Para orar cada día: Lunes

Tiempo de Cuaresma

18 de marzo de 2019. Festividad de San Eduardo

"Jesús excluye de su programa todo tipo de venganza proponiendo tener una actitud contraria, nueva, diferente: el amor a los enemigos"
Dad y se os dará

Lucas 6, 36-38

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá».
 

Comentario

Ser bueno, sin medida, como Dios. Sed compasivos…Compartid las penas de los demás… Sed indulgentes… Dejaos conmover… Disculpad…Participad en las tribulaciones de vuestros hermanos…Olvidad las injurias…Sed sensibles… No guardéis rencor… Tened buen corazón… Es una traducción que podemos hacer del evangelio de hoy.

Dios es compasivo. Es compasión, es perdón, es generosidad... Nos lo asegura Jesús en el evangelio. Y si necesitamos más pruebas, acudamos a nuestra experiencia y las dudas se desvanecerán. Pero en ocasiones, los nubarrones cubren nuestro cielo, el sufrimiento vence a la esperanza, la fe se tambalea por el viento recio de la duda. Y nos parece que Dios nos se ha olvidado, que su compasión se ha acabado, y su amor generoso es tan solo un invento nuestro. Cuando nos sintamos así, no debemos tirar la toalla. Hay que esperar. Dios nos está preparando para bendecirnos copiosamente.

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará…”. Hay que dejarse interpelar e interrogar por estas frases. Hay que escucharlas de la boca de Jesús, como si hubiéramos estado presentes en su auditorio cuando las pronunciaba.
 

Pregunta para reflexionar

¿Cómo vivo yo este evangelio? ¿Desfiguro la imagen de Dios en mí?
 

Oración

A menudo doy una mala imagen de ti, Señor, cada vez que falto al amor.
Cada una de mis palabras duras, de mis acritudes, de mis malas intenciones…
Es lo contrario a ti.
Te doy gracias por poder sentir tu perdón.

Concepcionistas de Viveiro

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Viveiro