La Virgen del Carmen: historia y tradición

A la memoria de mi madre, Carmen

No sólo porque mi madre se llamase Carmen y porque haya sido durante muchos años párroco del Carmen de Ferrol, sino también porque es una de las devociones marianas más populares. Dentro de unos días, no sólo y sobre todo las localidades costeras, sino muchas del interior, van a festejar a la Virgen del Carmen. Será difícil encontrar una iglesia tradicional que no tenga una imagen de ella. Por todo esto yo le debía también un pequeño homenaje.
 

El Monte Carmelo

Es un promontorio, al N.O. de Galilea, de unos 550 m. de máxima altitud, que se adentra en el azul del Mediterráneo, abriendo a sus pies la magnífica bahía y el puerto de Haifa. Su nombre procede del hebreo: ”Karmel= Jardín de Dios. En sus entrañas, llenas de cavidades, ya había vida humana hace 50 ó 100 mil años a.C. Aparte de este valor paleontológico, a nosotros nos interesa ahora su valor bíblico y cristiano. Además de otros monumentos y un faro, su cumbre está coronada por la Basílica de Ntra.Sra. “Stella Maris”. Aunque no se nombre en el Nuevo Testamento (está sólo a unos 40 km. de Nazaret), en el Antiguo aparece innumerables veces, sobre todo para cantar su belleza. En la literatura mística universal permanecerá siempre su nombre en obra señera de San Juan de la Cruz, “Subida del Monte Carmelo”.
 

El Profeta Elías

Elías (Elijahu = Yahwe es Dios), natural de Tisbé de Galaad, fue uno de los grandes profetas de Israel. Su ciclo profético está recogido en el libro 1º de los Reyes, c.17, hasta el 2º,c.2. Hombre poseído por el Espíritu, lo mismo alcanza las cumbres de la contemplación (en las cuevas del Carmelo o en las rocas del Horeb), que emplea su actividad arrolladora en defensa de la fe en el Dios de Israel, amenazada por el culto cananeo a Baal.

En tiempos del rey Ajab, la sequía asolaba Israel durante cuatro años. Entonces interviene el profeta (IRe.18,41-45): Elías dijo a Ajab: “Sube,come y bebe, porque va a llover mucho”. Ajab subió a comer y beber, mientras Elías subía a la cima del Carmelo para encorvarse hacia tierra, con el rostro entre las rodillas. Había ordenado a su criado: “Sube y mira hacia el mar”; el criado subió, miró y dijo: “No hay nada”. Elías repitió: “Vuelve”; y así siete veces.  A la séptima dijo el criado: “Aparece una nubecilla como la palma de una mano que sube del mar”. Entonces le ordenó: “Sube y dile a Ajab: “Engancha el carro y desciende, no te vaya a detener la lluvia”. En unos instantes los cielos se oscurecieron por las nubes y el viento, y sobrevino una gran lluvia.

Desde los primeros siglos del cristianismo esta escena se convierte en una metáfora de la Virgen María: ella es la nubecilla que aparece en el horizonte y que nos trae a Jesús, el agua viva que nos salva de  la sequía mortal del pecado. De aquí procederían más tarde el nombre de “Stella Maris”, (posible mutación del latín “Stilla”= gotita de agua) y el himno de autor anónimo “Ave maris Stella”, que aparece por primera vez en el Manuscrito de St. Gall (s.IX). Esta bella melodía gregoriana ha sido musicada por infinidad de compositores, entre ellos por mi querido Victoria, además de Dufay, Perossi y hasta Edward Grieg.
 

La orden de los/las carmelitas

Es posible que ya el profeta Elías estuviese acompañado en el Monte Carmelo por otros discípulos que oraban con él (los nebiin), pero ya desde los comienzos del cristianismo aquel lugar atrajo a varios monjes que, bien en solitario o en comunidad, se dedicaban allí a la oración (hay quien habla incluso de una comunidad de esenios como los de Qumram, pero no tenemos constancia histórica de esta experiencia eremítica hasta la segunda mitad del s.XII). Estos “devoti Deo peregrini” , procedentes de las Cruzadas, fueron el embrión de la Orden Carmelitana; radicaban en el Monte Carmelo, donde habían construido una iglesia dedicada a la Virgen María. Debido a la invasión musulmana se vieron obligados a  trasladadarse a Europa. Su regla fue homologada como una de las Órdenes Mendicantes y aprobada definitivamente por el papa Inocencio IV en 1.247, bajo la denominación de “Orden de Hermanos de la B.V. del Monte Carmelo”. Conservaron siempre su relación con el profeta Elías* y su devoción a la Virgen del Carmen*, que extendieron por el mundo. A lo largo de su historia, la orden pasó por varias reformas, pero la más importante fue la que realizaron en España Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz, a partir de 1.562.+
 

El Escapulario

Su nombre proviene del latín “Scapulae”= hombros o espalda. Forma parte del hábito propio de la Orden y fue adoptado como distintivo por la rama seglar. Con el paso del tiempo se fue estilizando hasta convertirse en lo que ahora conocemos como tal. Cuenta la tradición que el 16.VII. 1251, en Aylesford (Inglaterra), la Virgen se apareció a San Simón Stock y le entregó el escapulario, diciéndole: “Este será el privilegio para ti y para los tuyos.El que muera revestido de él, se salvará”. También existía el “Privilegio sabatino”, relacionado con las almas del Purgatorio: por ello muchas imágenes representa a la Virgen del Carmen auxiliando a esas almas.
 

Culto y patronazgos

La fiesta litúrgica se estableció para el día 16 de julio, aunque durante algún tiempo se celebró el 17; tiene la categoría de “memoria obligatoria” (como la del Rosario). Lo que ignoro es cuándo y de qué manera el nombre original de “Carmelo” se transformó en el castellano “Carmen”, voz que, según el Diccionario de la RAE, significa: 1) En Granada, “quinta con huerto o jardín”; 2) “Verso o composición poética. En España y países hispanos es la devoción mariana más extendida, desde el Rio Grande, hasta la Patagonia, especialmente en Chile y en Bolivia, donde es la patrona nacional. En los demás países es patrona de distintos gremios y, sobre todo de las gentes del mar. Cuando todavía los marinos se guiaban por las estrellas, la Virgen del Carmen representaba la luz de la estrella o el faro que conducen al Puerto de la Salvación, que es Cristo. En nuestras tierras este patronazgo era frecuentemente compartido por S.Telmo. La Armada Española, por una R.O. de 19 de abril de 1.901, adoptó como patrona a la Virgen del Carmen, siendo Ministro de Marina D. Cristóbal Colón, Duque de Veragua. El 16 de julio, en todos los puertos, grandes y pequeños, las tres marinas, militar, mercante y pesquera, celebran con gran alborozo a su patrona. En la mayoría de los casos se hace procesión marítima. La de Cariño comienza en el muelle y navega hasta el Cabo Ortegal y Os Aguillóns (pasando “polo carreiro do medio”) y vuelta a casa.
 

Epílogo

Termino este escrito con dos citas:

* La primera, sobre la relación que quieren mantener los religiosos carmelitas con el profeta Elías, de quien se consideran sucesores. Por ello algunos escudos carmelitanos ostentan en su parte superior un brazo armado con espada de fuego y esta leyenda: ”Zelo zelatus sum pro Domino Deo exercituum”= “Me devora el celo por el Señor Dios de los ejércitos(celestiales)”.

* Dijo el papa Benedicto XVI: “Los Carmelitas han difundido en el pueblo cristiano la devoción a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, señalándola como modelo de oración, de contemplación y de dedicación a Dios. María, en efecto, antes y de modo insuperable, creyó y experimentó que Jesús, Verbo encarnado, es el culmen, la cumbre del encuentro del hombre con Dios. Acogiendo plenamente la Palabra, «llegó felizmente a la santa montaña» (Oración de la colecta de la Memoria), y vive para siempre, en alma y cuerpo, con el Señor. A la Reina del Monte Carmelo deseo hoy confiar todas las comunidades de vida contemplativa esparcidas por el mundo, de manera especial las de la Orden Carmelitana... Que María ayude a cada cristiano a encontrar a Dios en el silencio de la oración” (15.VI.2006).

Y, de todos los himnos y poemas con que se la honra (recordad el magnífico de Rafael Alberti), me quedo con el del Diurnal gallego, que la canta e invoca así:

¡Virxen Santa do Carmelo
Nai de amor e de  consolo
co teu Filliño no colo
entre estrelas a brillar,
amorosa e compasiva
acolle con agarimo
o pobo que busca amparo
a carón do teu altar!

Bendí a chousa labrega,
o millo, a viña, o centeo
e o fume que sobe ó ceo
como oración do fogar,
e trae a porto seguro
a dorna que está no escuro,
loitando co leste duro
sobre as ondas do mar
¡Lémbrate do malpocado
que se marcha a terra allea,
lonxe da nativa aldea
baixo a pouta da dolor;
e ampara o rico e o pobre,
o que rí  e o que chora,
que todos somos, Señora,
os fillos do teu amor!

¡Enchenos da claridade
que na gloria te alumea
e ergue na vila e na aldea,
como raiola de luz,
por enriba da impiedade
e o bravío do sendeiro
abertos ó mundo enteiro
os brazos da Santa Cruz!

Perfuma có teu recendo
montes, vales e regueiros,
as flores da laranxeira
e as do toxo feridor;
bendí ó mesmo tempo
as bagullas, as cantigas,
as roseiras, as ortigas,
o verme e o reiseñor

Rosendo Yáñez Pena. Ferrol, 29 de junio de 2016
He utilizado el “Nuevo Diccionario de Mariología”(Paulinas,1988) y la “Historia de la Iglesia” de Llorca-Villoslada (BAC)

Publicado: 06/07/2016: 15179
Rosendo Yáñez Pena

A Pedra (1935) - Sacerdote - Capellán de la residencia 'Mi Casa'-Ferrol