Mondoñedo-Ferrol: tres nuevas incorporaciones a la HOAC

Guillermo, Mercedes y Uxío · Autor: HOAC

El pasado sábado día 17 de octubre, tres nuevos trabajadores dieron el paso a la militancia de la HOAC después del proceso de iniciación llevado a cabo en el grupo “Gabriel Vázquez Seijas” de la HOAC de Ferrol

Fue una parroquia de larga tradición en la lucha obrera, San Xoán de Filgueira, la que acogió una sencilla celebración, llena de simbolismo y emociones, en la que se pudo escuchar en tres ocasiones, y con total convencimiento, la frase “Manifiesto mi deseo de ser militante de la HOAC…”, por parte de tres seguidores del Obrero de Nazaret: Mercedes Gómez y los hermanos Uxío y Guillermo Leira.

A la ceremonia, concelebrada por el Administrador Diocesano, D. Antonio Rodríguez Basanta y el consiliario D. Alfonso Gil Montalbo, párroco de San Xoán de Filgueira, asistieron cerca de cincuenta personas entre militantes, compañeros de iniciación, familiares, miembros de la Acción Católica General y otras asociaciones de laicos, que pudieron compartir el fin de un proceso formativo y el inicio de una nueva etapa de compromiso con los empobrecidos del mundo obrero por parte de tres laicos de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol.

Mercedes, trabajadora entregada y tremendamente vocacional en un centro de la tercera edad, de profundo compromiso en su centro de trabajo, solidaria y desprendida, llegó, después de un largo proceso de búsqueda, a encontrarse acogida en un movimiento que parece hecho a su medida, la HOAC. En la XIII Asamblea General disfrutó como pocas y confirmó que ese era el ecosistema necesario para su crecimiento como persona y como apóstol. Sus certeras aportaciones, desde la experiencia personal, hicieron crecer al grupo de forma extraordinaria.

Los hermanos Uxío y Guillermo Leira viven en el combativo barrio de Canido y son hijos de militantes de la HOAC de primera época, Ángel Leira (ya en compañía del Señor) y Patrocinio Nogales (Patro), presente en el acto, cuyo testimonio les transmitió las maravillas de la fe hecha vida y de la entrega gratuita a los demás. Fueron testigos de largas veladas con militantes que visitaban una casa siempre abierta, en la que el milagro de la multiplicación de los panes y los peces sucedía de forma natural. Tanto Uxío como Guillermo son funcionarios conscientes de que, esa situación laboral de cierto privilegio, es para ser puesta al servicio de todos aquellos que no pueden reivindicar unos derechos en continua regresión. En su entorno de trabajo es conocido su compromiso cristiano que expresan abiertamente.

Arropados por los que fueron, por los que son y por los que serán transmisores del testimonio de Guillermo Rovirosa, se ponen al servicio del Reino para que se haga la voluntad del Padre con aquellos que son sus predilectos en una tierra azotada por el paro y la precariedad laboral.

Crónica: www.hoac.es