiem, de carácter más operístico, para el aniversario de la muerte del escritor Alessandro Manzoni. Fue estrenado el 22 de mayo de 1874 en la iglesia de San Marcos, de Milán, bajo la dirección del autor.

Gabriel Fauré (Pamiers, 1845- Paris, 1924)
Durante algún tiempo fue becado por su obispo para estudiar música sacra y clásica. Fueron años de vida muy austera. Entre otros, fue alumno y amigo de Camille Saint-Saëns. Llegó a ser organista de Saint Sulpice, de la Madeleine y director del Conservatorio de París, donde tuvo alumnos ilustres, como Maurice Ravel. Su legado musical es considerado como un enlace entre el fin del Romanticismo y el Modernismo del último cuarto del XIX: cuando él comenzó, Chopin todavía componía, y cuando murió ya sonaba el Jazz y la música atonal. Su devoto y recogido Requiem es descrito por algunos como “una canción de cuna sobre la muerte”.

Lorenzo Perossi (Tortona, 1872- Roma, 1956)
Profundo conocedor del Canto Gregoriano y de la Polifonía clásica, se le considera el máximo representante del cecilianismo (Academia Sta.Cecilia de Roma), movimiento renovador de la música litúrgica del S.XX. El papa León XIII le nombró Director perpetuo de la Capilla Sixtina. Es un autor muy prolífico y en nuestros tiempos jóvenes cantábamos muchas de sus Misas y motetes. Cuando D. Manuel Pérez Fanego dirigía su Coral Polifónica en el “Libera me, domine”, retumbaban las bóvedas de San Julián.

Benjamin Britten  (Lowestoft, UK, 1913- Aldeburgh, 1976)
Es uno de los grandes músicos ingleses del S.XX, que admiraba a Mahler, A. Berg y Strawinsky. Manifiestamente antibelicista, compuso su War Requiem=Requiem de guerra como reacción contra la II Guerra Mundial. Lo estrenó en mayo de 1962, precisamente en la catedral de Coventry, que había sido destruida por la aviación alemana y más tarde reconstruida. No usa textos litúrgicos, sino poemas de Wilfred Owen. Estaba previsto que para expresar su carácter unificador y pacifista cantantes alemanes, rusos, americanos e ingleses participasen en el estreno, dirigido por él mismo. Al final, los rusos se negaron a enviar sus solistas: era la Guerra Fría.

Andrew Lloyd-Weber (Londres, 1948-)
Famoso y popular compositor para cine y teatro (Jesucristo Superstar, El fantasma de la ópera, Evita, etc..). Compuso su Requiem a la memoria de su padre, apoyándose en los textos latinos tradicionales. Es muy conocido su “Pie Iesu”, tierno y conmovedor.

Publicado: 22/11/2016: 274
Rosendo Yáñez Pena

A Pedra (1935) - Sacerdote - Capellán de la residencia 'Mi Casa'-Ferrol