Buenos propósitos para 2018

Escrito del obispo Luis Ángel en el primer número del año de la revista diocesana 'Dumio'

"Poco a poco, el calendario irá trayendo más llamadas, más razones... Más mociones que quienes formamos esta diócesis podemos convertir en buenos propósitos"

Cuando el cristiano pone la mano en el arado, no le está permitido mirar atrás, pero puede -y debe- lanzar la vista al cielo. Para que su seguimiento de Cristo sea a la vez compromiso misionero para con los hermanos y confianza orante para con Dios. 2018 se abre lleno de posibilidades para orar y trabajar, para esperar y adelantar, para pedir y comprometerse. El primer día del año, sin ir más lejos, en el mensaje de la 51 Jornada Mundial de la Paz, el papa Francisco recordaba a los 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados. Todos ellos son personas que buscan un lugar donde vivir en paz, que quieren la paz. Poco después, en la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, procurábamos tomar conciencia de las acciones necesarias con estos hermanos nuestros, que son excelentes propósitos para abrir procesos de nuestra misión en conversión durante este año: acoger, proteger, promover e integrar. Cuatro verbos que queremos conjugar en primera persona del singular y del plural, como hicimos ya en el primer encuentro diocesano con emigrantes de Cabo Verde, Senegal, Perú, Colombia, Venezuela, China y República Dominicana. Oramos a Dios por nuestros hermanos migrantes y refugiados, a la vez que nos afanamos en trabajar a la luz del Evangelio por mejorar su situación aquí y donde se encuentren.

La misma oración y el mismo compromiso se dirigen también a la realidad de la Iglesia, en este caso, en lo que se refiere a la unidad de todos los creyentes en Cristo. La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, del 18 al 25 de enero, tiene el propósito de extenderse al resto del año. Las Iglesias y comunidades de la región del Caribe han elaborado los materiales de oración para esta ocasión, en los que manifiestan que la libertad y la salvación del pueblo de Dios es obra de la diestra del Señor (cf Ex 15,16). Con ellos nos proponemos que el camino hacia la unidad transite por una experiencia compartida de sufrimiento y liberación de la mano de Dios.

A estos propósitos eclesiales de apertura y cambio que planean sobre todo el año desde nuestra misión en conversión, se suma la Jornada de la Infancia Misionera con el lema “Atrévete a ser misionero”. Para que niños y adolescentes experimenten la alegría de la amistad con Jesús y el impulso genial de llevar la luz y la alegría del Evangelio a todos.

Asimismo, en el año en el que se celebrará el sínodo sobre los jóvenes, el arciprestazgo de Ferrol ha organizado una nueva edición de Aula Aberta con este tema. En las tres charlas, hemos constatado tanto el despertar del interés por lo religioso como el firme propósito que tiene la Iglesia de salir hacia los jóvenes para facilitar que se encuentren con la persona de Jesús. Nos exige suscitar en ellos la búsqueda de Cristo, que no les quita nada y les da todo, el ciento por uno, como afirmó Benedicto XVI. Nos compromete a abrir serios caminos de integración de los jóvenes en la Iglesia, dándoles protagonismo. Nos invita, en fin, a orar por ellos y con ellos sin desfallecer.

Poco a poco, el calendario irá trayendo más llamadas, más razones... Más mociones que quienes formamos esta diócesis podemos convertir en buenos propósitos. Los caminos de la plegaria y el afán nos ayudarán a dar cauce a tantos deseos nobles que el comienzo del año despierta en nosotros.

¡Pongamos la mano en el arado con tesón, hermanos, y confiemos en que del cielo nos llueva su misericordia!

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF

Segovia (1963) - Obispo de Mondoñedo-Ferrol - Misionero claretiano

cmf@luisangel