Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2016

“Como hijos de Dios estamos llamados a comunicar con todos, sin exclusión… Se trata de acoger en nosotros y de difundir a nuestro alrededor el calor de la Iglesia Madre, de modo que Jesús sea conocido y amado”

“Comunicación y Misericordia: un encuentro fecundo” es el título del Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2016 que ha sido presentado este viernes en la Oficina de Prensa de la Santa Sede por el Prefecto de la Secretaria de la Comunicación, monseñor Edoardo Dario Viganò.

En el mensaje, el papa explica que “el Año Santo de la Misericordia nos invita a reflexionar sobre la relación entre la comunicación y la misericordia” porque la Iglesia “está llamada a vivir la misericordia como rasgo distintivo de todo su ser y actuar”.

Como hijos de Dios estamos llamados a comunicar con todos, sin exclusión… Se trata de acoger en nosotros y de difundir a nuestro alrededor el calor de la Iglesia Madre, de modo que Jesús sea conocido y amado”, afirma el pontífice.

Además, el obispo de Roma recuerda que “la comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad” y añade que “las palabras pueden construir puentes entre las personas, las familias, los grupos sociales y los pueblos”.

Por este motivo, el papa invita “a las personas de buena voluntad a descubrir el poder de la misericordia de sanar las relaciones dañadas y de volver a llevar paz y armonía a las familias y a las comunidades”.

Asimismo hace un llamamiento “a cuantos tienen responsabilidades institucionales, políticas y de formar la opinión pública, a que estén siempre atentos al modo de expresase cuando se refieren a quien piensa o actúa de forma distinta, o a quienes han cometido errores” ya que es fácil “ceder a la tentación de aprovechar estas situaciones y alimentar de ese modo las llamas de la desconfianza, del miedo, del odio”. “Se necesita, sin embargo, valentía para orientar a las personas hacia procesos de reconciliación”, aseveró.

Por otro lado, el papa recuerda la importancia de la escucha porque “comunicar significa compartir, y para compartir se necesita escuchar, acoger. Escuchar es mucho más que oír. Oír hace referencia al ámbito de la información; escuchar, sin embargo, evoca la comunicación, y necesita cercanía. La escucha nos permite asumir la actitud justa, dejando atrás la tranquila condición de espectadores, usuarios, consumidores”.

Sin embargo, Francisco asegura que “escuchar nunca es fácil” porque “escuchar significa prestar atención, tener deseo de comprender, de valorar, respetar, custodiar la palabra del otro” y añade que “saber escuchar es una gracia inmensa, es un don que se ha de pedir para poder después ejercitarse practicándolo”.

Por último, el papa se refiere también a los correos electrónicos, los mensajes de texto, las redes sociales, los foros que “pueden ser formas de comunicación plenamente humanas. No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición”. “Las redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien de la sociedad, pero también pueden conducir a una ulterior polarización y división entre las personas y los grupos”, explicó.

Por este motivo, pide que en el Año Jubilar vivido en la misericordia “nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación”.

FUENTE: www.news.va