Para orar cada día: Sábado

30 de septiembre de 2017. Festividad de San Jerónimo

"Una de las claves de la sabiduría cristiana es el reconocimiento de la grandeza y de la inmensidad del Amor de Dios, al mismo tiempo que admitimos nuestra pequeñez y la vileza de nuestro pecado"
El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres

Lucas 9, 43b-45

En aquel tiempo, estando todos maravillados por todas las cosas que Jesús hacía, dijo a sus discípulos: «Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres». Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.
 

Comentario

En el 'oíd bien' que dice Jesús en este evangelio resuena el “escucha, Israel” del Antiguo Testamento, esto es, una invitación a la apertura, a la acogida, la receptividad. Si hubiera que resumir las Sagradas Escrituras en una sola palabra, esa palabra sería sin duda “escucha”. La escucha presupone el silencio, que es el contexto o atmósfera que lo posibilita, pero también presupone la palabra, que es lo que resuena en ese silencio. “Dios es el silencio en el que se oyen todos los sonidos”, decía san Juan de la Cruz. Dios es el sonido que permite que el silencio sea recibido como tal.
 

Pregunta para reflexionar

No hay trabajo apostólico fecundo sin la cruz. Y se puede tal vez pensar: ¿a mí qué me sucederá? ¿Cómo será mi cruz?. Debemos pedir la gracia de no huir de la cruz cuando llegue. El seguimiento de Jesús acaba precisamente allí.
 

Oración

Señor, es fácil entenderte cuando narras deliciosas parábolas o cuando hablas de las aves del cielo y los lirios del campo. Otra cosa es cuando anuncias tu muerte cruenta: nos da miedo. Yo me atrevo a abrir bien el oído, porque sé que con tu muerte matarás mi muerte. Y con tu resurrección me darás vida nueva: por la cruz a la luz. Tú me dices que todo lo tuyo es mío, y que viniste para los que, como yo, somos pecadores ¡Perdóname!

Madres Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo. Autora: Sor María de la Luz