Cine: 'Réparer les vivants: transmigración de un corazón' (2016)

Programa 'El Espejo de la Diócesis' del viernes 28 de octubre de 2016

SINOPSIS: Presentada en la 73ª Mostra de Venecia, en la sección Orizzonti, antes de competir en la sección Platform del Festival de Toronto, el tercer largometraje de la talentosa directora de Un poison violent (estrenada en la Quincena de los Realizadores de 2010) y de Suzanne (proyectada como parte de la Semana de la Crítica, también del festival de Cannes, en 2013) demuestra ser una obra con una sabia puesta en escena y un fluido equilibrio entre: su potencial dramático, tan enorme como bien controlado, una dimensión científica y quirúrgica de gran precisión, en segundo lugar, y, por último, un horizonte de reflexiones metafísicas abierto a la libertad de cada espectador. Este dominio tenía tintes de desafío sobre el papel, ya que el relato del transplante de un corazón y de todos los eslabones de la cadena que conlleva podía desembocar fácilmente en el melodrama o en el documental medical. Estos obstáculos los supera la cineasta con una habilidad perfectamente integrada en el propósito de su historia. Sus escenas atmosféricas (en especial, la excepcional apertura de la película y las secuencias de surf anteriores a un accidente no menos brillante en lo que a puesta en escena se refiere) e intimistas se alternan felizmente con el seguimiento técnico del circuito de la donación del órgano (en particular, las operaciones de extracción y de injerto, detalladas con un realismo estremecedor).

En su relato de todas las etapas del viaje del corazón de Simon (interpretado por la revelación Gabin Verdet), joven víctima de un grave accidente de carretera y en estado de muerte cerebral, hacia el cuerpo de Claire (la luminosa Anne Dorval), una quincuagenaria que se mantenía con vida gracias a un desfibrilador, Réparer les vivants esboza el retrato tan impresionista como profundo de varias familias: las del personal del hospital (entre los que encontramos a Tahar Rahim, Bouli Lanners, Monia Chokri , Dominique Blanc, Karim Leklou y Alice de Lencquesaing), la de Simon (a sus padres, en estado de shock tras la muerte del hijo y enfrentados a la delicada y urgente petición de aceptar o no el donar el órgano, les dan vida Emmanuelle Seigner y Kool Shen) y la de Claire (interpretan a sus hijos Finnegan Oldfield y Théo Cholbi, mientras que su ex amante lleva el rostro de Alice Taglioni). En total, una miríada de personajes que consiguen, a pesar de todo, existir a través de un guion sutil, obra de la propia directora y de Gilles Taurand, que permite respirar de vez en cuando fuera del núcleo de la intriga principal, la de este corazón que recorre a la carrera el limbo que separa la vida y la muerte y todo un puente erigido con los eslabones de la solidaridad humana, más allá del último sueño.

Crítica por Javier Martínez Prieto.