Semana de oración por la
unidad de los cristianos
del 18 al 25 de enero de 2010
Vosotros sois testigos de todas estas
cosas
(Lc 24,48)
Introducción al tema del Octavario
2010
Desde el año 1967
la institución ecuménica Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de Iglesias y
el Consejo Pontificio para la promoción de la Unidad de todos los cristianos
promueven y coordinan juntos el Octavario de Oración por la Unidad de todos los
cristianos. Han asignado la preparación de los materiales para el Octavario 2010
a las Iglesias cristianas de Escocia, por estar muy implicadas en la celebración
del Centenario de la Conferencia Mundial de las Misiones Cristianas que
tuvo lugar en Edimburgo el año 1910; y que daría origen al Movimiento ecuménico
contemporáneo.
La Conferencia de
Edimburgo 1910 tenía como objetivo ayudar a las y los delegados de las
Sociedades misioneras de las distintas ramas del protestantismo y del
anglicanismo, a las que se unÌa un invitado ortodoxo, a forjar a los misioneros
y misioneras en un espÌritu com·n y a coordinar sus actividades; mas en aquella
reuniÛn ocuparÌa un primer plano el tema de la Unidad de la Iglesia, seÒalado
como 8_ y ·ltimo en el Sumario de trabajo, por las manifestaciones de misioneros
nativos, y tomarÌan conciencia del contrasigno de las iglesias que anunciaban un
mensaje de amor, solidaridad y reconciliaciÛn, cuando ellas no eran capaces de
superar sus propias divisiones y conflictos. AsÌ, pues, el movimiento ecumÈnico
moderno tiene sus orÌgenes en el movimiento misionero; fueron los misioneros y
misioneras los primeros en buscar medios y estilos de testimonio en la unidad,
porque la MisiÛn de Dios exige la Unidad de la Iglesia.
El tema del
Centenario de la Conferencia de 1910 es "Testimoniar a Cristo hoy". De
ahÌ que las Iglesias de Escocia propusieran como lema de la Semana de la unidad:
"Vosotros sois testigos de todas estas cosas" (Lc 24, 48).
El tema bíblico
Los protagonistas
del movimiento ecumÈnico han meditado a menudo el discurso y oraciÛn de Jes·s
antes de su muerte, en el que destaca la importancia de la unidad de los
discÌpulos de Cristo para la misiÛn: “Que todos sean uno… para que el mundo
crea” (Jn17, 21). Y las Iglesias de Escocia han querido este aÒo hacernos
comprender las ·ltimas palabras de Cristo Jes·s resucitado antes de su AscensiÛn:
“Estaba escrito
que el MesÌas tenÌa que morir y que resucitarÌa al tercer dÌa; y tambiÈn que en
su nombre se ha de proclamar a todas las naciones, comenzando desde JerusalÈn,
un mensaje de conversiÛn y de perdÛn de los pecados. Vosotros sois testigos de
todas estas cosas” (Lc 24, 46-48).
El octavario
Estamos invitados
a recorrer a lo largo de la Semana de oraciÛn por la unidad cristiana 2010 todo
el conjunto del capÌtulo 24 del Evangelio de Lucas: todos los que se encuentran
con Cristo resucitado son enviados en misiÛn: “Vosotros sois testigos de todas
estas cosas”. Esta misiÛn eclesial confiada por Cristo no se la pueda apropiar
nadie; el sujeto de la MisiÛn es toda la comunidad de los que han sido
reconciliados por Dios en Cristo, y Dios quiere testimoniar la verdad del poder
salvador ofrecido en Cristo Jes·s por su EspÌritu constructor de la Unidad.
Textos
bíblicos, meditaciones y oraciones para el Octavario
DÍA
PRIMERO: Testimoniar
celebrando la vida
¿Por qué buscáis
entre los muertos al que está vivo? (Lc 24,5)
Gn 1, 1.26-31
Dios vio todo lo que habÌa hecho, y todo era muy bueno
Sal 104, 1-24 QuÈ
abundantes son tus obras, SeÒor
1 Co 15, 12-20
Si los muertos no han de resucitar, es que tampoco Cristo ha resucitado
Lc 24, 1-5
øPor quÈ busc·is entre los muertos al que est· vivo?
Comentario
Nuestro camino
hacia la unidad de los cristianos se arraiga firmemente en nuestra fe com·n en
la resurrecciÛn de Jesucristo; celebramos no sÛlo la vida que Dios nos dio sino
tambiÈn la nueva vida que nos ofrece de una vez por todas por la victoria de
Jes·s sobre la muerte. Al reunirnos en esta Semana de oraciÛn para la unidad de
los cristianos, damos testimonio de nuestra fe com·n manifestando nuestra
preocupaciÛn por toda la vida humana. La vida es el don que Dios nos hizo y la
conservamos y la celebramos, y especialmente damos testimonio de que …l, en su
amor benÈvolo, nos dio la vida.
Hoy damos gracias
a Dios por su testimonio de amor para con nosotros: por el conjunto de la
creaciÛn, por nuestros hermanos y hermanas del mundo entero, por la comuniÛn en
el amor, por el perdÛn y la curaciÛn, y por la vida eterna.
Oración
Señor, Tú que eres
nuestro creador, te alabamos por todos los que dan testimonio de su fe con sus
palabras y acciones. Viviendo plenamente nuestra vida, encontramos tu amorosa
presencia en las muchas experiencias que nos ofreces. Haz que nuestro testimonio
com·n cuando celebramos la vida nos una en la alabanza a ti, autor de toda vida.
DÍA
SEGUNDO: Dar
testimonio compartiendo nuestras experiencias
¿QuÈ es eso que
discutÌs mientras vais de camino? (Lc 24,17)
Jr 1, 4-8
Ir·s a todos los sitios adonde yo te envÌe
Sal 98 (97)
Cantad al SeÒor un c·ntico nuevo
Hch 14, 21-23
Anim·ndolos a permanecer firmes en la fe
Lc 24, 13-17a
øQuÈ es eso que discutÌs mientras vais de camino?
Comentario
Compartir nuestras
experiencias personales es una manera poderosa de dar testimonio de nuestra fe
en Dios. Escucharnos mutuamente con respeto y con atenciÛn nos permite encontrar
a Dios en la misma persona con la cual tenemos este intercambio.
La lectura de
JeremÌas nos ofrece un testimonio que seÒala la llamada de Dios al profeta. Debe
compartir lo que ha recibido para que asÌ los hombres entiendan la Palabra de
Dios y fundamenten en ella sus existencias. Los discÌpulos de la Iglesia
primitiva recibieron tambiÈn esta llamada a proclamar la Palabra de Dios, como
da testimonio la lectura de los Hechos de los ApÛstoles. El Salmo invita elevar
a Dios un canto de alabanza y acciÛn de gracias. El Evangelio de este dÌa
presenta una imagen de Jes·s sanando nuestra ceguera y disipando nuestras
decepciones.
Durante esta
Semana oramos juntos por la unidad; y escuchamos a otros cristianos hablar de su
fe con el fin de encontrar a Dios en todas las m·ltiples maneras en que se nos
revela. Una escucha atenta nos hace crecer en la fe y en el amor. A pesar de la
diversidad de nuestro testimonio personal y colectivo, descubrimos que estamos
vinculados unos a los otros en una misma historia, la del amor de Dios que se
nos revelÛ en Jesucristo.
Oración
SeÒor de la
historia, te damos gracias por todos los que nos hablaron de su fe y dieron
testimonio de tu presencia en sus vidas. Te alabamos por la variedad de nuestras
historias, de personas y de Iglesias. En estas historias vemos el despliegue de
una sola historia, la de Jesucristo. Danos el valor y la convicciÛn de hablar de
nuestra fe a los que nos encontramos, a fin de que todos conozcan el mensaje de
tu Palabra.
DÍA
TERCERO:
Dar testimonio con atención
“Seguramente t·
eres el ·nico en toda JerusalÈn que no se ha enterado de lo que ha pasado allÌ
estos dÌas” (Lc 24,18)
1 Sm 3, 1-10
Habla, SeÒor, que tu servidor escucha
Sal 23 (22)
El SeÒor es mi pastor
Hch 8, 26-40
Felipe anunciando la buena noticia de Jes·s
Lc 24, 13-19a
Sus ojos ofuscados empiezan a reconocerlo
Comentario
Crecer en la fe es
un planteamiento complejo. Muchas personas tienen hoy una vida muy llena y deben
hacer frente a numerosas obligaciones y responsabilidades. Es f·cil no percibir
el amor de Dios que se nos revela en nuestra vida diaria y en nuestras distintas
experiencias. Si nos dejamos solicitar por todo y sumergirnos en nuestras
actividades, corremos el riesgo de no ver lo que realmente est· bajo nuestros
ojos. Como los dos discÌpulos del Evangelio, tenemos una opiniÛn parcial sobre
la verdad, y pensamos a veces conocer la realidad e intentamos explicar nuestra
visiÛn de las cosas a los otros. En el mundo de hoy, estamos invitados a
percibir la presencia de Dios en todos los acontecimientos sorprendentes o
improbables de nuestra vida.
El salmo del Buen
Pastor refleja la confianza tranquila del que tiene conciencia de la solicitud
de Dios que re·ne a su rebaÒo y conduce a sus ovejas a verdes praderas.
Durante esta
Semana los cristianos intentamos tomar conciencia que Dios est· presente en
todos los acontecimientos y experiencias diarias. Nos encontramos con personas
que nos son familiares y otras que son extraÒas; en estos intercambios conocemos
algo de la experiencia espiritual de los otros y nuestra visiÛn de la realidad
de Dios se encuentra renovada. Esta conciencia de la presencia de Dios nos anima
a trabajar en favor de la unidad de los cristianos.
Oración
SeÒor Jes·s, Buen
Pastor, que vienes a nuestro encuentro y nos acompaÒas cada dÌa en nuestra vida.
ConcÈdenos la gracia de ser conscientes de todo lo que haces por nosotros. Te
pedimos que nos ayudes a abrirnos a todo lo que nos ofreces y que nos conduzcas
unidos en un solo rebaÒo.
DÍA
CUARTO:
Dar testimonio celebrando la herencia de la fe
“øPues quÈ ha
pasado? Le dijeron: Lo de Jes·s de Nazaret” (Lc 24,19)
Dt 6, 3-9
El SeÒor Dios es el ·nico SeÒor
Sal 34
Bendigo al SeÒor en todo momento
Hch 4, 32-35 Un
mismo sentir y pensar
Lc 24, 17-21
Nosotros tenÌamos la esperanza…
Comentario
Todos tenemos una
enorme deuda de gratitud hacia los que nos ha dado una base para nuestras vidas
cristianas. Son numerosos los hombres y mujeres que, por sus oraciones, su
testimonio y sus celebraciones, supieron transmitir la fe a las generaciones
siguientes.
Las lecturas de
este dÌa afirman la importancia del apoyo de la comunidad de fe para garantizar
la difusiÛn de la Palabra de Dios. El pasaje del Deuteronomio nos ofrece la
bella oraciÛn de nuestros hermanos y hermanas judÌos que alababan a Dios
diariamente con estas palabras. El salmo nos propone dar testimonio de nuestra
herencia de creyentes en la alabanza, para que nuestra fe se manifieste en la
glorificaciÛn y la acciÛn de gracias. El pasaje de los Hechos revela una
comunidad unida en la fe y la caridad. El pasaje del Evangelio nos presenta a
Jes·s de Nazaret como el centro de la herencia de nuestra fe.
UniÈndonos a
nuestros hermanos y hermanas cristianos en la oraciÛn por la unidad durante esta
Semana, acogemos la rica variedad y la diversidad de nuestra herencia cristiana.
Y pedimos que la conciencia de nuestra herencia com·n nos una m·s estrechamente
progresando en la fe.
Oración
SeÒor Dios
nuestro, te damos gracias por todas las personas y comunidades que nos han
transmitido el mensaje de la Buena Noticia y asÌ nos han dado una base sÛlida
para nuestra fe hoy. Te pedimos que tambiÈn nosotros podamos, juntos, dar
testimonio de nuestra fe, a fin de que otros puedan conocerte y confÌen en la
verdad de la salvaciÛn ofrecida en Cristo Jes·s para la vida del mundo.
DÍA
QUINTO:
Testimoniar en el sufrimiento
“¿No tenÌa que
sufrir el MesÌas todo esto antes de ser glorificado?” (Lc 24,26)
Is 50, 5-9
…l es mi ayuda
Sal 124
Nuestro auxilio es el nombre del SeÒor
Rm 8, 35-39 El
amor que Dios nos tiene en Cristo Jes·s
Lc 24, 25-27 Les
explicÛ cada uno de los pasajes que se referÌan a Èl mismo
Comentario
Durante los
·ltimos aÒos, dos acontecimientos ocurridos en Escocia han hecho que este
pequeÒo paÌs se haya convertido repentinamente en el centro de la atenciÛn de
los medios de comunicaciÛn del mundo entero. El atentado aÈreo sobre Lockerbie y
la masacre de los niÒos en la escuela de Dunblane aportaron notoriedad a una
naciÛn que se acordar· siempre de estas atroces pÈrdidas de vidas humanas. Los
dos acontecimientos causaron sufrimientos y aflicciones increÌbles a un gran
n·mero de personas: Inocentes encontraron la muerte en circunstancias
espantosas.
La Carta a los
Romanos declara que el amor es m·s fuerte que la muerte, y que el dolor y el
sufrimiento nunca prevalecer·n ya que antes de ofrecer al mundo la resurrecciÛn,
Cristo entrÛ en una agonÌa atroz y en la oscura cavidad de la tumba para estar
totalmente con nosotros hasta en nuestras peores miserias.
Tras el SeÒor, los
cristianos en b·squeda de la plena unidad manifiestan su solidaridad hacia
aquellos que se enfrentan en la existencia con situaciones tr·gicas de
sufrimientos, confesando que el amor es m·s fuerte que la muerte. Y de la
humillaciÛn extrema de la tumba, la resurrecciÛn llegÛ a ser como un nuevo sol
para la humanidad; como un clamor anunciante de vida, de perdÛn y de
inmortalidad.
Oración
Dios Padre
nuestro, que ves con compasiÛn nuestras situaciones de miseria, sufrimientos,
pecado y muerte, te pedimos el perdÛn, la curaciÛn, la consolaciÛn y el apoyo en
la prueba. Te damos gracias por los que llegan a percibir tu luz en su aflicciÛn.
Que tu EspÌritu divino nos enseÒe la inmensidad de tu compasiÛn para hacernos
solidarios en el dolor. Y colmados de sus bendiciones, podamos en la unidad
proclamar y compartir con el mundo la victoria de tu Hijo que vive para siempre.
DÍA
SEXTO:
Dar testimonio fiel según las Escrituras
“¿No nos ardía el
corazón cuando conversábamos con Èl por el camino y nos explicaba las
Escrituras?” (Lc 24,32)
Is 55, 10-11 La
palabra que sale de mi boca no volver· a mÌ sin cumplir su cometido
Sal 119 (118),
17-40 Abre mis ojos para que vea las maravillas de tu ley
2 Tm 3, 14-17
Toda Escritura est· inspirada por Dios
Lc 24, 28-35 Jes·s
explica las Escrituras a los discÌpulos
Comentario
Los cristianos
tienen el privilegio de descubrir la Palabra de Dios en la lectura de las Santas
Escrituras y la celebraciÛn de los sacramentos. Por la escucha fiel a la
proclamaciÛn de las Escrituras y la lectura fervorosa de los distintos libros de
la Biblia, abren sus corazones y su espÌritu para acoger la Palabra misma de
Dios. Jes·s prometiÛ a sus discÌpulos que enviarÌa el EspÌritu Santo para que
comprendieran la Palabra de Dios y guiarlos hacia la verdad completa.
Desde un punto de
vista histÛrico, los cristianos se dividieron tanto con respecto a la lectura
como a la comprensiÛn de la Palabra de Dios. A menudo han utilizado la Biblia
para destacar su desacuerdo m·s que para buscar reconciliarse.
Afortunadamente,
gracias a las Santas Escrituras los cristianos recientemente se acercaron unos a
otros en su b·squeda de la unidad. Como destacado fruto del Movimiento ecumÈnico,
el estudio com·n de la Biblia pasÛ a ser uno de los principales medios de crecer
juntos en la fe. Que esta Semana de oraciÛn por 1a unidad de los cristianos nos
afiance en nuestra escucha com·n de la Palabra de Dios, en nuestro esfuerzo para
comprenderla y vivirla juntos.
Oración
Oh Dios, te
alabamos y agradecemos por tu Palabra que nos salva y que las Santas Escrituras
nos ofrecen. Te agradecemos tambiÈn por todos los hermanos y hermanas con los
que compartimos tu Palabra y descubrimos juntos la abundancia de tu amor. Te
pedimos nos concedas la luz del EspÌritu Santo para que tu Palabra nos guÌe y
oriente nuestros pasos en nuestra b·squeda de una mayor unidad.
DÍA
SÉPTIMO: Dar
testimonio por la esperanza y la caridad
“¿Por qué os
asustáis y por qué dudáis tanto en vuestro interior?”
(Lc 24,38)
Jb 19, 23-27 Yo
mismo lo contemplaré
Sal 63 (62) Mi
alma tiene sed de Dios
Hch 3, 1-10 Te
darÈ lo que poseo
Lc 24, 36-40 Los
discÌpulos estaban sorprendidos y muy asustados
Comentario
En su curso de
vida y fe, todos los cristianos atraviesan momentos de duda. Cuando no llegan a
reconocer la presencia de Cristo resucitado, el encuentro entre ellos puede a
veces reforzar estas dudas m·s bien que reducirlas.
Los cristianos
tienen el reto de seguir creyendo que, si no ven ni sienten la presencia de
Dios, Dios est· con ellos. Las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad les
dan poder testimoniar que con la fe, pueden ir m·s all· de sus propias
capacidades.
El personaje de
Job nos ofrece el ejemplo del que tiene de afrontar duras tribulaciones y
pruebas y que pide tener un apretado debate con Dios. A pesar de todo, en la fe
y la esperanza estaba convencido de que Dios permanecerÌa con Èl. Encontramos
esta confianza y esta convicciÛn en las acciones de Pedro y Juan durante el
relato del minusv·lido en los Hechos. Su fe en el nombre de Jes·s les permite
dar un poderoso testimonio delante de todas las personas presentes.
El salmo de hoy es
una oraciÛn que refleja nuestra profunda aspiraciÛn en el amor inquebrantable de
Dios.
Nuestro encuentro
durante esta Semana de oraciÛn por la unidad de los cristianos ofrece a nuestras
comunidades la posibilidad de crecer juntos en la fe, la esperanza y el amor.
Damos prueba del amor inquebrantable de Dios para todos los seres humanos y de
su fidelidad hacia la Iglesia una que estamos llamados a ser.
Cuanto m·s
testimonio demos juntos, mucho mas fuerte ser· nuestro mensaje.
Oración
Dios de la
esperanza, haznos descubrir el proyecto que tienes para tu Iglesia y haz que
superemos nuestras dudas. Refuerza nuestra fe en tu presencia para que todos los
que profesen su fe en ti puedan celebrarte juntos en espÌritu y en verdad. Te
pedimos especialmente por todos los que dudan en este momento o cuya vida se
obscurece por el peligro o el miedo. Permanece con ellos y dales tu presencia
que es consolaciÛn.
DÍA
OCTAVO:
Testimoniar por la hospitalidad
“¿Tenéis aquÌ algo
que comer?” (Lc 24,41)
Gn 18, 1-8
Voy a buscar algo de comer para que repong·is fuerzas
Sal 146 (145)
Hace justicia a los oprimidos y da pan a los que tienen hambre
Rm 14, 17-19
Busquemos con af·n lo que contribuye a la paz y a la convivencia
mutua
Lc 24, 41-48
Entonces abrió su mente para que comprendieran el sentido de las Escrituras
Comentario
Como en el tiempo
de Lucas, numerosas son las personas y las comunidades que han tenido que
abandonar sus casas y encontrar refugio en tierra extranjera. Nuestras
comunidades han descubierto nuevas religiones y culturas extranjeras gracias a
la llegada de fieles de las grandes religiones mundiales.
Durante la Semana
de oraciÛn por la unidad de los cristianos, reconocemos en nuestro camino com·n
hacia la unidad la hospitalidad y la fraternidad de los cristianos de todas las
Iglesias. Cristo nos pide tambiÈn acoger al extranjero y dejarnos acoger por Èl
que es en adelante nuestro vecino. Queda claro que si no podemos ver a Cristo en
el otro, entonces no podemos verlo de ninguna manera. La historia que se nos
dice en el GÈnesis describe cÛmo Abraham recibiÛ a Dios al abrir su casa y al
ofrecer la hospitalidad a los extranjeros.
El Dios de toda la
creaciÛn sostiene tambiÈn al preso, al ciego y al extranjero. El salmo de hoy es
una alabanza a Dios por su fidelidad eterna y por todo lo que hace por nosotros.
La carta a los Romanos nos recuerda que el Reino de Dios se realiza a travÈs de
la justicia, la paz y la alegrÌa en el EspÌritu Santo.
Cristo resucitado
re·ne a sus discÌpulos, come con ellos y lo reconocen. Les recuerda lo que las
Escrituras decÌan de Èl y les explica lo que no habÌan comprendido hasta
entonces. AsÌ les libera de sus dudas y temores y los envÌa a dar testimonio de
todo eso. Al crear este espacio de encuentro con Èl, les da recibir su paz, que
implica la justicia para los oprimidos, la solicitud hacia los hambrientos, y el
estÌmulo mutuo que son los dones del nuevo mundo de la resurrecciÛn. Como ellos,
podemos encontrar a Cristo cuando nos ofrecemos a compartir nuestra vida y
nuestros talentos.
Oración
Dios de amor, Tu
nos has mostrado tu hospitalidad en Cristo. Reconocemos que es compartiendo
nuestros dones con los otros como te encontramos. Danos la gracia de estar
unidos cuando caminamos juntos y de reconocerte en cada uno de nosotros.
Acogiendo al extranjero en tu nombre, haz que demos testimonio de tu
hospitalidad y de tu justicia.
ACLARACIÓN SOBRE CELIBATO
ANGLICANOS QUE REGRESAN
A LA IGLESIA CATÓLICA
CIUDAD DEL VATICANO, 31 OCT 2009 (VIS).-El
director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi S.I.,
hizo pública la siguiente declaración ante las especulaciones sobre el asunto
del celibato en la anunciada constitución apostólica sobre los ordinariatos
personales para los anglicanos que ingresan en la comunión plena con la Iglesia
católica.
“Se han difundido especulaciones,
basadas en observaciones supuestamente informadas del corresponsal italiano
Andrea Tornielli, según las cuales el retraso en la publicación de la
constitución apostólica sobre los ordinariatos personales para la incorporación
de los anglicanos a la plena comunión con la Iglesia católica, anunciada el 20
de octubre de 2009 por el cardenal William Joseph Levada, prefecto de la
Congregación para la Doctrina de la Fe, se debe a algo más que a “razones
técnicas”. Según estas especulaciones, hay una cuestión sustancial que
explicaría el retraso, un desacuerdo sobre si el celibato será la norma para los
futuros clérigos.
“El cardenal Levada ha comentado sobre
estas especulaciones: “Si se me hubiera preguntado, con gusto habría aclarado
cualquier duda sobre lo que dije en la rueda de prensa. Estas especulaciones no
tienen razón de ser. En el Vaticano nadie me ha mencionado esta cuestión. El
retraso es meramente técnico, pues se trata de asegurar la consistencia del
lenguaje canónico y de las referencias. Las cuestiones de traducción son
secundarias; la decisión de retrasar la publicación esperando a que se publique
el texto ‘oficial’ en latín en el “Acta Apostolicae Sedis” se tomó hace tiempo”.
“Los borradores preparados por el
grupo de trabajo y presentados para el estudio y la aprobación a través del
proceso habitual seguido por la Congregación, han incluido todos ellos la
siguiente afirmación, que actualmente se encuentra en el artículo VI de la
Constitución:
§1 Quienes ejercieron el
ministerio como diáconos, presbíteros u obispos anglicanos y cumplen con los
requisitos establecidos por el derecho canónico y no están impedidos por
irregularidades u otros impedimentos, pueden ser aceptados por el ordinario como
candidatos a las sagradas órdenes en la Iglesia católica. En el caso de los
ministros casados, se han de observar las normas establecidas en la carta
encíclica del Papa Pablo VI “Sacerdotalis Coelibatus”, n. 42, y en la
declaración “En el mes de junio”. Los ministros no casados deben atenerse a la
norma del celibato clerical del Código de Derecho Canónico, canon 277 §1.
§2 El ordinario, en plena
observancia de la disciplina del celibato clerical en la Iglesia latina, por
regla general (pro regula) admitirá sólo a hombres célibes al orden del
presbiterado. Puede también pedir al romano pontífice, como una derogación del
canon 277, §1 la admisión de hombres casados a la orden del presbiterado, caso
por caso, según los criterios objetivos aprobados por la Santa Sede.
“Este artículo se ha de entender como
coherente con la actual práctica de la Iglesia, según la cual ex ministros
anglicanos casados pueden ser admitidos al ministerio sacerdotal en la Iglesia
católica, según el criterio de caso por caso. Por lo que se refiere a los
futuros seminaristas, se consideró una mera especulación los casos de una
dispensa de la regla del celibato. Por esta razón, se han de desarrollar
criterios objetivos sobre estas posibilidades (por ejemplo, seminaristas casados
que ya se están formando) entre el ordinariato personal y la conferencia
episcopal, presentados para la aprobación de la Santa Sede.
“El cardenal Levada reveló que el
trabajo técnico sobre la “Constitución” y las “Normas” concluirá para finales de
la primera semana de noviembre.
Diálogo ecuménico - teológico
entre la Comunión anglicana y la Iglesia Católico Romana
La Delegación
Diocesana de Ecumenismo os envía este documento del
diálogo
ecuménico - teológico entre la Comunión anglicana y la Iglesia
Católico Romana
(ARCIC - II).
Lleva por título "El don de autoridad" y en él se reconoce sin
ambajes el papel insustituible del Primado del sucesor de Pedro,
el Obispo de Roma, en la Iglesia.