En la Fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa

Homenaje diocesano a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Ferrol

"Vosotras nos recordáis con una vida así las actitudes fundamentales de los cristianos. Esta vida grabada como entrega y esfuerzo es una auténtica medalla milagrosa"

Queridas hermanas, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Queridos hermanos sacerdotes. Queridos hermanos y hermanas.

En este final de la novena a la Virgen de la Medalla Milagrosa, reconociendo y festejando la presencia y el compromiso de las Hijas de la Caridad en Ferrol tenemos muchos motivos de gozo, gratitud y esperanza. Aunque el motivo principal de esta acción de gracias es vuestra marcha de Ferrol, esta no es ninguna despedida, porque continuáis en la diócesis, después de tantos y tan fecundos años.

El año 1832, cuando se acuñan en París las primeras medallas que luego se llamarían milagrosas, por inspiración de la Virgen a Santa Catalina Labouré, tenemos constancia de la presencia de las Hijas de la Caridad de san Vicente de Paúl en el Hospital de Caridad de Ferrol.

Santa Catalina Labouré, modelo de mujer de Dios solícita, silenciosa, humilde, condensa vuestra forma de servir y vivir. Como decía la primera lectura. Con un amor sincero, lejos del mal y apegadas al bien. Construyendo fraternidad y sororidad cordialmente. Estimando y valorando más a los otros que a uno mismo. Alegres en la esperanza, pacientes en todo momento, sobre todo en la tribulación y perseverantes en ese amor y en la oración, fuente del amor. Solidarias y hospitalarias con los más necesitados. Bendiciendo a quienes no os entiendan o injurien. Sin maldecir. Alegres con los que están así y padeciendo con quienes padecen, sin aires de grandeza, sino más bien acomodados a los humildes.

Un hermoso y admirable programa de vida. Vosotras nos recordáis con una vida así las actitudes fundamentales de los cristianos. Esta vida grabada como entrega y esfuerzo es una auténtica medalla milagrosa. Y produce curaciones del cuerpo y del espíritu. Esta vida grabada a fuego en el amor de Dios es la que impulsa a salir como María, deprisa hacia la montaña, para servir a quien lo necesite. Esta forma de vida, extendida en tantas personas, es la que permite transformar el mundo, ante un Dios que se fija en la pequeñez, que extiende su misericordia, que dispersa a los soberbios y eleva a los humildes y sencillos. Un Dios que cambia el orden humano de las cosas.

Damos gracias a Dios por el carisma vicenciano y toda la obra de las Hijas de la Caridad en Ferrol. Vuestra huella es nuestro compromiso humilde amor para que el Señor siga obrando maravillas con los pequeños aquí en Ferrol. No estáis lejos haciendo memoria de los gestos de Jesús en el Hospital de san Pablo y san Lázaro de Mondoñedo y en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Ribadeo. Que el Señor nos bendiga. Y que la Inmaculada Concepción nos guíe hacia las montañas de los necesitados donde Dios regala la vida abundante para todos.

Como santa Catalina Labouré, digamos con fe: “Oh María, sin pecado concebida: ruega por nosotros que recurrimos a ti”. Para obrar con esa misma fe, grabada con amor en nuestras vidas que han de ser medallas de salvación para los demás. Auténticas y vivas medallas milagrosas. Amén.

Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl fueron Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2005. El jurado destacó "su excepcional labor social y humanitaria en apoyo de los desfavorecidos, desarrollada de una manera ejemplar durante cerca de cuatro siglos, y por su promoción, en todo el mundo, de los valores de la justicia, la paz y la solidaridad". Un año después, en 2006, la Diputación da Coruña les concedía la Medalla de Oro.

Después de más de cuarenta años con la difícil y valiente labor del Hogar Virgen del Carmen, seis hermanas de esta sociedad de vida apostólica han seguido colaborando hasta ahora humilde y silenciosamente en la parroquia de San Xoán de Filgueira aquí en Ferrol. Como lo han hecho en visita a enfermos y oración con ellos en sus casas, en los hospitales y en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física también de Ferrol (CAMPF).

Su presencia continúa en nuestra diócesis en el Colegio Sagrado Corazón de Ribadeo, así como en Mondoñedo en el Hospital “San Pablo y San Lázaro”.

Gracias, hermanas. Os podemos decir, como está grabado en esta fuente ferrolana:

A las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. En reconocimiento por su generosa y larga entrega en la ciudad de Ferrol, con el aprecio de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol”
28 de noviembre de 2016, fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa


+ Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF
Obispo de Mondoñedo-Ferrol