Punto y final en Ferrol a la Mariápolis 2019

Organizada por el movimiento de los Focolares España

La ciudad despide a sus 400 participantes, decididos a seguir “En Camino. Sin dejar a nadie atrás”

Mons. Luis Ángel a los participantes: "Seguid haciendo de vuestra vida y de la vida de la Iglesia coloquio, diálogo, como decía Pablo VI. Esto nos llena de esperanza"

«He oído repetirse tres palabras en vuestras historias en este día vivido con vosotros en Mariápolis», dijo el obispo de Mondoñedo-Ferrol, monseñor Luis Ángel de las Heras, durante la misa que presidió. «Tres palabras en las que resumiría la atmósfera de esta Mariápolis y la identidad misma del Movimiento de los Focolares: hogar, comunión, testimonio». «Seguid haciendo de vuestra vida y de la vida de la Iglesia coloquio, diálogo, como decía Pablo VI. Esto nos llena de esperanza».

Dos grandes metáforas han acompañado el desarrollo de la Mariápolis 2019: el Camino y la mochila. Dos metáforas que han sido el eje conductor durante los 6 días del evento, junto al lema de la Agenda 2030 “sin dejar a nadie atrás”.

Lo han contado los jóvenes y menos jóvenes, que han recorrido las etapas del Camino Inglés, nos hablan del compromiso, del esfuerzo y de la alegría de compartir sentimientos y dificultades que cada uno llevaba en su “mochila”, hasta llegar a la meta.

Y los que han permanecido en Ferrol, a través de mesas redondas, dinámicas grupales, excursiones, momentos de interioridad, han compartido lo que nace del empeño personal y colectivo en el “no dejar a nadie atrás”:

- la fuerza del perdón (Claudine Uwasakindi, durante y después del genocidio en Ruanda con las violencias extremas, durante el que fueron asesinadas más de 15 personas de su familia),

- el impacto de la inclusión (Sole Alonso, uno de sus hijos con discapacidad intelectual se ha convertido en protagonista del propio desarrollo personal y de ahí ha nacido “Algo de Jaime”),

- la multiplicación de la solidariedad ante el desafío migratorio (Alexis Paz, con la asociación “Ser Familia” y la red virtuosa y eficaz que responde a necesidades concretas y vincula Venezuela, Perú y Tenerife),

- la valentía y la perseverancia en el ámbito de la sanidad (Inma Brando, pone en marcha un programa piloto de voluntariado para dar respuesta al problema de la soledad y necesitadas, con nuevos espacios).

La Mariápolis 2019 en Ferrol se ha sentido parte de esa Iglesia en salida que papa Francisco no cesa de indicar. Lo ha declinado bien el periodista y delegado Episcopal de Catequesis de la diócesis de Madrid Manuel Bru, «una Iglesia que sale a las periferias geográficas y existenciales de nuestro mundo a través de la cultura del encuentro. Periferias que son el lugar donde Dios se revela y se ha manifestado siempre en la historia. Periferias que repite papa Francisco piden el abrazo de la misericordia». Y de hecho sus viajes, casi todos periféricos, son un testimonio de ello.
 

La Mariápolis se ha cerrado evidenciando buenas prácticas en distintos ámbitos de la vida personal, laboral y en proyectos comunitarios.

- Josep Bofill, Barcelona, describe el entramado de fraternidad que la revista Ciutat Nova está tejiendo. Como resultado se afianza el diálogo, en particular, intergeneracional e interreligioso y se descubre que en muchos casos sólo hace falta cruzar alguna calle, porque la comunidad se crea mirándonos a la cara.

- M. Carmen Giménez, Caravaca de la Cruz (Murcia), narra el recorrido de la ciudad con su Asociación Unidad y Fraternidad que promuove la escucha entre componentes de diversas corrientes políticas. De aquí el apoyo del Ayuntamiento a iniciativas ciudadanas y con los refugiados, hasta la lectura pública de un manifiesto por parte del alcalde, con el consenso de los cuatro grupos políticos, lo que demuestra que es posible caminar en la dirección de la fraternidad entre ciudadanos, asociaciones y organismos públicos.

- Gema Laso, Madrid, participa el cambio que se ha dado en su colegio como resultdo del proyecto “Living Peace”, que se basa en el Dado de la paz: en sus caras no hay números, sino frases del “Arte de amar” ideado por Chiara Lubich. Y del Time out, un minuto de silencio u oración por la paz. Próximo paso: instalar el Dado de la paz en el parque de Berlín, cerca del estadio Bernabeu, para mostrar que la paz y el amor prevalen sobre la guerra.
 

Una mención a la jornada del martes día 5 en la que confluyeron en Santiago de Compostela todos los participantes a la Mariápolis. Después de la eucaristía presidida por el arzobispo mons. Julián Barrio en la Iglesia de san Francisco, se actualizó el mensaje de la Jornada Mundial de la Juventud en su 30º aniversario, con testimonios de los entonces jóvenes y la contribución que en aquella ocasión ofreció Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, bajo el lema “Jesús, el Camino”.

Momento mágico de la Mariápolis, por energía, fuerza, profesionalidad y capacidad comunicativa fué la actuación del grupo artístico MOSAICO que presentó el musical Streetlight, producción original del grupo internacional Gen Rosso y eje del proyecto Fuertes sin violencia. El grupo MOSAICO, compuesto por treinta jóvenes de varias ciudades de España y capaces de preparar y asumir en el propio espectáculo a muchos otros más jóvenes presentes en la Mariápolis, dejó claro la gran oportunidad que es asimilar, a través del lenguaje del arte, valores tan importantes como la fraternidad, la solidaridad, la educación a la paz y a la tolerancia. Empeño que va asumido hasta sus últimas consecuencias.

La última palabra desde el micrófono de la Mariápolis fue de agradecimiento a Ferrol y a Galicia, a su afascinante tierra y a su maravillosa gente.



La opinión de tres participantes

Trixie de Estados Unidos: «De esta Mariápolis, la palabra síntesis para mí es: valentía. Valentía por haber decidido hacerla. Coraje de los que han participado. Valor de los que estaban a punto de rendirse en el Camino. Valentía sobretodo porque nos hemos puesto en juego los unos por los otros».

Una señora española con una situación familiar muy compleja: «En este maravilloso lugar de Ferrol he descubierto a las personas como un don gratuito. Se han demostrado una ayuda inestimable que además me llena de gozo y agradecimiento en el peregrinar hacia el encuentro con el Amor, con Jesús. Vuelvo a mi vida de cada día más “completa”, invitada/obligada a mostrar esta misma luz a los que encontraré en mi camino».

Zaid, joven musulmano del Marocco ahora en Eibar: «Llegando a la Mariápolis conocía solo a una persona y aquí he encontrado a una familia, con edades, culturas, proveniencias diferentes. Una familia que me ha acogido, con la que he creado vínculos de fraternidad y de la que ahora me siento parte viva».
 

Contacto de prensa - Victoria Gómez - victoria.gomez@focolare.org – móvil: +34 616 607862 www.Mariapolis2019.com

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