Para orar cada día: Lunes

18 de septiembre de 2017. Festividad de San José de Cupertino

"La fe ilumina nuestras mentes para hacernos ver la presencia de Jesús en medio de nosotros. Y, como aquel centurión, diremos: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo» (Lc 7,6)"
Os digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande

Lucas 7, 1-10

En aquel tiempo, cuando Jesús hubo acabado de dirigir todas estas palabras al pueblo, entró en Cafarnaúm. Se encontraba mal y a punto de morir un siervo de un centurión, muy querido de éste. Habiendo oído hablar de Jesús, envió donde Él unos ancianos de los judíos, para rogarle que viniera y salvara a su siervo. Éstos, llegando donde Jesús, le suplicaban insistentemente diciendo: «Merece que se lo concedas, porque ama a nuestro pueblo, y él mismo nos ha edificado la sinagoga».

Jesús iba con ellos y, estando ya no lejos de la casa, envió el centurión a unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo, por eso ni siquiera me consideré digno de salir a tu encuentro. Mándalo de palabra, y quede sano mi criado. Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: ‘Vete’, y va; y a otro: ‘Ven’, y viene; y a mi siervo: ‘Haz esto’, y lo hace».

Al oír esto Jesús, quedó admirado de él, y volviéndose dijo a la muchedumbre que le seguía: «Os digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande». Cuando los enviados volvieron a la casa, hallaron al siervo sano.
 

Comentario

Es fe lo que necesitamos, eso es todo. El Señor vino por nosotros y nos ha salvado. Solo tenemos que creer que esto es cierto y tomar la decisión de vivir conforme nos lo propone, construyendo el Reino. Si realmente creemos, haremos lo que nos dice y sabremos que podemos contar con Él cada instante de nuestra vida, como Él cuenta con nosotros.  El Señor nos ha dejado el Espíritu Santo, para que nos ilumine y acompañe…Entonces, no estamos solos, es más, lo tenemos todo, porque quien tiene a Dios, nada le falta. Seamos coherentes, actuemos según la fe.

El que tiene fe, no tiene por qué afligirse cada día con lo que habrá de ocurrir y sabe que no tiene enemigo que le salga al frente capaz de derrotarlo, porque sabe que finalmente el Señor ha vencido al mundo y eso es lo que ha de ocurrir de todas maneras.
 

Pregunta para reflexionar

¿Qué tipo de fe tenía el centurión? ¿Somos nosotros, como lo fue el centurión, respetuosos con las mentalidades de los demás?
 

Oración

Jesús, enséñame a orar. A saber pedir lo que realmente conviene a mi salvación y a la de mis hermanos. Que sea dócil a tus tiempos y disposiciones y que no me agite queriéndote imponer lo que yo considero el mejor bien.

Madres Concepcionistas de Viveiro