Para orar cada día: Lunes

29 de mayo de 2017. Festividad de San Maximino

¡Ánimo! Yo he vencido al mundo

Juan 16, 29-33

En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios». Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo».
 

Comentario

“En el mundo habréis de sufrir, paro tened valor, y he vencido al mundo”. Podríamos decir a este respecto que tenemos una doble opción en la vida: el apasionamiento o la impasibilidad. O decidimos involucrarnos en lo que se nos presenta, y entonces amamos y sufrimos. O decidimos resguardarnos de la vida, y hasta encastillarnos, y entonces somos incapaces de sufrir, si, pero también de gozar. La meditación cristiana es una escuela de pasión, esto es, de dolor y de gozo, de cruz y de luz, o por decirlo en términos más explícitos, de redención y plenitud, ambas cosas.
 

Pregunta para reflexionar

Escucha a Jesús que nos dice: “Sé que sois así, os acepto así, os amo así. Eso debe daros paz”. Otra vez. ¿Por qué me insistes, Señor?


Oración

Jesucristo, temo la hora en que pueda apartarme de ti, dejarte solo y quedarme solo. Contigo podré hacer frente a las tribulaciones y encontrar la paz. Me conforta tu palabra: “Ten valor, yo he vencido al mundo”. Y yo contigo y con el Padre.

Madres Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo. Autora: Sor María de la Luz