Para orar cada día: Viernes

22 de junio de 2018.Festividad de Santo Tomás Moro

"Su esplendidez y desprendimiento en el uso de los bienes hace que toda su vida sea luminosa"
Amontonáos bien tesoros en el cielo

Mateo 6, 19-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

»La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué oscuridad habrá!».
 

Comentario

Para el que ha elegido vender todo lo que tiene y repartirlo entre los pobres para seguir a Jesús, Dios es su única riqueza. En él tiene puesta su seguridad y su confianza. Convencido de que es incompatible acumular bienes en este mundo y en el otro. Ha hecho una opción clara por la generosidad. Su esplendidez y desprendimiento en el uso de los bienes hace que toda su vida sea luminosa. Por el contrario, la tacañería y mezquindad, propias de las personas que ponen su corazón en las riquezas, les hace llevar una vida sórdida y oscura.
 

Pregunta para reflexionar

¿Puedo decir, como quien lo tiene bien experimentado, que: 'Mi tesoro eres tú'?
 

Oración

El ojo es la lámpara del cuerpo, la luz de la persona. Si mi mirada está atenta a las cosas y a las riquezas de aquí, mi interior se hallará en tinieblas, no tendré luz, tu luz. Quiero Señor, que mi mirada se dirija a ti y a tu voluntad.

Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo