“La Iglesia Católica en Cuba, un motor de esperanza”

Crónica de la conferencia del doctor René Zamora en la Domus Ecclesiae

Este miércoles, 25 de octubre, tuvimos la oportunidad de disfrutar, en la Domus Ecclesiae de Ferrol, de la conferencia pública “La Iglesia Católica en Cuba, un motor de esperanza”, impartida por el doctor René Zamora Marín, del hospital 'Hermanos Ameijeiras' de La Habana. El Dr. Zamora, con la doble especialidad de Medicina Interna y Cuidados Intensivos, es también el fundador y director del Centro de Bioética 'Juan Pablo II' de La Habana, creado en el año 1997, tras la primera visita a Cuba de San Juan Pablo II. Esta visita “supuso el primer deshielo entre la Santa Sede y el gobierno cubano”, como afirma José Ramón Amor Pan (doctor en Teología Moral), que fue el encargado de realizar la presentación del conferenciante.

El acto estuvo presidido por el obispo de Mondoñedo-Ferrol, monseñor Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF, que confesó, en el saludo introductorio, que le habría gustado haber sido enviado a Cuba como misionero. Y agradeció la presencia de Zamora Marín y Amor Pan en el salón de actos de la residencia episcopal.

En su disertación, el doctor Zamora, que es, también, miembro ordinario de la Pontificia Academia por la Vida (de la Santa Sede), hizo un recorrido por la historia de la Iglesia en su país desde la época colonial hasta la actualidad: “La historia del catolicismo en Cuba comenzó en el siglo XVI, con la conquista española (...) Durante cuatro siglos, hasta la revolución cubana de 1959, la Iglesia Católica ha jugado un rol esencial en la vida del país”, manifestó el médico cubano.

René Zamora hizo mención especial de instituciones como el Colegio Seminario 'San Carlos y San Ambrosio' de La Habana, “donde comenzó a madurar el concepto de cubanía”, así como de figuras emblemáticas como el obispo español don Juan José Díaz de Espada, a cuya sombra, el presbítero habanero Félix Varela (1788-1853) “fue despertando en sus discípulos un sentido de compromiso personal que, a mediano plazo, fue abriendo las mentes al compromiso social”. Se detuvo, igualmente, en el significado de José Martí, como “paradigma ético de la nación cubana”, recogiendo las palabras pronunciadas por san Juan Pablo II sobre Martí: “Fue un hombre de luz, coherente con sus valores éticos y animado por una espiritualidad eminentemente cristiana”.

El conferenciante aportó, además, datos muy reveladores de cómo ha ido evolucionando el impacto de la Iglesia en la sociedad cubana. En 1957 existían en el país 670 sacerdotes, para una población de 6,5 millones de habitantes; lo que suponía un sacerdote por cada 9.700 habitantes. Y había 158 comunidades religiosas femeninas y 87 masculinas. En la actualidad, hay 351 sacerdotes en Cuba (de los cuales, la mitad son extranjeros) para una población de 11 millones de personas; es decir, un sacerdote por cada 31.000 habitantes. Y en cuanto a congregaciones religiosas, existen un total de 108, sumando masculinas y femeninas.

A pesar de las dificultades, tanto las de siempre como las de los actuales tiempos, Zamora Marín desea siempre lanzar un mensaje de esperanza: “La Iglesia está presente en Cuba, y quiere estar presente; la Iglesia no está muerta (…) La Iglesia vive y quiere vivir más (…) Y esta Iglesia solo tiene un camino: Encarnarse en la sociedad cubana para hacerse misionera”.
 

Rubén Amor Fernández

Mondoñedo (1970) - Secretario de Comunicación y portavoz diocesano