Para orar cada día: Martes

17 de octubre de 2017. Festividad de San Ignacio de Antioquía

"La limpieza del espíritu pasa por encima de las formas sociales y, si en algún momento nos surge la duda, recordemos que los limpios de corazón verán a Dios. Que cada uno elija el objetivo de su mirada para toda la eternidad"
Dad más bien en limosna lo que tenéis, y todas las cosas serán puras para vosotros
 

Lucas 11, 37-41

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros».
 

Comentario

Jesús era invitado a menudo y Él aceptaba, pero no por eso se sometía a todas las costumbres sociales y religiosas de la época.

Había que lavarse las manos antes de ponerse a la mesa, algo que tenía mucha importancia para los doctores de la Ley. Era necesario hacerse ese gesto para ser considerado como persona verdaderamente piadosa. Jesús la omite y sus discípulos le siguen. Vemos que la comida empieza ya por una tensión, un conflicto.  Al fariseo le choca la actitud desenvuelta de Jesús. Evidentemente, Jesús lo ha hecho ex profeso y explica por qué no quiso hacer ese gesto: "Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades…Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo".

Así dice Jesús a los fariseos y al fariseo que todos llevamos dentro. Generalmente cuidamos más la belleza exterior que la interior, nos importa más el aplauso de las personas que el reconocimiento de Dios, nos gusta destacar más nuestras buenas obras que las de los demás.

Jesús nos llama a la coherencia, a la humildad, a la verdad. Esto es lo que cuenta para Dios.
 

Pregunta para reflexionar

¿Por qué somos tan propensos a la discriminación? ¿Por qué no somos capaces de sobreponernos y ver más allá de las apariencias? ¿Quién es puro delante de Dios?
 

Oración

Danos Jesús el regalo de la humildad.
Dame una mirada profunda.
Que no me deje llevar de las apariencias.

Madres Concepcionistas de Viveiro