Hacia un renovado Pentecostés

· Autor: CEE

Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar 2020

Acción Católica retransmitirá en directo una oración a través de Youtube (domingo 31, 19h.)

Mar Sarmentero: "Si conseguimos imbuir de los valores evangélicos nuestra parcela de influencia, haremos de este mundo un lugar un poco mejor"

El próximo domingo 31 de mayo se celebra el Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar, como todos los años, bajo el lema: “Hacia un renovado Pentecostés”.

En su mensaje, los obispos de la comisión episcopal de Laicos,Familia y Vida, destacan la llamada a vivir “un renovado Pentecostés” tras el Congreso Nacional de Laicos “Pueblo de Dios en Salida” celebrado el pasado mes de febrero. Una acción de toda la Iglesia española alentada por los laicos, los pastores y conducida por todo el Pueblo de Dios.

Además, los obispos señalan que los laicos están en un proceso de discernimiento sinodal, que tienen que seguir haciendo realidad siempre bajo la guía del Espíritu Santo. Una actitud que les permita captar cómo Dios está actuando en los acontecimientos, en las personas, en la historia. Una actitud que los sitúe como Iglesia en el momento actual para dar luz de esperanza en medio de una pandemia. “Caminaremos hacia este lado, si vivimos en comunión, evangelizamos desde el primer anuncio, acompañamos, formamos a los laicos y estamos presente en la vida pública”, concluyen.

 

Carta de la delegación diocesana de Laicos: “Hacia un renovado Pentecostés”

Queridos hermanos y hermanas:

"Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse… A Jesús Dios le resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos" (Hechos 2, 1- 4 y 32).

Se llenaron del Espíritu Santo y comenzaron a dar testimonio públicamente de la resurrección de Cristo.

Antes de continuar, quiero hacer presente a tantos seres queridos que hoy no pueden estar entre nosotros y que han sufrido las consecuencias, no sólo de la pandemia por Covid-19, sino también los efectos de otras situaciones difíciles y limitantes que soporta nuestro mundo.

Próximamente vamos a celebramos la venida del Espíritu Santo y el inicio de la andadura de la Iglesia como Pueblo de Dios. Llevamos varios años diciendo y escuchando que es “la hora de los laicos”. Como creyentes tenemos que discernir, junto con nuestros pastores, cuál es nuestro lugar en la Iglesia y en el mundo. Estamos llamados a anunciar la Buena Noticia, el Evangelio, a Jesús Resucitado. Eso supone ser corresponsables en esa tarea. Esta responsabilidad no recae solo en los sacerdotes, también los laicos tenemos nuestras propias competencias. Debemos descubrir los dones recibidos por el Espíritu Santo para ponerlos al servicio de nuestras Unidades Pastorales (UPA), comunidades y ambiente. Hablando de la nueva organización diocesana en UPA, se trata de participar en celebraciones pero también de descubrir cuál tiene que ser nuestra aportación a la comunidad parroquial. No podemos pretender recibir solo servicios de la UPA sin dar nada. El laico vive insertado en una realidad concreta y desde la fe cristiana puede, a partir de los valores cristianos que Jesús nos presenta, establecer diálogo e interactuar con la sociedad y con la creación. Si conseguimos imbuir de los valores evangélicos nuestra parcela de influencia, haremos de este mundo un lugar un poco mejor.

Necesitamos vivir nuestra fe en comunidad, no aislados. Estamos creados para vivir en compañía. Nuestras comunidades cristianas nos nutren y refuerzan para salir a nuestros ambientes. Necesitamos ser acompañados y acompañar a otros hermanos. ¿Qué mejor que hacer ese acompañamiento desde las UPA o en nuestras comunidades de referencia?

Del mismo modo debemos referirnos a nuestra formación. “La vida trata de aprender; cuando dejas de hacerlo, mueres”, frase atribuida al escritor Tom Clancy. Una de las circunstancias que nos hacen sentir vivos es nuestro continuo proceso de aprendizaje. Cada uno se encuentra en un nivel diferente, pero nuestras comunidades y UPA pueden ser referencia donde encontrar esa formación.

Mar Sarmentero
Delegada de Laicos
 

 

Servicio Diocesano de Comunicación

@mondonedoferrol