Resumen de la Jornada de Reflexión para Voluntarios de Cáritas Galicia

En la sesión de trabajo y convivencia de las Cáritas se habló de la importancia que tiene la formación permanente para la mejora de los servicios que presta la institución

Vicente Altaba, delegado episcopal, impartió dos ponencias

La jornada anual de formación para voluntarios y agentes de las Cáritas de Galicia se celebró en dependencias del colegio La Salle de Santiago de Compostela para analizar el documento aprobado por la Conferencia Episcopal Española “Iglesia, servidora de los pobres”, contando para ello con la presencia de Vicente Altaba, delegado episcopal de Cáritas Española.

En la sesión de trabajo y convivencia de las Cáritas se habló de la importancia que tiene la formación permanente para la mejora de los servicios que presta la institución, “buscando conseguir formadores que puedan transmitirnos, siempre desde la identidad de Cáritas, claves para la mejora de la atención y del acompañamiento de nuestros participantes”, como señaló José Anuncio Mouriño Rañó, director diocesano de Cáritas Santiago, durante la presentación.
 

Monseñor Barrio: “Salir al encuentro de esa persona que lo necesita”

El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio presidió la eucaristía acompañado de los delegados episcopales de las cáritas gallegas. Durante su intervención agradeció el trabajo de los voluntarios “que de forma desinteresada atendéis a los necesitados, cumpliendo así de este modo con el servicio encomendado”. Constató que el amor a los demás sin exclusión, el amor a todos “es lo que vosotros estáis realizando con vuestro trabajo de ayuda a los que lo precisan”. Les recordó que tenían que salir al encuentro “de esa persona que tal vez le da vergüenza de venir a nuestro encuentro”.

Cuando se refirió a la Cuaresma indicó que “es una fecha para ver lo que está significando el Evangelio en nuestra vida”. Mencionó que era necesario transformar la sociedad “porque las cosas no pueden seguir igual”. “Todos nosotros”, dijo “debemos reflexionar puesto que ello nos puede ayudar a vivir el dinamismo cristiano en el testimonio vivo en la ayuda de cada día”.

En sus últimas palabras volvió a agradecer el “trabajo que desarrolláis. No os canséis porque con él podéis transformar la realidad”.

Durante las ofrendas y al entregar un cofre se dijo que “en él guardamos lo que más apreciamos que compartimos con los que nos necesitan: nuestro tiempo, nuestro saber hacer, alegría y el mor”. En la entrega del pan y el vino se mencionaron “las fatigas, los, trabajos, los éxitos y fracasos, los estudios, las responsabilidades, las ilusiones y el amor de esta comunidad  fraterna de las Cáritas de Galicia”.
 

De la lectura a la interpretación

En una doble exposición seguida de diálogo, el ponente, Vicente Altaba, presentó las claves de la lectura de la instrucción y principios de la Doctrina Social de la Iglesia que ilumina nuestra acción, y las propuestas esperanzadoras de acción.

En su primera intervención Vicente Altaba profundizó en las claves de la lectura del documento  señalando que es una instrucción pastoral que está en la línea del papa Francisco, “largamente esperada, bien recibida en los ámbitos eclesiales, pero con poca resonancia pública y política”. Para su interpretación insistió que se trata de un texto hecho “desde las periférias, desde el clamor de los pobres”, para motivar la necesidad de despertar “nuestra conciencia y compromiso”.

Al entrar a abordar sus objetivos señaló dos que consideró como claros: orientar  el compromisopara acrecentar una solidaridad esperanzada”, y vencer las causas estructurales de las desigualdades y la pobreza.

El delegado episcopal de Cáritas Española insistió en que en la metodología del texto se aprecia una lectura creyente de la realidad, que es de tono positivo y esperanzador y de clara focalización en una ética social. Finalizó esta parte insistiendo en que es fundamental ver para “abrir los ojos a los rostros de nuestros pobres y pobrezas y a los factores que los explican”; juzgar “para discernir la realidad a la luz de los grandes principios de la Doctrina Social de la Iglesia”, y actuar “presentando propuestas concretas de actuación”.
 

Espacios de solidaridad

Al analizar las propuestas esperanzadoras de la acción, Altaba Gargallo, insistió en avivar la esperanza y construir espacios de solidaridad, según las pautas contempladas por los obispos en el documento oficial. Constató que es necesario promover una actitud de continua renovación y conversión buscando el compromiso, apoyándose en la fuerza de la evangelización y “profundizando en la dimensión evangelizadora de la caridad y de la acción social”.

Insiste en que es prioritario promover el desarrollo integral de la persona y afrontar las raíces de la pobreza, “no podemos limitarnos a la asistencia, descuidando el acompañamiento y la promoción de la persona”, subrayó. Mencionó que la pobreza es evitable “hay que luchar contra ella atacando las  causas estructurales  que la generan”.

Concluyó defendiendo la vida y la familia como  bienes sociales fundamentales, afrontando el reto de una economía inclusiva y de comunión y fortaleciendo la animación comunitaria.

FUENTE: Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela