Crónica de la Asamblea Diocesana de Laicos 2016

"Dado que en la diócesis de Mondoñedo Ferrol somos unos cuantos los laicos inquietos y con ganas de trabajar por la extensión del Reino de Dios, de hacer llegar el mensaje de Amor del Padre y los valores evangélicos al último rincón y corazón de nuestra comunidad, el pasado 5 de noviembre, en el Seminario Santa Catalina de Mondoñedo y como en años anteriores, nos reunimos convocados por Mons. Luis Ángel de la Heras, nuestro obispo, para impulsar la nueva etapa y aportar nuestras reflexiones, ideas, inquietudes…  como católicos insertados en el mundo.

Tras poner a la asamblea en manos del Espíritu Santo, quisimos tener un especial recuerdo y cariño a la delegada saliente: María Jesús Prieto (Chus), por todo el esfuerzo y trabajo realizado durante estos años al frente de la delegación. ¡Vaya, desde aquí, un abrazo muy fuerte para ella! La nueva delegada, Mar Sarmentero, invitó a participar, con ganas, en el trabajo que se nos iba a proponer. Acto seguido se dio paso a la ponencia de don Luis Angel de las Heras: “La diócesis de Mondoñedo Ferrol discípula-misionera”.

Nos lanzó una primera pregunta que debería hacernos pensar: ¿Qué se entiende por rezar, orar, decidir y trabajar como laico? Ya que la propuesta que nos viene a hacer, es participar en la elaboración del Plan Pastoral Diocesano. Nuestro prelado quiere que todos aportemos, desde lo que vivimos, para poder componer un Plan Pastoral insertado en la realidad de nuestra diócesis.  Un proyecto que nos lleve a ser una Iglesia discípula-misionera, identidad propia de cada uno de los bautizados, para dar a conocer a Jesús y facilitar que otros se encuentren con Él. Comunicar las verdades de siempre con un leguaje nuevo (EV 41). Pero… ¿cuáles son los rostros de una Iglesia discípula-misionera? Un rostro amable, lleno de vida, de corazón abierto, dialogante, samaritano… son rostros que generan la Esperanza que el mundo y la gente necesita.

Y como para la consecución de un objetivo se necesita comenzar a andar, divididos en nueve grupos, según los frutos del Espíritu Santo, se inició el diálogo, a partir de la perspectiva del ver y juzgar desde el Evangelio. El debate giró en torno a unas preguntas preparadas para ir viendo de donde parte nuestra diócesis respecto al tema propuesto: Iglesia discípula misionera.

Que sepan todos los miembros diocesanos que el trabajo no queda aquí. En estos meses que siguen, se pedirá un trabajo arciprestal y de las distintas delegaciones, donde todos estamos llamados a participar en grupos de reflexión para conseguir elaborar ese Plan Pastoral Diocesano.

No podía faltar en esta jornada un encuentro con Jesús Sacramentado en Adoración, en el que también se dio la oportunidad de poder confesarnos.

Tras la comida y sobremesa reposada, nos dirigimos a la Catedral donde celebramos la eucaristía, momento especial de encuentro con el Señor y donde recibimos fuerzas para continuar el camino que nuestra diócesis emprendió hace muchos años".

El equipo de la delegación