La alegría del Evangelio en la Iglesia de Mondoñedo-Ferrol

Encuentro del obispo con medios informativos

Todos los vídeos de la intervención, a través de la cuenta diocesana en Twitter

Centro parroquial de Vilalba, 3 de octubre de 2018

"Con la nueva reestructuración parroquial vamos a conseguir algo que merece la pena, estoy convencido de ello"
Saludo

Buenos días, bienvenidos. Agradezco a todos vuestra presencia en esta mañana y me alegra que podamos celebrar este encuentro promovido por el Servicio de Comunicación de la diócesis.

Quiero iniciar este acto con la consigna “La alegría del evangelio en la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol”, que creo puede permanecer como telón de fondo de los mensajes que en este curso recién comenzado queremos enviar y de los que os podéis hacer eco, además del diálogo que mantengamos después de mi intervención.
 

Iglesia misionera, misericordiosa y samaritana

Señalo, en primer lugar, que el próximo domingo 7 de octubre, celebraremos la Jornada Mundial por un Trabajo Decente. Comienzo por esta noticia porque me sirve para manifestar que somos —y queremos ser cada vez más— una Iglesia en estado permanente de misión, cada vez más misionera, más evangelizadora; poniendo como prioridades las dimensiones misericordiosa y samaritana, animadas por su correspondiente vicaría.

Pero volvamos al 7 de octubre, porque ilustra muy bien las prioridades y el modo de trabajo que queremos extender en la diócesis. CÁRITAS, HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y CONFER (Conferencia Española de Religiosos) se unen, como lo hacen en toda España, para mantenernos despiertos en esta reivindicación, que es de justicia, y se presentan como #IglesiaporelTrabajoDecente. Este hecho pone de manifiesto que la Iglesia Universal y la que peregrina en Mondoñedo-Ferrol quiere vivir y anunciar el Evangelio de Jesús luchando por los más desfavorecidos y por la justicia; construir un nosotros eclesial —en este caso tres organizaciones de Iglesia que ya agrupan ellas a otra mucha gente— y sumarnos a quienes luchan por lo mismo, aunque sea desde otras motivaciones, con la intención de superar distanciamientos.

En este ámbito de Iglesia misionera, misericordiosa y samaritana, como equipo de trabajo al que denominamos comunidad de animación misionera, estamos promoviendo la acción de Cáritas en todos los rincones de la diócesis, la lucha contra el hambre a través de Manos Unidas, la cercanía a las gentes del mar, la actitud samaritana de los conductores en la carretera, la ayuda a los enfermos, sus familiares y cuidadores, a las familias de los presos, a los inmigrantes, a los que pasan necesidad en el extranjero a través de los misioneros que los acompañan; sensibilizándonos por el cuidado de la naturaleza, de la Creación, y de sus recursos limitados, con especial atención al mar y a sus gentes en esta diócesis. Tuvimos la jornada de oración y compromiso por el cuidado de la Creación el pasado 30 de septiembre. Todo esto es testimonio y anuncio del Evangelio.
 

Anuncio renovado

Esta Iglesia misericordiosa y samaritana es la Iglesia católica de Jesucristo. Anunciar esta verdad en estos tiempos necesita una renovación que traiga una nueva alegría en la fe y en la evangelización de esta parte de Galicia. Este año nos proponemos con decisión renovar, revitalizar y dar a conocer nuestras raíces, nuestro presente y nuestro futuro de fe en Cristo. Nos hemos propuesto hacer un esfuerzo importante por revisar y comenzar a mejorar la propuesta cristiana y los procesos de iniciación y acompañamiento en la fe. Podemos hacer las cosas mejor y servir mejor a los cristianos y a todos nuestros conciudadanos, con quienes compartimos tierra, mar, lengua, cultura, inquietudes y esperanzas.

Para mejorar, dentro de lo que ya se conoce como vicaría de Evangelización, hemos constituido una segunda comunidad de animación misionera con los responsables de las delegaciones de catequesis, juventud, laicos, acción católica general, matrimonio y familia, vocaciones, enseñanza, cofradías penitenciales, liturgia, pastoral rural, peregrinaciones, religiosidad popular y acogida cristiana del camino de Santiago.

En este anuncio renovado, algo que nos preocupa singularmente es estar cerca de los jóvenes y de las familias. Queremos estar atentos al sínodo de los jóvenes que se está celebrando en Roma. Queremos escucharlos e ir donde están ellos. Queremos estar cerca igualmente de todas las familias y acompañar a todos sus miembros.

Para renovarnos creemos que es imprescindible promover y ofrecer formación. En primer lugar, el clero, que tendrá su jornada específica u otros encuentros de formación permanente todos los meses. Después, la vida consagrada y, por supuesto, los laicos, matrimonios y familias. Tenemos que cuidar la formación de todos. Por tanto, además de los anteriores, hemos de procurar que se formen catequistas, monitores, voluntarios y hasta sacristanes y sacristanas.

Como iniciativa de formación acabamos de poner en marcha la escuela de acompañantes, con una muy buena respuesta de número: unos ochenta discípulos misioneros que acompañarán a otros discípulos misioneros. También la catequesis pone de relieve este curso el acompañamiento. Acompañar es un verbo evangélico que nos gusta y estamos aprendiendo a conjugar en la diócesis.
 

De 422 parroquias a 30 unidades pastorales en 10 años

Esta renovación en la evangelización misionera exigen también una reorganización parroquial para volvernos más misioneros. En los próximos diez años, aproximadamente, las 422 parroquias de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol se agruparán en 30 unidades pastorales, quizá alguna menos. De este modo, será posible que los sacerdotes con los que vamos a contar puedan acompañar un número suficiente o nutrido de fieles, en medio de la despoblación que experimenta Galicia y en una geografía diocesana con gran dispersión.

Somos conscientes de que esta reorganización parroquial supone un fuerte cambio y hemos de ir realizándolo y asimilándolo con serenidad, fe y esperanza, sabiendo que debemos comprometernos y ceder, pero también que va a darse un enriquecimiento grande en la Iglesia.
 

800 años de la catedral de Mondoñedo

Por otra parte, el año 2019 se cumplen ochocientos años del comienzo de la construcción de la Catedral de Mondoñedo. Es una efeméride digna de ser celebrada. La historia de la fe cristiana y de la Iglesia en nuestra diócesis motiva suficientemente esta celebración. Las piedras que contemplamos y que han contemplado quienes nos preceden por los caminos de la fe exigen que cuidemos este rico patrimonio con la ayuda de las administraciones públicas y de nuestra colaboración. Cuando esté perfilado el programa de actos podremos ofrecéroslo. Aún es una idea en ciernes.
 

Con sabor alegre y esperanzado

Termino recordando al papa Francisco, con quien estamos en plena comunión, pues no concibo que pueda ser de otro modo. Nos alienta su exhortación continua a la alegríadel Evangelio, del Amor y de la Creación. Sus orientaciones pastorales, tanto en Evangelii gaudium (2013), Laudato Si (2015) y Amoris laetitia (2016), como en otros discursos y escritos, son las que fundamentan cuanto acabo de comunicaros. Queremos secundar sus exigencias para la vida de cada bautizado y de toda la Iglesia en autenticidad y coherencia. Coincidimos con él en poner en primer lugar, atender y acompañar a las víctimas en lo que necesiten, tanto en los dolorosos casos de abusos, especialmente a menores y personas vulnerables, como en otros. Denunciamos y condenamos sin titubeos cualquier delito y cualquier corrupción. Nos sentimos alentados por él en la construcción de un mundo nuevo donde se instaure la justicia y la verdad, se favorezca la cultura del encuentro, se establezcan unas relaciones humanas nuevas y próximas, se superen odios y rencores y se extiendan la reconciliación, el amor y la misericordia de Dios.

El papa Francisco nos invita a ofrecer una información cierta y verdadera. Con realismo y transparencia, con humildad y con esperanza. En uno de sus mensajes para la jornada de las comunicaciones sociales invita a los comunicadores a “moler” la información para ofrecer “pan tierno y bueno”. La Iglesia apuesta por una comunicación constructiva, rechazando prejuicios contras los demás, fomentando todo lo que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza y, aunque haya que dar malas noticias, que efectivamente suceden, tenemos buenas noticias que dan esperanza. La Buena Nueva de Jesús no está exenta de sufrimiento, sino que lo contempla en una perspectiva más amplia, la de la salvación, la del camino hacia el Reino de Dios y su justicia.

Muchas gracias por vuestra atención. 

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF

Segovia (1963) - Obispo de Mondoñedo-Ferrol - Misionero claretiano

cmf@luisangel