Solidarios con los cristianos de Mosul

Cristianos en Mosul · Autor: Agencias

Mons. Sánchez convoca a todos los diocesanos a vivir una jornada de oración y ayuno en solidaridad con esta comunidad irakí el viernes 19

Desde el pasado verano, los terroristas del Estado Islámico se han apoderado de las principales ciudades de la Llanura de Nínive. Este hecho ha provocado un éxodo de cristianos sin precedentes en Irak. Según informan desde Ayuda a la Iglesia Necesitada, hay ciudades enteras como Mosul en la que por primera vez desde el siglo III no se celebra la Eucarístía. Antes de la llegada del islamismo más radical, al menos 25.000 cristianos convivían en la zona. Ya no queda ninguno. En estos momentos viven 120.000 cristianos fuera de su país en condición de refugiados: no tienen casas, se alojan en tiendas de campaña, no hay colegios para sus hijos, no tienen los medios de primera necesidad.

La Santa Sede es consciente de la precariedad que atraviesan los cristianos iraquíes y reclama nuestra caridad y solidaridad para con ellos.

«En el tiempo de Adviento  nos preparamos a la Navidad con el ayuno, la oración, la penitencia y las obras de caridad. Y sobre todo este año que vivimos aquí y ahora a la espera de su venida en nuestras vidas y en nuestros hogares, mientras nuestro país está experimentando circunstancias dolorosas y trágicas», dice el Patriarca de los católicos caldeos Louis Raphael I Sako. Son muchos los que están siendo martirizados o tienen que refugiarse en países vecinos solamente por no renunciar a su fe en Jesucristo.

¿Por qué el ayuno y la oración? En su mensaje, el Patriarca Sako confía en que «Cristo escuchará nuestras oraciones» y cita las palabras de Jesús en el Evangelio de S. Mateo: «Pero esta raza de demonios no se expulsa sino solo con oración y ayuno» (Mt 17:21).

¿Para qué pide oración y ayuno? Para invocar al Señor el don de la liberación de Mosul y de la llanura de Nínive, con la intención de que todos los refugiados puedan «regresar seguros a sus hogares, a su trabajo y a sus escuelas».

Nosotros que podemos vivir nuestra fe en un clima de paz, ¿no podemos y debemos solidarizarnos con estos hermanos nuestros al menos por un día? Os invito a todos los diocesanos a vivir una jornada de oración y ayuno el día 19 de este mes de diciembre. En la Concatedral de Ferrol oraremos juntos a las 19 horas y a continuación celebraremos la Eucaristía. Allí recogeremos lo que ahorremos con el ayuno y algo más para entregarlo a Cáritas para que lo haga llegar a estos países que padecen tantas necesidades extremas.