La jornada de la Iglesia Diocesana nos anima a participar activamente en las parroquias

Entrevista 'El Espejo de la Diócesis' a Ramón Otero, ecónomo diocesano

Participar en tu parroquia es hacer una declaración de principios

La diócesis celebrará el 16 de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana

Celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Nacidos de las aguas bautismales somos miembros de la gran familia de los hijos de Dios que es la Iglesia. '¡Qué tiempos tan bonitos nos ha toca vivir! Unos tiempos que nos hablan de un mundo muy necesitado de Dios, muy necesitado de esperanza y muy necesitado de la alegría de un Dios que a ama los hombres. Este es el Dios que anuncia la Iglesia y el Dios en el que creemos: el Dios de Jesucristo.
 

· Memoria de actividades en la diócesis durante 2013

1) ACCIÓN CARITATIVA
PERSONAS ATENDIDAS: 27.096
CENTROS: 71

2) ACCIÓN EVANGELIZADORA Y MISIONERA
SACERDOTES Y RELIGIOSOS: 162
RELIGIOSAS: 211
CATEQUISTAS: 605
MISIONEROS: 40
PARROQUIAS: 422
MONASTERIOS FEMENINOS: 5

3) ACCIÓN CELEBRATIVA
BAUTIZOS: 1.333
COMUNIONES: 1.362
CONFIRMACIONES: 874
MATRIMONIOS: 288
 

· Datos económicos

INGRESOS
Administración general: 2.667.425,51 €
Parroquias y entes: 1.683.536,50 €
Manos Unidas: 74.730,05 €
Obras Misionales Pontificias: 79.636,31 €
Cáritas Diocesana: 983.172,75 €
TOTAL GENERAL: 5.488.501,12 €

GASTOS
Administración general: 2.655.404,75 €
Parroquias y entes: 1.683.536,50 €
Manos Unidas: 74.730,05 €
Obras Misionales Pontificias: 79.636,31 €
Cáritas Diocesana: 983.172,75 €
TOTAL GENERAL: 5.476.480,36 €

Igual que muchas familias, padres, hijos, abuelos, se reúne los domingos para comer y lo viven con alegría, así también la familia de los hijos de Dios nos reunimos el domingo en la eucaristía, en el banquete al que Dios nos convoca y se nos da como alimento vivo que nos fortalece en el amor. Quizá no seamos conscientes de la alegría y del gozo que supone "poder ir a misa". nos reunimos con nuestros hermanos en el nombre del Señor. Así comenzamos cada eucaristía: "En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo". Por eso, el papa Francisco habla tanto de la alegría de la fe y de la alegría del Evangelio.

En este Día de la Iglesia Diocesana 2014 celebramos que vivimos nuestra fe en una parroquia concreta, en una diócesis determinada con otros cristianos de todas las edades, y con los sacerdotes y religiosos. Celebramos que nos preside en la fe y en la caridad un obispo. Estamos llamados a experimentar todas estas alegrías nacidas del bautismo en el seno de la maternidad de la Iglesia. No vivimos la fe en soledad, sino en comunidad junto a otros hermanos nuestros.

¿Cómo desentendernos de nuestra Iglesia diocesana? ¿Cómo no preocuparnos por nuestra parroquia? En la parroquia hemos recibido el don de la fe por el bautismo, que es el mayor regalo de amor, de misericordia, de comprensión, de alegría, que se nos da. Pero lo que hemos recibido gratis, hemos de darlo gratis. ¿Necesitará mi parroquia algo de mí? ¿Necesitará catequistas? ¿Necesitará mis conocimientos profesionales como voluntario? ¿Necesitará que sea generoso con mi dinero?

Por eso, "Participar en tu parroquia es hacer una declaración de principios". Es reconocernos hijos de Dios, hermanos unos de otros, miembros de la misma comunidad parroquial, insertada en la gran comunidad de la diócesis.
 

· MENSAJE DEL ECÓNOMO DIOCESANO

Cada año, el penúltimo domingo del año litúrgico, cada una de las Diócesis de la Iglesia en España celebra el "Día de la Iglesia Diocesana". Es una ocasión privilegiada para cada cristiano de descubrir y renovar su cercanía afectiva y su responsabilidad efectiva por pertenecer a la Iglesia de Jesucristo, comunidad y familia de los hijos de Dios.

Esa cercanía afectiva que nos permite vivir integrados en ella y no como meros espectadores que contemplan desde fuera, más o menos próximos, pero siempre desde el margen, la marcha de la comunidad, en este caso, de la Iglesia Particular diocesana que es donde se visibiliza la Iglesia de Jesucristo en su grandeza y su debilidad. Cuando la comunidad eclesial no está en nuestro corazón miramos, valoramos y juzgamos, pero no construimos.

Por eso la cercanía afectiva lleva como consecuencia a la participación y responsabilidad efectiva que convierte esa Iglesia Particular en una familia corresponsable que, colaborando, es solidaria en las pobrezas y las tareas que corresponden a toda la comunidad eclesial que peregrina y se encarna en unos grupos parroquiales concretos que se distribuyen en todo el territorio diocesano. Lo que celebramos en una Jornada ha de hacerse compromiso y forma de vivir de cada día.

Este día de la Iglesia diocesana, pues, engloba estas dos facetas de la pertenencia y ellas en un doble marco:

- la parroquia: "participar en ella es hacer una declaración de principios". Podemos correr el riesgo de creer que estamos insertados en la Iglesia sin aceptar, acoger y colaborar en nuestra comunidad inmediata y a la que pertenecemos, con las personas que la componen y con sus luces y sombras.

- la diócesis: en la cual cada una de las comunidades parroquiales se cohesionan para formar la Iglesia Particular que, bajo la presidencia del obispo diocesano, visibiliza la entera Iglesia del Señor.
Un nuevo aldabonazo que impulsará nuestra vida cristiana para sentir el gozo que comporta creer y amar a Jesucristo y participar en la tarea de construir el Reino.

El 16 de noviembre se nos invita de nuevo a sentirnos concernidos por la vida de la Iglesia Particular, a prestar nuestra ayuda y nuestro compromiso personal, material y espiritual al servicio de Pueblo de Dios.

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