Editorial: 'La libertad para el ejercicio de la religión'

Programa 'El Espejo de la Diócesis' del viernes 4 de marzo de 2016

Editorial, por Jacinto Pedrosa Deán.

La persona, la mujer y el hombre, es un ser libre y responsable, creado para convivir y relacionarse satisfactoriamente con su prójimo en igualdad de derechos y obligaciones. Su dignidad es incuestionable y debe ser respetada siempre como un principio ético irrenunciable, para que la vida cívica se desarrolle con normalidad y armonía.

La persona, creada a imagen y semejanza de Dios, tiene un lugar de primacía en el orden de la Creación; por lo tanto, no es sujeto manipulable, sino un BIEN que requiere, exige, cuidados, protección, de tal manera que su dignidad de persona y su condición de hijo de Dios le sea reconocida siempre.

En consecuencia, todas las personas tienen derecho a que su libre ejercicio de la religión sea respetado en la sociedad, y nunca impedido directa o indirectamente; se injuria a la persona si se le niega este derecho.

Siempre es necesario estar alerta, con la finalidad de proteger la práctica de la religión, para que la convivencia ciudadana sea sana y saludable para todos; porque, una y otra vez, se repiten manifestaciones de intolerancia religiosa hacia los cristianos.

Estos hechos de burla a la religión son una cobardía y ofenden al creyente sincero que sólo quiere vivir y celebrar su fe.