La prudencia, guía experta para el camino

El camino ha hecho muchos amigos y ha dado múltiples oportunidades para ayudar al prójimo en algún problema

Domingo 5 de julio, Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2015

"Cuando conducimos un vehículo, es mucha la responsabilidad que asumimos con respecto a nuestra integridad física y en relación con los otros usuarios de la vía pública"

Queridos hermanos y amigos:

Como en años anteriores, entorno a de la fiesta de San Cristóbal y en el inicio de las vacaciones de verano, desde la Comisión Episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal, en la tarea que corresponde al Departamento de la Pastoral de la Carretera, os hacemos llegar nuestro saludo afectuoso a todos vosotros, cuya vida y actividad están relacionadas con la carretera. Nos dirigimos, en primer lugar, a los camioneros, transportistas, taxistas, conductores de autobuses, de autocares, de ambulancias, bomberos, guardia civil, policía de tráfico, cofradías de san Cristóbal, asociaciones de transportistas. Nos dirigimos también a las personas que cada día pasáis buena parte de vuestro tiempo al volante por razones de trabajo, necesidad o esparcimiento. Y a vosotros los motoristas, ciclistas y peatones que, de una u otra manera, hacéis uso de las vías públicas: Que la paz, la alegría y la bendición del Señor, estén siempre con vosotros.

Desde la DGT continuamente nos  están invitando a todos los conductores  a la prudencia y al respeto de las normas. Es lógico, porque en ello está en juego la vida de muchas personas. Cumplen con su deber velando por la seguridad de los demás, aunque en ello vaya incluida la consecuencia desagradable de sancionar las infracciones.

Cuando conducimos un vehículo, es mucha la responsabilidad que asumimos con respecto a nuestra integridad física y en relación con los otros usuarios de la vía pública, a los que, debido a un mal comportamiento,  podemos herir o matar, aunque no sea esa nuestra intención.

“Dios ha creado al hombre racional confiriéndole la dignidad de una persona dotada de iniciativa y del dominio de sus actos” (1) capaz de “hacer el bien y evitar el mal” (GS 16).


“La Prudencia, guía experta para el camino”

La prudencia es una de las cuatro virtudes cardinales con la justicia, la fortaleza y la templanza y la hemos escogido como   guía de la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico de 2015.

“La prudencia es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo” (2). Si esto es verdad en cualquier circunstancia, lo es mucho más a la hora de hacer uso de la vía pública cuando, el resultado de mis actos es irrevocable, en un posible accidente con  heridos y muertos por medio.

La prudencia, dice Santo Tomás, es la “regla recta de la acción” (3)  ya que es ella quien guía directamente el juicio de conciencia, y el hombre prudente, decide y ordena su conducta según este juicio (4).

La sabiduría popular nos ha dejado no pocos ejemplos referidos  en forma de refranes que seguramente, con relativa frecuencia, repetimos: “Lo importante es llegar”. “Vale más tarde que nunca”, “Las prisas para nada son buenas”. “Vísteme despacio, que tengo prisa”. “Dar tiempo al tiempo”…

Estamos en pleno Año Jubilar del V Centenario de Santa Teresa de Jesús y, desde el Departamento de Pastoral de la Carretera, queremos verla de nuevo por nuestras calles y caminos. A su pluma debemos estas bellas palabras que hacemos nuestras: “el que no deja de andar e ir adelante, aunque tarde, llega” (Vida 19, 12).

Como “mujer inquieta y andariega” (5), la calificaron ya en su tiempo. “Pasó con sus sandalias desgastadas - dice el Papa Francisco - recorriendo caminos polvorientos: Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Duruelo, Toledo, Pastrana, Salamanca, Segovia, Beas de Segura, Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria, Granada, Burgos y Alba de Tormes” (6).

“Es hora de caminar” (7). Santa Teresa de Jesús sabe mucho de caminos y de movilidad. Durante los últimos 15 años, fundó 17 monasterios de monjas y 15 de frailes. Falleció en  Alba de Tormes en el 1582 a los 67 años, en uno de sus viajes de fundaciones.

Refiriéndose a Santa Teresa, dice el Papa Francisco: “La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres.  ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo” (8).

Es verdad, que en los quinientos años que nos separan del nacimiento de Santa Teresa, los tiempos han cambiado y que aquellos caminos, nada tienen que ver con los de hoy en día; como tampoco son lo mismo los medios de locomoción que usaban y que ahora usamos nosotros. Pero, como dice el Papa Francisco, “el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo” sigue siendo válido ahora como entonces; también, cuando conducimos o somos compañeros de viaje y, como al Papa, pueden hacernos mucho bien.


Camino de la alegría

Una cualidad sobresaliente en santa Teresa de Jesús es la alegría: "Tristeza y melancolía - dice ella - no las quiero en mi casa” y se enfrentaba a la vida, no sólo con serenidad, sino con buen humor y con gozo: ”No dejen de andar alegres y sirviendo”, recomendaba. (Camino 18, 5).

Cuánto debemos aprender de ella. Cuando viajamos en familia o en  compañía. Qué buenos momentos podemos aprovechar para dialogar en un clima distendido y hacer un viaje feliz. Desgraciadamente, con demasiada frecuencia, al menor contratiempo, nos enfadamos y perdemos la serenidad y la compostura, con la correspondiente  distracción y falta de atención a la carretera.


Camino de la oración

Si “entre los pucheros anda Dios” (Fundaciones 5,8), como dice la Santa, también anda Dios en nuestras carreteras y vehículos. Nuestro coche, nuestra cabina, nuestro taxi y demás vehículos, pueden ser lugares de oración,  que ella describe "no ser otra cosa, sino tratar de amistad,… con quien sabemos que nos ama” (Vida 8,5).

No se trata de convertir nuestro vehículo en una capilla, pero sí de crear un clima que nos invite a dirigirnos a Dios con una breve oración, una sencilla mirada al cielo,  haciendo la señal de la cruz  al iniciar o terminar el viaje, o escuchando orar a los acompañantes o por la radio, con tal de que sea compatible con nuestra atención a la conducción.


Camino de fraternidad

Qué bien suenan estas palabras, “camino de fraternidad”. Aplicadas a la carretera, nos invitan a ser positivos a la hora de compartir vehículo y camino.

El camino ha hecho muchos amigos y ha dado múltiples oportunidades para ayudar al prójimo en algún problema. Cuando se comparte vehículo, no es momento de sacar trapos sucios de familia o de amigos, que, aparte de amargarnos el viaje, pueden alterarnos y repercutir en la seguridad vial.

“No hay cosa enojosa que no se pase con facilidad en los que se aman”, dice la Santa. (Camino de Perfección 4,5). A ella le gustaba el buen humor, la sencillez y la naturalidad hasta el punto de afirmar que: "cuanto más santos, han de ser más conversables."


Camino del propio tiempo

“Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta. ¡Sólo Dios basta!” (Poesía de la Santa).

Seguro que a muchos de vosotros, estas palabras de santa Teresa os son familiares y, referidas ahora, al ajetreo del tráfico, nos invitan a la prudencia,  al sosiego, a dar tiempo al tiempo y a no dejarnos atrapar por las prisas, que nunca son buenas  consejeras.

Prisas y volante, generalmente se llevan muy mal; así lo dicen las estadísticas de la DGT con un 22% de los accidentes mortales en nuestras carreteras.

“Nada te turbe… la paciencia todo lo alcanza.” Sería bueno repetirnos estas palabras de la Santa una y mil  veces cuando sufrimos un atasco, tenemos una avería u otro contratiempo.


CONCLUSIÓN

En no pocas ciudades y pueblos de nuestra geografía,  durante estos días de julio, promovido por las cofradías de san Cristóbal o asociaciones de transportistas, son muchos los conductores, profesionales o no, que os  reunís  festivamente para participar fraternalmente  en la santa Misa, asistir a la bendición de los vehículos y comer juntos. Nos unimos de corazón a la alegría de la fiesta del santo patrono, sin olvidarnos de las dificultades que muchos de vosotros estáis pasando, debido a la crisis  que no termina de desaparecer.

“La Iglesia, madre de puertas abiertas, siempre está en camino hacia los hombres para llevarles aquel “agua viva” (cf. Jn 4,10) que riega el huerto de su corazón sediento” (9).

A todos y a cada uno  de los conductores, juntamente con vuestras familias,  pero de modo muy especial a los profesionales del volante, os tenemos muy presentes  en nuestras oraciones y en nuestro afecto y os deseamos  unas felices  fiestas  de san Cristóbal 2015, con la alegría, buen humor y  gozo que irradia santa Teresa de Jesús.

Que la Santísima Virgen María,  tan cercana en las familiares advocaciones de vuestro pueblo o  ciudad, os acompañe y bendiga con San Cristóbal.

De corazón, y  con todo afecto,  os bendecimos  en el Señor


Madrid, día 5 de julio de 2015

+ Ciriaco Benavente Mateos
Presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones

+ José Sánchez González
Presidente del Departamento de Pastoral de la Carretera



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(1) Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1730
(2) (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1806)
(3) (S. TH. 2-2, 47,2)
(4) (Cf. Catecismo de la Iglesia católica nº 1806)
(5) Filippo Sega, nuncio papal en España en 1578
(6) Mensaje del Papa Francisco al obispo de Ávila el 28 de marzo de 2015
(7) Ana de San Bartolomé
(8) Mensaje del Papa Francisco con motivo del V centenario del nacimiento de  Santa Teresa de Jesús del 15 de octubre de 2014
(9) Ídem