Para orar cada día: Martes

7ª Semana de Pascua

26 de mayo de 2020. Festividad de San Felipe Neri

"Lo único verdaderamente importante es aprender a vivir con humildad y confianza bajo la mirada de Dios"
Padre, ha llegado la hora

Juan 17, 1-11a

En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.

»Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado.

»Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti».
 

Comentario

Hoy celebramos  la memoria de san Felipe Neri, fundador del Oratorio, famoso por su gran sentido del humor. Su buen humor lo hacía cercano a todos y capaz de levantar increíbles puentes de paz. Con su risa, san Felipe nos recuerda a todos que nuestras flaquezas son al final comunes a todos. Lo único verdaderamente importante es aprender a vivir con humildad y confianza bajo la mirada de Dios. Cuanto más nos dejamos llenar de Dios, más sencillos nos hacemos. Por eso, la primera norma que daba san Felipe Neri para entrar en una vida espiritual auténtica era: “sed humildes, haceos pequeños”. En cuanto a él mismo, se presentaba siempre ante Dios diciendo: “Señor, no te fíes de mí. Hoy mismo podría traicionarte”.
 

Pregunta para reflexionar

¿Estoy preparado para confiarme yo mismo a Dios? ¿Para decir esa palabra –adiós- que es la palabra de la confianza del hijo en el Padre?
 

Oración

Jesús, mi lectura del Evangelio es mi rato privilegiado de cada día para adelantar la vida eterna: junto a mi unión, en la Eucaristía. Hoy, Jesús, trataré de escuchar tu voz y después…en tu nombre, echaré las redes.

Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo