Saludo del obispo electo en la Misa Crismal

"Con toda la fuerza y el significado de este día, me uno en comunión a todo el presbiterio diocesano, alegre por estar cada vez más cercano el momento de encontrarme entre vosotros"

Queridos hermanos sacerdotes:

Un saludo en Cristo sacerdote.

Antonio, el administrador diocesano, ha tenido la amabilidad de pedirme unas palabras con ocasión de la misa crismal, que os dirijo con sumo gusto, expresándoos mi mayor cercanía.

Saludo en primer lugar con gratitud a don Alfonso Carrasco, obispo de Lugo, que preside hoy la celebración en Mondoñedo.

Con toda la fuerza y el significado de este día, me uno en comunión a todo el presbiterio diocesano, alegre por estar cada vez más cercano el momento de encontrarme entre vosotros.

Que nos configuremos cada vez más con Jesucristo, rostro de la misericordia del Padre. Que experimentemos gozosos el ministerio ordenado por amor a Dios, a su pueblo, a cada persona que él nos ha pedido llevar sobre los hombros.

En este Jubileo extraordinario, tenemos la gran oportunidad de renovar la alegría de la misericordia como sacerdotes. En primer lugar, experimentándola cada uno y entre nosotros. Al mismo tiempo, procurando el bien de cada persona que nos encontremos, tanto las que esperan nuestro servicio ministerial como las que no conocen la misericordia o han dejado de creer en ella. La alegría de la generosa entrega sacerdotal os acompañe en cualquier situación.

Un abrazo fraterno de comunión y mi bendición.

P. Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF
Obispo electo de Mondoñedo-Ferrol