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Reportaje de Natalia Valiño - Diario de
Ferrol (13.01.2012)
La delegación de Manos
Unidas en Ferrol afronta una nueva etapa estrenando equipo directivo. A su
frente está María Teresa Pérez, quien ya compartió responsabilidades en la
comisión gestora que reguló los últimos años la delegación. Completan el
equipo María Ángeles Losada, Carmen Moiño y Fernanda Losada “con ilusión y
poniéndole al mal tiempo buena cara”.
No corren buenos tiempos para
la cooperación y la ayuda al desarrollo, sin embargo la solidaridad
ferrolana le ha echado un pulso a la crisis económica en los últimos
tiempos. De ello es testigo la delegación en Ferrol de Manos Unidas que ha
cerrado el ejercicio con una recaudación superior a la de 2010. Con el nuevo
año la ONG ha estrenado equipo directivo al frente del que está María Teresa
Pérez –ya compartió responsabilidades directivas en la comisión gestora que
hasta ahora regulaba la delegación local–. “Los objetivos que nos planteamos
siguen siendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio comprometidos por las
Naciones Unidas. Este año nos centraremos en la salud”, señaló María Teresa
Pérez que emprende esta etapa con “fuerzas renovadas”.
Atrás quedaron metas cumplidas en forma de ambiciosos proyectos como la
instalación de una traída de agua potable en Tanzania, la adquisición de una
ambulancia en Liberia o la construcción de un pozo en Burkina Faso –proyecto
para el que contaron con la implicación del colegio Sagrado Corazón Madres
Mercedarias–.
También se cumplieron objetivos en cuanto a la expansión de la labor de la
organización no gubernamental en la Diócesis se refiere. Es el caso de la
puesta en marcha de la subdelegación Comarcal Vilalba, un grupo de
voluntarios muy activos que dieron a conocer el trabajo de la ONG en la
Terra Chá y con un alto grado de implicación en los proyectos que financia
la delegación diocesana Mondoñedo-Ferrol.
Compañeras > Acompañan a María Teresa en esta andadura,
María Ángeles Losada, –vicepresidenta–, Carmen Moiño –tesorera– y Fernanda
Losada –secretaria–, todas ellas vinculadas previamente a la entidad como
voluntarias y que afrontan este “reto” con ganas e ilusión. Carmen lleva más
de un año colaborando con Manos Unidas y la inquietud por “hacer algo por
los demás” fue lo que la impulsó a embarcarse en este proyecto. María
Ángela, “Gela”, lleva más tiempo vinculada a la ONG que ya conocía desde su
etapa como profesora en las Mercedarias. Fue ella la que animó a su hermana
Fernanda a sumarse a este proyecto. “Dejé de trabajar y eso me dio tiempo
para dedicarme más a esto”, indicó.
Juntas afrontan este reto con entusiasmo y “poniéndole al mal tiempo buena
cara” y es que como señalan, “la gente sigue siendo muy generosa a pesar de
la crisis”. Coinciden en señalar que Manos Unidas necesita de la mano de
obra de los jóvenes, “tanto chicos como chicas que quieran implicarse”. No
quieren dejar pasar la ocasión, sin agradecer la colaboración del
Ayuntamiento a través de la firma de un convenio para el desarrollo de
actividades como la campaña del contra el hambre en la que ya trabajan. |