Para orar cada día: Lunes

18 de febrero de 2019. Festividad de San Tarasio

"A veces también nosotros somos así. Hemos visto la luz de Dios en algunos momentos, hemos sentido su amor en nuestro corazón... Pero no nos basta"
Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal

Marcos 8, 11-13

En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos hubieron terminado la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que Él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que les dejara tocar la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.
 

Comentario

Los fariseos permanecen allí. Se diría que cuantos más  milagros hace Jesús, menos aceptan creerle: “… se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba”. No vienen para aclarar cosas, sino para tender un lazo, para tentarle. Jesús lo sabe. Es doloroso estar rodeados de gente que quieren hacernos dar un paso en falso, que espían nuestros errores.

Jesús cura ciegos, cojos, mudos... da de comer a miles de personas con unos pocos panes... levanta la esperanza de los tristes… Sin embargo para los fariseos no es suficiente. Por eso, piden a Jesús un signo del cielo. No minimicemos las tentaciones de Jesús reduciéndolas a algunos pocos momentos de su vida, pues constatamos que ha tenido que estar a menudo en estado de alerta, de combate. “Le pidieron un signo del cielo”. Es como decirle: muestra quien eres, haz milagros, fuerza a las gentes a creer… Esta tentación, guardando toda proporción, acerca a Jesús a nosotros. Es la tentación de salvar la mundo por medios más fáciles y menos costosos.

Cada vez que quisiéramos suprimir en nuestras vidas las dificultades, nos encontramos con la misma tentación. Jesús hace un gesto de decepción. Tiene delante de él unos corazones cerrados con los que ni siquiera se puede discutir. Por lo tanto huye, se va a la otra orilla.

A veces también nosotros somos así. Hemos visto la luz de Dios en algunos momentos, hemos sentido su amor en nuestro corazón... Pero no nos basta. Y estamos pidiendo continuamente a Dios que se nos manifieste, que nos de pruebas de su existencia, de su cercanía, de la vocación a la que nos llama...
 

Pregunta para reflexionar

¿Qué signos buscamos en nuestros tiempos? ¿Paz entre las naciones? ¿Fin a la pobreza, injusticia, opresión...?
 

Oración

Perdona, Señor,  nuestra ceguera.
Auméntanos la fe.
Danos una mirada limpia.

Concepcionistas de Viveiro

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Viveiro