Para orar cada día: Miércoles

16ª semana del Tiempo Ordinario

24 de julio de 2019. Festividad de Santa Cristina

"Aún cuando nos parezca que habla a la muchedumbre, Dios nos tiene presente a cada uno con nuestra realidad personal y tiene un proyecto salvífico para cada hombre"
Una vez salió un sembrador a sembrar

Mateo 13, 1-9

En aquel tiempo, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera. Y les habló muchas cosas en parábolas. Decía: «Una vez salió un sembrador a sembrar. Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga».
 

Comentario

Salió Jesús de su casa, salió de la casa del Padre para encontrarse con la humanidad, con nosotros. Contemplemos esos gestos de Jesús. Un hombre sencillo, un hombre como los demás hombres. Dios puesto a nuestro alcance, que sale de su casa, camina, se sienta, se levanta, pone los pies en el agua del lago para subir a la barca… ese hombre dispuesto a hablar es el Hijo de Dios…

“Les habló mucho rato en parábolas”. Jesús saca de la vida, del trabajo de las humildes gentes del campo, la mayor parte de sus comparaciones. Jesús es un buen observador y ha mirado con amor a las gentes que encontraba a su paso.

Jesús, sembrador de la buena semilla, siembra en el mundo actual, en este mismo momento. A cada uno de nosotros nos ha sembrado en algún sitio para ser allí fuente de vida. 

Jesús empieza la parábola contándonos tres fracasos, en escala. A nosotros nos puede parecer  que el trabajo del sembrador ha sido inútil. Es la imagen del Reino de Dios. La imagen de la cruz de Jesús.

Pero Jesús nos sigue diciendo: “El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta.” Un éxito sorprendente.  No nos desanimemos nunca. A pesar de las apariencias contrarias, la cosecha divina será un hecho. La Palabra de Dios nunca falla.
 

Pregunta para reflexionar

En nuestra comunidad ¿qué somos? La Palabra de Dios, ¿qué fruto está produciendo en mi vida, en mi familia y en nuestra comunidad: treinta, sesenta, o cien?
 

Oración

Señor danos sabiduría para proclamar el Evangelio.
Danos tu modo de ver.
Llévanos contigo para sembrar el buen grano.

Concepcionistas de Viveiro

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Viveiro