Alocución del vicario general de los Misioneros Claretianos

P. Gonzalo Fernández Sanz

"Estoy seguro de que monseñor Luis Ángel de las Heras ejercerá su ministerio con este corazón de pastor que “huele a oveja” (porque está muy cerca de las personas, sobre todo de los más pobres y excluidos) y que “huele a Dios” (porque vive una profunda vida espiritual)"

Señores Cardenales
Señor Arzobispo de Santiago de Compostela, Señores Arzobispos y Obispos
Señores Vicarios y Sacerdotes de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol
Misioneros claretianos y religiosos y religiosas aquí presentes
Familiares y amigos de monseñor Luis Ángel de las Heras
Hermanos y hermanas:

En nombre de los Misioneros Claretianos, doy gracias a Dios por haber llamado a nuestro hermano Luis Ángel de las Heras Berzal para servir a la Iglesia como obispo de esta histórica diócesis de Mondoñedo-Ferrol, que tan calurosamente lo ha acogido. En la Iglesia no hay inmigrantes sino hermanos. Todos, en cualquier lugar, nos sentimos en casa y procuramos hacer nuestras la cultura, la lengua y las tradiciones de la Iglesia particular. Tras su ministerio en la Provincia Claretiana de Santiago y en CONFER nacional, comienza para él una nueva y apasionante etapa de servicio a Dios, a la Iglesia y al mundo.

Como buen misionero, monseñor Luis Ángel es un enamorado de la Palabra y un servidor de los pobres. Los Misioneros Claretianos no hemos profesado para ser obispos, aunque actualmente hay 22 claretianos que ejercen el ministerio episcopal en diversas partes del mundo. Todos ellos tienen un modelo muy próximo: nuestro fundador, san Antonio María Claret, que fue canonizado por Pío XII tal día como hoy, hace 66 años. Él fue un pastor siempre preocupado por su pueblo. Tanto en su etapa de arzobispo de Santiago de Cuba como en los años que vivió en Madrid, París y Roma, fue, ante todo, un predicador de la Palabra de Dios, porque estaba convencido de que la Palabra de Dios responde a las necesidades más profundas del ser humano.

El papa Francisco ha repetido en varias ocasiones qué tipo de obispo necesita hoy la Iglesia. En un discurso a la Congregación de los Obispos, afirmó: “Tenemos necesidad de uno que nos vigile desde lo alto; tenemos necesidad de uno que nos mire con la amplitud del corazón de Dios; no nos sirve un mánager, un administrador delegado de una empresa, y ni siquiera uno que esté en el nivel de nuestras poquedades o pequeñas pretensiones. Nos sirve uno que sepa elevarse a la altura de la mirada de Dios sobre nosotros para guiarnos hacia Él. Sólo en la mirada de Dios está el futuro para nosotros”. Estoy seguro de que monseñor Luis Ángel de las Heras ejercerá su ministerio con este corazón de pastor que “huele a oveja” (porque está muy cerca de las personas, sobre todo de los más pobres y excluidos) y que “huele a Dios” (porque vive una profunda vida espiritual).

En nombre de los Misioneros Claretianos, felicito a su padre y familiares, a sus amigos y conocidos, a toda la diócesis de Mondoñedo-Ferrol y a la Conferencia Episcopal Española porque todos ganamos un hermano, un amigo, un consejero, un pastor y un intercesor.

Muchas gracias a todos cuantos han preparado esta hermosa celebración, a quienes participan y a quienes colaborarán estrechamente con el nuevo obispo en el ejercicio de su ministerio.

Que sobre todos nosotros descienda la bendición amorosa del Dios de la misericordia en este Año Jubilar. Que la Virgen María, bajo las advocaciones de los Remedios y del Inmaculado Corazón, san Rosendo y san Antonio María Claret intercedan por monseñor Luis Ángel de las Heras para que sea un obispo “según el corazón de Dios”.