La Novena en Compostela

Gustavo Dudamel · Autor: Globovisión
"Me imagino que los músicos del Pórtico de la Gloria, encerrados allá dentro, estarían deseando saltar de su nicho de piedra con sus vihuelas, sus rabeles y su organistrum…, con todos sus instrumentos, para unirse a los de la Orquesta Sinfónica de Galicia y tocar con ellos la Novena Sinfonía de Beethoven, prodigio de la música universal"

No se trata de la novena del apóstol, sino de la Novena Sinfonía de Beethoven, que fue interpretada en el Obradoiro el 7 de julio pasado por la OSG con el Orfeón Donostiarra, todos ellos bajo la batuta de Gustavo Dudamel.

Ayer noche terminaban las Fiestas del Apóstol con la solemne celebración catedralicia, los originales fuegos artificiales sobre el Palacio de Raxoi y una muy lograda Gala en la RTVG. Bueno, pues si esto se pudiera comparar a una Misa, el concierto de la Novena pudiera haber sido el “introito”.


El autor

Ludwig van Beethoven nació en Bonn en 1770. Su padre –un hombre débil y alcohólico- era cantante de la corte del Príncipe elector de Colonia. Pronto descubrió las dotes musicales de su hijo y trató de darle toda la formación a su alcance. A los 12 años tuvo ya una breve estancia en Viena en donde se encontró con Mozart. Ambos se admiraban. Haydn y otros músicos importantes completaron su formación musical.

Pronto comenzó su asombrosa producción, unida a la interpretación: conciertos para violín y piano, las primeras sinfonías. A los 28 años comienza a tener síntomas de sordera, que iría en aumento. A ello se unieron toda una serie de litigios económicos y la carga de tutelar a sus sobrinos… En 1824 compuso la “Missa Solemnis” y la “Novena Sinfonía”. Su salud se fue deteriorando, mientras sus deudas aumentaban. El 26 de marzo de  de 1827 moría en su domicilio de Viena. En su funeral se cantó el Requiem mozartiano y su entierro manifestó el aprecio que le tenían los vieneses: participaron más de 20.000.


La obra

La Novena Sinfonía en re menor, op.125, “Coral”, se compuso por encargo de la Sociedad Filarmónica de Londres. Consta de los siguientes movimientos o partes: 1º) Allegro ma non troppo, un poco maestoso, 2º) Scherzo: Molto vivace-Presto; 3º) Adagio molto e cantábile… y 4º) comienza con un Presto, para terminar con un Prestissimo en el coro final.

Precisamente se le llama la “Sinfonía Coral” porque incluye una parte cantada por solistas y coro, que interpretan la “Oda a la Alegría”, de F.Schiller(1786), que comienza con las palabras: “O Freunde, nicht diese Töne…”= “O amigos, dejad esos tonos y entonemos otros más agradables y llenos de alegría.¡Alegría! ¡Alegría!" = ”Freude,freude!”….. Más adelante dice: “Abrazaros, millones de seres!-¡Este beso al mundo entero! Hermanos, sobre la bóveda estrellada/Debe habitar un Padre amante…".

Tanto la música, voces, instrumentos, letra, vibrantes, invocando la alegre fraternidad universal, arrastran al más impasible. No es extraño que en el 2001 la partitura original se inscribiera en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, entrando a formar parte del Patrimonio de la Humanidad. Ya en 1972 una adaptación de Von Karajan se había convertido en el himno de la Unión Europea.

Se estrenó en el Teatro de la Corte Imperial de Viena el 7 de mayo de 1824. Éxito total. Como detalle curioso y, a la vez, triste, el autor no pudo escuchar el sonido, pero  siguió la partitura. Al final Beethoven aún seguía enfrascado en sus papeles sin poder oír los aplausos. Uno de los solistas le tocó en el codo para que se volviese al público, que aplaudía y agitaba sus pañuelos: entonces él se inclinó y saludó a la audiencia.


Los intérpretes

La Orquesta Sinfónica de Galicia  ya nos resulta familiar de tantos conciertos en A Coruña y en Ferrol. En esta ocasión contaba con todas sus secciones: cuerdas:muchos violines y violas, seis cellos y otros tantos contrabajos; madera: flautas (una de plata y otra de ébano,creo), oboes, clarinetes.etc.; metal: trompas, trompetas… Y bastante percusión, sobre todo para el último movimiento.

El Orfeón Donostiarra, fundado en 1897, tiene una plantilla de 140 cantores/as (aquí estaría la mitad). Tiene un historial cargado de éxitos y premios a nivel mundial. Du director actual es José Antonio Sáinz Alfaro. Para la introducción al 4º movimiento había cuatro cantantes de primera: Soprano: Marta Matheu, Mezzo: Lada Vinyes, Tenor: Marc Salgan, Barítono: Joan Martin Royo.


El director

Gustavo A. Dudamel Ramírez nació en Lara, Barquisimeto, Venezuela, el 26 de enero de 1981. De muy pequeño se inició en la música con su padre, Óscar Dudamel y a los cuatro años entró en el “Sistema” de orquestas infantiles y juveniles venezolanas. Un gran logro del chavismo, sí señor. Llegó a ser director de la Orquesta Sinfónica "Simón Bolivar" y de la Sinfónica Nacional de la Juventud.

A partir del 2000 comenzó a extenderse su fama, dirigiendo muchas orquestas de América y Europa, incluída la Filarmónica de Israel. Tocó en los famosos Proms de la BBC. El 16 de abril de 2007 dirigió la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart ante el papa Benedicto (Vídeo), y toda la Curia Vaticana. Y, cómo no, llegaron los premios. Para él, si duda, lo más entrañable, cuando el Presidente Chávez le condecora con la Orden Francisco de Miranda en su primera clase y le declara Padrino del Sistema musical venezolano.

Este es Gustavo Dudamel, que, con su cara de angelote y sus rizos a la brisa del anochecer, marcó la singladura de la Orquesta (¿o era ésta la que le llevaba y traía en un admirable intercambio  que hacía nuestras delicias?).
 

El marco

Misterioso Obradoiro, testigo mudo de tantos eventos. Metido ya en la oscuridad, sólo asomaba por la derecha de la pantalla la arcada semi-iluminada del Museo Catedralicio y la torre escalonada que ya presiente las Platerías.

El escenario sí derrochaba luz. Estaba situada delante del Pazo de San Xerome, o del Rectorado. El público llenaba todo el aforo hasta la terraza del Hostal: hambriento de música. Cuando se pusieron a la venta, las entradas se agotaron en menos de tres horas.

El silencio arropaba la Sinfonía… Ah! pero yo me imagino que los músicos del Pórtico de la Gloria, encerrados allá dentro, estarían deseando saltar de su nicho de piedra con sus vihuelas, sus rabeles y su organistrum…, con todos sus instrumentos, para unirse a los de la Orquesta Sinfónica de Galicia y tocar con ellos la Novena Sinfonía de Beethoven, prodigio de la música universal.

Nos despertó del sueño la percusión humana del gran aplauso. Era como una tormenta que iba y venía una y otra vez: era como un enorme trueno; los gritos y los silbidos parecían los relámpagos y los rayos….

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“Aleluya. Alabad al Señor en su templo, alabadlo en su fuerte firmamento; alabadlo por sus obras magníficas, alabadlo por su inmensa grandeza. Alabadlo tocando trompetas, alabadlo con arpas y cítaras; alabadlo con tambores y danzas, alabadlo con trompas y flautas; alabadlo con platillos sonoros, alabadlo con platillos vibrantes. Todo ser que alienta alabe al Señor. ¡Aleluya!" (Salmo 150)

Publicado: 28/07/2017: 1141
Rosendo Yáñez Pena

A Pedra (1935) - Sacerdote - Capellán de la residencia 'Mi Casa'-Ferrol