Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2017

“Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”

Mons. De las Heras participará en un desayuno con periodistas el próximo día 26 en Ferrol

Domingo, 28 de mayo de 2017 (Solemnidad de la Ascensión del Señor)

La Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social ha preparado los materiales para la LI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Este año, el papa Francisco invita a reflexionar en torno al lema: “Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”. Su mensaje para esta Jornada puede ayudarnos en el trabajo de la comunicación de la Iglesia. Entre otros aspectos, el Papa llama a contribuir a la búsqueda de un estilo comunicativo abierto y creativo que trate de mostrar posibles soluciones. De este modo, invita a favorecer una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia.
 

Confianza y esperanza en la verdad en la era de la postverdad

La celebración de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales en la solemnidad de la Ascensión del Señor pone ante nuestros ojos un momento especialmente significativo de la historia de Jesús entre nosotros. A los cuarenta días de su Resurrección, el Señor se reúne con los apóstoles en lo alto de un monte para despedirse de ellos antes de volver al Padre. También allí, después de su Pasión, muerte y Resurrección, les encomienda ser partícipes de su misión que se prolonga hasta nuestros días: «Id por todo el mundo y anunciad la Buena Noticia» (Mc 16, 15). De este modo, a lo largo de los siglos, la Iglesia prolonga la presencia de Jesucristo y continúa anunciando, celebrando y compartiendo la salvación que Dios ha ofrecido a su pueblo en la persona de su Hijo.

Para esta Jornada de las Comunicaciones Sociales, el papa Francisco vuelve a ofrecernos su mensaje, animando a los comunicadores a promover esperanza y confianza en nuestro tiempo. En un contexto global en el que crece la desconfianza de unos y otros por la situación política, social y económica en muchos países, por los conflictos lejanos que el terrorismo hace cercanos, por la llegada a nuestras fronteras de inmigrantes y refugiados, el Papa propone comunicar confianza y esperanza. Nos invita «a todos a ofrecer, a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo, narraciones marcadas por la lógica de la “buena noticia”» , y pide a los comunicadores el esfuerzo de ofrecer «buen trigo» para la formación de las personas, que les permita enriquecerse con su reflexión y crecer en su humanidad.

El Papa actualiza así la experiencia de la Iglesia en su misión de anunciar el Evangelio, recordando precisamente que solo la verdad produce confianza y esperanza verdaderas. Por difícil que sea de entender y aceptar en ocasiones, la verdad ilumina la realidad, señala al hombre el camino del auténtico progreso y permite la realización de su humanidad. Por eso, en el centro del mensaje de la Iglesia está Jesucristo, quien a sí mismo se presenta como «camino, verdad y vida» (cf. Jn 14, 6). Es Jesús, el Resucitado, quien ofrece al mundo la esperanza definitiva sobre el pecado y sobre la muerte al proclamar con su vida que el pecado es perdonado, que la muerte ha sido vencida. Como dice el papa Francisco, «continuamente vemos, y veremos, problemas cerca de nosotros y dentro de nosotros. Siempre los habrá, pero en esta noche hay que iluminar esos problemas con la luz del Resucitado, en cierto modo hay que “evangelizarlos”. Evangelizar los problemas. No permitamos que la oscuridad y los miedos atraigan la mirada del alma y se apoderen del corazón, sino escuchemos las palabras del Ángel: el Señor “no está aquí. Ha resucitado” (v. 6); Él es nuestra mayor alegría, siempre está a nuestro lado y nunca nos defraudará». (Seguir leyendo)
 

Decálogo del Periodista

1. Da gracias al ángel que clavó en tu frente el lucero de la verdad y lo bruñe a todas horas.

2. Cada día alumbrarás tu mensaje con dolor, porque la verdad es un ascua que se arranca del cielo y quema las entrañas para iluminar, pero tú cuida de llevarla dulcemente hasta el corazón de tus hermanos.

3. Cuando escribas lo has de hacer: de rodillas para amar; sentado para juzgar; erguido y poderoso para combatir y sembrar.

4. Abre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de savia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean.

5. El buen peregrino de la palabra pagará con moneda de franqueza la puerta que se le abre en la hospedería del corazón.

6. Trabaja el pan de la limpia información con la sal del estilo y la levadura de lo eterno y sírvela troceada por el interés, pero no le usurpes al hombre el gozo de saborear, juzgar y asimilar.

7. Árbol de Dios, pídele que te haga roble, duro e impenetrable al hacha de la adulación y el soborno, pero con tu frente en las ramas a la hora de la cosecha.

8. Si a tu silencio se llama fracaso porque la luz falta a la cita, acepta y calla. Pobre del ídolo que tiene los pies del barro de la mentira. Pero ojo, a su vez, con la vanagloria del mártir cuando las palabras no suenan por cobardía.

9. Siégate la mano que va a mancillar, porque las salpicaduras en los cerebros son como sus heridas, que nunca se curan.

10. Recuerda que no has nacido para prensa de colores. Ni confitería, ni platos fuertes: sirve mejor el buen bocado de la vida limpia y esperanzadora, como es.

 

AUDIO: Programa 'Habla la Diócesis' del domingo 21.05.2017 (Cadena COPE)