José Rey: "Gustaríame ter máis tempo para dedicarllo á xente, para poder falar"

José Rey Kochinke, fotografiado en el interior de la iglesia parroquial de Serantes · Autor: José Pardo

José Rey Kochinke, el escultor que talló la imagen de la Virgen llevada a la Antártida por el buque oceanográfico «Hespérides», es el cura de seis parroquias de Ferrol

Hijo de padre gallego y de madre alemana, José Rey Kochinke, que nació en Vilarrube hace 49 años, sentía pasión por las piedras. Tanta, que decidió dedicarles su vida. Se formó como escultor en la Escuela de Artes. Y él fue, de hecho, el autor de la imagen de la Virxe do Mar que llevó a la Antártida el buque oceanográfico Hespérides. Pero poco a poco, y mientras ejercía la docencia en Cedeira, donde formó a una nueva generación de canteros y participó de forma muy activa en la restauración de la fortaleza de la villa -del castillo de La Concepción-, debió de ir descubriendo que bastante más pasión aún que por las piedras la sentía por las almas. Y decidió hacerse sacerdote.

Cuando se ordenó tenía 34 años. Y ahora, quince años después, y tras haber ejercido su ministerio, entre otros lugares, por las aldeas de la Terra Chá, es el cura de nada menos que seis parroquias de Ferrol: San Salvador de Serantes, San Martín de Covas, San Xoán de Esmelle, San Xurxo da Mariña, San Román de Doniños y San Antonio da Cabana.

José, que sonríe mucho y que tiene la afabilidad propia de las personas que son generosas en extremo -de esas personas que han decidido dedicar su vida a los demás-, bromea al comentar que un cura, hoy, y atendiendo seis parroquias, «non para en todo o día». «O peor disto é o estrés», apunta el sacerdote, explicando que «ao estar todo o día dun lado para outro», prácticamente vive «no coche».

«Gustaríame ter máis tempo para dedicarllo á xente, para poder falar; iso si que o boto de menos -comenta Rey Kochinke-. Porque escoitar é moi importante, e a xente necesita que a escoiten. E aínda que un fai o posible por pararse coa xente en cada parroquia, enseguida ten que saír correndo para outro lugar».

José quiere celebrar la Eucaristía en todas las iglesias parroquiales que están a su cargo. Y lo consigue. «Organízome distribuíndo as misas entre o sábado e o domingo -explica-. A organización, cando o tempo escasea, é importante. Porque ademais tes que ter en conta que sempre hai que deixar tempo para todas as demais actividades parroquiais e para os imprevistos». Aun así, el Catecismo se ha visto obligado a concentrarlo en las parroquias «nas que hai máis nenos».

Se siente muy agradecido «a todas as persoas que colaboran nas parroquias», y dice que sin su ayuda sería imposible «facelo todo». Personas que hacen posible, por ejemplo, que en su zona Cáritas atienda a 150 familias.


FUENTE: La Voz de Galicia, lunes 1 de febrero de 2016