· Gráfico: Territorio de
la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol
Situación,
demografía y territorio
La Diócesis de
Mondoñedo-Ferrol ocupa la parte más al norte de Galicia; sus límites
son el Océano Atlántico y el Mar Cantábrico por el norte; la
Diócesis de Lugo por el sur; la Archidiócesis de Oviedo por el este
y la de Santiago de Compostela por el oeste.
Ocupa en la
actualidad el norte de las provincias de A Coruña y Lugo, con una
superficie total de 4.225 kilómetros cuadrados y 286.312 habitantes:
en la provincia de A Coruña (165.201 hab.) y en la de Lugo (123.093
hab.).
Está dividida en
siete arciprestazgos, según Decreto del 19 de junio de 2006 (Ferrol,
Xuvia, Viveiro, Ortegal-As Pontes, Ribadeo-Miranda, Terrachá y
Mondoñedo). El número total de parroquias que la componen es de 422.
Denominación
Diócesis de MONDOÑEDO (Mindoniensis),
del latín Mindonium, es denominada también hasta el siglo XI
Minduniense o Menduniense; alguna vez Dumiense, en el
siglo XII Valibriense, por el nombre del pueblo a donde se había
trasladado la sede, Vallibria, que después cambió su nombre por
Mondoñedo, quedando así fijo el título episcopal Mindoniense.
Por bula de Juan XXIII,
de 9 de marzo de 1959, a la denominación de diócesis MINDONIENSIS, se
añade la de FERROLENSIS, y a sus obispos junto con la residencia de
Mondoñedo, se le otorga una nueva: la de Ferrol; concediéndose, al
efecto, a la iglesia de San Julián el título de concatedral.
Breve reseña
histórico-geográfica
Bucear en los orígenes de la Diócesis de
Mondoñedo-Ferrol, llegar a comprender su
posible entronque histórico con los de
Bretoña o Dumio, es tarea harto
difícil. Nuestra impericia en estas materias
no nos permite terciar en la oscura e
intrincada controversia sostenida por
autores de gran nota. Confiemos, pues, este
trabajo al estudio de los especialistas, en
espera de que sus plumas nos brinden luz
suficiente para poder tejer la trama
histórica de unos siglos que, por ahora y
por lo que hace a nuestro asunto, no parecen
ofrecernos más que cabos sueltos.
Está fuera de toda duda que en el siglo IX -
antes del año 877 y después del 866 -
Sabarico se otorga el título de obispo de
Mondoñedo y tiene por Sede el Monasterio de
san Martiño, en las proximidades del mar. A
Sabarico sucede Rosendo I; a Rosendo I,
Sabarico II; y a éste, su sobrino Rosendo II,
el gran san Rosendo, que llena los años que
median entre el 928 y 942.
La capital de la diócesis se afianza en san
Martiño de Mondoñedo y allí permanece hasta
los tiempos del obispo Nuño Alfonso, que,
por bula de la reina doña Urraca, del año
1112, la traslada a Vilamaior, que, en el
correr de los tiempos, habría de perder su
nombre y trocarlo por el de la diócesis
Mondoñedo.
En tiempos del rey don Fernando y del obispo
mindoniense Rabinato - año de 1182 - la Sede
pasa a Ribadeo, pero tan sólo por unos
cuantos años, parte de los del pontificado
de
Rabinato y los de Pelayo II de Cebeyra. Con
el obispo don Martín, que rigió
gloriosamente los destinos de la diócesis
desde 1219 hasta 1248, la capitalidad del
obispado se restituye - de esta vez
definitivamente - a Mondoñedo. Don Martín
inicia y lleva a feliz término la
construcción de la actual catedral
mindoniense, a cuya sombra habrán de residir
los obispos, en ininterrumpida sucesión,
hasta nuestros días.
Por Bula de Su Santidad Juan XXIII, de fecha
9 de marzo de 1959, a la denominación de
diócesis «Mindoniensis», se añade la de «Ferrolensis»,
y a sus obispos, junto con la residencia de
Mondoñedo, se les otorga una nueva: la de
Ferrol, concediéndose, al efecto, a la
iglesia parroquial de san Julián el título
de Concatedral.
La Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, sufragánea
de Santiago, abarca toda la zona norte de la
provincia de Lugo y la parte más
septentrional de la de A Coruña. Tiene por
límites, al norte, el mar Cantábrico y el
Atlántico; al sur, el obispado de Lugo,
constituyendo la línea divisoria entre ambos
los confines de la llamada Terra Chá; al
este, la archidiócesis de Oviedo, de la que
la separa el río Eo; y al oeste la
archidiócesis de Santiago de Compostela,
interponiéndose como divisoria la ría de
Ferrol y una línea que podría trazarse entre
san Nicolás de Neda y As Pontes de García
Rodríguez, para proseguirla después por los
límites entre la provincia de Lugo y A
Coruña hasta llegar a la zona de Guitiriz.
Por Decreto de la Sagrada. Congregación
Consistorial del año 1954 - ejecutado en
marzo de 1955 - perdió la diócesis todos sus
enclaves, a saber, las parroquias del
arciprestazgo de Melide, que se incorporaron
al Obispado de Lugo, las del de Camariñas,
juntamente con la de Miño, que se agregaron
a Santiago. En compensación recibió el
Obispado de Mondoñedo cinco parroquias que
pertenecían a la Archidiócesis de Oviedo y a
la provincia de Lugo y seis parroquias con
cinco anejos, sitas entre Baamonde y Begonte,
que fueron segregadas de la Diócesis de
Lugo. Comprende la diócesis una extensión de
4.425 km2.