La parroquia de San José Obrero de Narón celebra la fiesta de la "Pésaj"

Esta cena judía tiene una antigüedad de más de 3.500 años y dio origen a la actual eucaristía

En noche del pasado martes día 9, en la parroquia de San José Obrero de Narón se celebró la quinta edición de una celebración muy singular, entrañable y emotiva que tiene una antigüedad de más de 3.500 años. La organizó la unidad pastoral de San Martiño de Xuvia. Los asistentes estuvieron guiados por el párroco Cándido Otero López, el impulsor de esta iniciativa.

Se trata de la Pésaj una festividad judía que conmemora la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto. También se la llama Pascua judía o Pascua hebrea (para distinguirla de la Pascua de Resurrección celebrada por el cristianismo). Jesucristo celebró esta fiesta judía durante todos sus años de vida y da origen a la actual eucaristía.

Durante esta cena que se celebró según la tradición, rememorando los mismos pasos que todavía muchas familias judías celebran durante estos días, está prohibida la ingesta de alimentos derivados de los cereales fermentados, se come pan ácimo y es que según la tradición, el pueblo judío salió de Egipto con mucha prisa y sin tiempo de prepararse, por lo que no hubo tiempo para dejar levedar el pan para el camino, dando origen a la tradición.

También se come cordero asado e hierbas mojadas en agua salada, durante el rito se cuéntan a través de una pequeña representación los porqués. 

El Plato del Séder de Pésaj es un plato que contiene alimentos simbólicos que ayudan a celebrar y recordar el Séder de Pésaj. Los seis elementos que se ordenan en el plato tienen un significado especial que intenta evocar la historia y los sentimientos de los israelitas durante el Éxodo del Antiguo Egipto, este recuerdo se hace mediante la ingestión de los alimentos servidos en el plato, que deben comerse siguiendo un ritual.

Es imprescindible también el lavado de manos no ya como medida higiénica sino como limpieza espiritual y preparación, además de imagen y semejanza de cómo hizo Jesús con sus discípulos en la última cena.

La cena transcurre tranquilamente y es emocionante escuchan cómo y por qué hacían y se siguen haciendo los diferentes pasos. Para los judíos sigue siendo una celebración importante para las familias que se reúnen alrededor de una mesa para recordar su pasado, dar gracias y tener presentes sus creencias antes de las celebraciónes de la Pascua...

Hay gente nueva que sigue el rito con atención, hay un coro que va salpicando con bellas músicas cada uno de los pasajes, hay lecturas y diálogo, pero sobre todo se vive un ambiente único que nos transporta y que tiene un importante sentido espiritual.

Después de haber comido la misma comida que los judíos hacen, hay un pequeño ágape para completar el estómago y celebrar cristianamente este momento de comunión que anticipa a nuestra semana Santa.

Fuente: COPE Ferrol - Informa: Ada Romero