Jornada Mundial y Pascua del Enfermo 2016

Detalle del cartel oficial de la Jornada del Enfermo 2016 · Autor: CEE

'María, icono de la confianza y del acompañamiento'

El departamento de Pastoral de la Salud ha editado los materiales para la Campaña del Enfermo 2016. Con el mismo lema, “María, icono de la confianza y del acompañamiento. Haced lo que Él os diga (Jn. 2,5)”, la Iglesia en España celebra el día 11 de febrero el Día del Enfermo y el 1 de mayo la Pascua del enfermo, de carácter mundial.

Como en años anteriores, un mismo tema nos une para realizar la Campaña de Pastoral de la Salud desde la Jornada Mundial, 11 de febrero, hasta la Pascua del Enfermo el 1 de mayo, VI domingo de Pascua: “María, icono de la confianza y del acompañamiento”.

Cuando el Consejo Pontificio nos propone este tema pretende hacernos redescubrir la figura de María, en su relación de confianza en el Padre y en su hijo Jesús, así como su acción hacia quien pasa por necesidad, o cuando tiene que enfrentarse personalmente al sufrimiento (en su propia vida o acompañando a su hijo camino del Calvario).

Ofrecemos estas sencillas “ORIENTACIONES” como material que puede ayudar a una necesaria preparación y celebración en los diferentes ámbitos –nacional, interdiocesano, diocesano y local– a las Delegaciones Diocesanas y, por ello, a cuantos deseen colaborar activamente para lograr que la Campaña sea una realidad pastoral fecunda en nuestra Iglesia.

El tema central de la Campaña de este año “María, icono de la confianza y del acompañamiento” con el lema bíblico “Haced lo que Él os diga” (Jn.2,5), puede ser trabajado y difundido desde las siguientes razones y posible enfoque:

1. El sentido de Iglesia y vivencia de comunión al unirnos a la propuesta del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud que ofrece este tema para la Jornada Mundial del Enfermo 2016.

2. María es aquella que confía plenamente en Jesús y nos ayuda a confiar, cuando tenemos dudas o miedos, en Él.
• María, es una Madre que: o tiene sus ojos atentos a las necesidades de los demás; o un corazón materno lleno de misericordia; o unas manos que quieren ayudar, como las de Jesús que tocaban a los enfermos y les curaba; o y que nos protege siempre.
• María también es ejemplo de servicio (ella embarazada se pone en camino a servir a Isabel), de intermediadora para que Dios (Encarnación) o Jesús (Caná) actúen, y de saber “estar” al pie de la cruz (del sufrimiento y la muerte).

3. En continuidad con la Evangelii Gaudium. «Hay un estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes. (…) María sabe reconocer las huellas del Espíritu de Dios en los grandes acontecimientos y también en aquellos que parecen imperceptibles. Es contemplativa del misterio de Dios en el mundo, en la historia y en la vida cotidiana de cada uno y de todos. Es la mujer orante y trabajadora en Nazaret, y también es nuestra Señora de la prontitud, la que sale de su pueblo para auxiliar a los demás «sin demora» (Lc 1,39). Esta dinámica de contemplar y caminar hacia los demás, es lo que hace de ella un modelo eclesial para la evangelización». (EG, 288).

4. Es también el Año de la Misericordia. En él la figura de María, como Madre de Misericordia, nos invita a vivir también nosotros la misericordia cada día al lado de los enfermos y sus familias. (cf. Misericordia Vultus, 24).

5. Cada Campaña del Enfermo es, o ha de ser, una nueva oportunidad evangelizadora. Marcada por María y la Alegría: «La persona que viva en profundidad la alegría del Evangelio adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás» (EG, 9). «El mundo de la salud y de la enfermedad es hoy, igual que ayer, lugar privilegiado para la nueva Evangelización: Jesús anuncia el Evangelio del Reino curando, y confía a sus discípulos la misión de curar» (Congreso Iglesia y Salud).

6. El papa nos recordará en su mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo 2016 que la fe no hace desaparecer la enfermedad, sino que ofrece una clave para poder descubrir su sentido más profundo; y en esta clave María es una experta. Ella descubre la dificultad, la hace suya y, con discreción, actúa rápidamente. Así, Caná se convierte en un icono de la Iglesia.

7. El papa Francisco ha vuelto a alertar en varias ocasiones sobre el ‘descarte’ social de enfermos y ancianos. Que adquiramos personal y eclesialmente los ojos de María para ver las necesidades de quien son poco visibilizados o descartados.

8. La familia. ¡Qué gran papel el suyo! y ¡qué difícil a veces! Debemos reconocer y valorar siempre su entrega, su testimonio, pero también cuidarles pues muchas veces necesitan apoyo, cercanía, escucha y ayuda para vivir de manera más sana, humana y cristiana la enfermedad de su ser querido. Ellos son el rostro diario de la misericordia junto al enfermo. Como dice el Papa en el mensaje de este año: «En la solicitud de María se refleja la ternura de Dios. Y esa misma ternura se hace presente en la vida de muchas personas que se encuentran al lado de los enfermos y saben captar sus necesidades, aún las más imperceptibles, porque miran con ojos llenos de amor. ¡Cuántas veces una madre a la cabecera de su hijo enfermo, o un hijo que se ocupa de su padre anciano, o un nieto que está cerca del abuelo o de la abuela, pone su invocación en las manos de la Virgen!» (Mensaje Jornada Mundial del Enfermo 2016).

9. Los Agentes de pastoral de la salud (obispos, sacerdotes, laicos, profesionales sanitarios o voluntarios). Se nos dice también en el Mensaje de este año: «En la escena de Caná, además, están los que son llamados los “sirvientes”, que reciben de María esta indicación: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5). Naturalmente el milagro tiene lugar por obra de Cristo; sin embargo, Él quiere servirse de la ayuda humana para realizar el prodigio. Estos personajes anónimos del Evangelio nos enseñan mucho. No sólo obedecen, sino que obedecen generosamente: llenaron las tinajas hasta el borde (cfr. Jn 2,7)». María echa mano de los “siervos” para realizar el signo/milagro. También hoy María sigue sirviéndose de nosotros (nuevos siervos) para que le llevemos los enfermos a Jesús y nos convirtamos en intermediarios de su sanación.

10. Las comunidades. Como nos dice el papa: «Donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia». (Misericordia Vultus,12).

11. Valorar el papel de la mujer en el mundo de la salud. Enriquecer la teología y la pastoral desde las claves femeninas que nacen de toda la experiencia del servicio a los enfermos y al mundo de la salud. María como icono de esta teología y eclesiología que refleja el rostro real del Padre de la Misericordia (cf. Os.11: los curaba, cuidaba con lazos de amor).

12. Recuperar una mariología más cristológica. Ella siempre nos refiere a Jesús “Haced lo que Él os diga”. Que la devoción mariana y la piedad popular no olviden nunca esta dimensión cristológica.

13. El cartel y la estampa de la Campaña 2016 tratan de mostrar estas ideas. En ellos hemos querido resaltar: a María como madre acogedora, protectora, cuidadora,… del mundo de la salud. Son sus ojos misericordiosos los que nos miran con cariño y nos ofrecen la seguridad que necesitamos en los momentos de angustia, sufrimiento, dolor o esperanza; también para crecer en el compromiso dentro del mundo de la salud y la sanidad. Ella es también icono de acompañamiento para los que realizamos nuestra misión pastoral o profesional en este precioso campo, y nos refiere siempre al Dios que vivió en primera persona el dolor y el sufrimiento. 

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