Para orar cada día: Lunes

5ª semana del Tiempo de Pascua

20 de mayo de 2019. Festividad de San Bernardino de Siena

"Cristo exige un amor comprometido y eficaz. La fidelidad a su palabra, nos va transformando hasta convertirnos en “casa de Dios”, “lugar de encuentro” para aquellos que buscan a Dios"
El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho

Juan 14, 21-26

En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él». Le dice Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?». Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado. Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho».
 

Comentario

De dos vidas, hace una. Como el sarmiento vive unido a la vid: como los miembros de un cuerpo están unidos a la cabeza, así el santo y Cristo son inseparables. Los dos son uno, de forma que el santo, conservando su identidad, su libertad u sus peculiaridades personales, es otro Cristo.

La comunión eucarística, desde luego, une el cuerpo del discípulo con el del Señor. Y la gracia sacramental une su alma a Jesucristo, quien habita en ella como en un templo. Hay otro vínculo, que une la vida del cristiano y la del hijo de Dios.

El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. la palabra de Cristo, custodiada y meditada en el corazón del hombre como el más preciado de los tesoros, une la vida del bautizado a la del Señor, y transforma desde dentro al santo, para hacer, de él, otro Cristo.

No te conformes con leer los evangelios. Si puedes, memorízalos y saboréalos día y noche. Es el camino más dulce hacia la santidad.
 

Pregunta para reflexionar

¿Cuáles son los nervios y tendones que traban esa unidad, de forma que el cristiano vive en Cristo, y Cristo en el cristiano?
 

Oración

Desde el día de mi bautismo, el Espíritu me acompaña. Hago memoria de aquellos momentos importantes en mi vida de fe. Te pido, Señor, la fuerza del Espíritu para seguir siendo testigo.

Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo