Para orar cada día: Jueves

15ª semana del Tiempo Ordinario

18 de julio de 2019. Festividad de San Federico

"Aprender de su mansedumbre y humildad de corazón, significa saberse pobre y saber comprender a los pobres, a los humildes, a los descarriados"
Venid a mí todos los que estáis fatigados (…), yo os daré descanso

Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo, Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera»
 

Comentario

En este tiempo de  Adviento recibimos una invitación “¡Venid a mí!” El Señor ofrece paz y sosiego a las personas que están oprimidas. El Maestro bueno nos impone un yugo  suave: el amor al prójimo por amor a Dios. Este mandato, que es recibido sólo por los humildes de corazón, es a la vez “yugo” y “carga” ya que el amor al prójimo supone renuncias, entrega, desinterés, sufrimiento, pero es así mismo “ligero” y “suave” porque no abre heridas, proporciona profundo gozo al comprobar que así se conoce a Dios y participamos en plenitud de la paz y del gozo que nos trae el Señor.

La intención de Jesús para nosotros es que podamos experimentar el descanso para el cuerpo, alma y espíritu. Esto sólo puede ocurrir a partir de confiar completamente y verdaderamente rindiéndole a Él todas nuestras cargas.
 

Pregunta para reflexionar

¿Cómo aceptamos esta llamada? ¿Has experimentado alguna vez el descanso que Jesús prometió? ¿Qué carga, qué sobrecarga podría yo aliviar en el día de hoy?
 

Oración

Ayúdame, Señor,  a ver las cargas que pesan sobre los hombros de mis hermanos. Haznos  lúcidos: que sepamos ver lo que aplasta a los demás, lo que aplasta a categorías enteras de hombres y mujeres.

Concepcionistas de Viveiro

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Viveiro