Los curas obreros. Gabriel Vázquez Seijas y Eliseo Ruiz de Cortázar

"Teniendo cierto apoyo funcional en Cáritas diocesana y en el recién construido edificio de la Domus Eclessiae de Canido, se posicionaron a favor de las diferentes acciones reivindicativas de los trabajadores de la Empresa Nacional Bazán, Megasa, Peninsular Maderera y Pysbe, entre otras"

Terminado el Concilio Vaticano II, durante varios años de las décadas de 1960 y 1970, prácticamente coincidiendo con la presencia de Jacinto Argaya Goicoechea y de Miguel Ángel Araújo Iglesias como obispos de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, un grupo de sacerdotes críticos con el régimen franquista, de alguna forma apoyaron la lucha de los trabajadores ferrolanos en defensa de sus derechos laborales.

Estos sacerdotes comprometidos, los conocidos como “curas obreros”, estaban vinculados a la JOC (Juventudes Obreras Cristianas) y la HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica). Teniendo cierto apoyo funcional en Cáritas Diocesana y en el recién construido edificio de la Domus Ecclesiae de Canido, se posicionaron a favor de las diferentes acciones reivindicativas de los trabajadores de la Empresa Nacional Bazán, Megasa, Peninsular Maderera y Pysbe, entre otras.

Varios de estos clérigos, que eran párrocos de diferentes iglesias de la ciudad y de sus barrios rurales, fueron denunciados y, en ocasiones, detenidos por la policía, colgando más tarde los hábitos algunos de ellos. Entre estos sacerdotes se encontraban Gabriel Vázquez Seijas, párroco de Canido, y Eliseo (Cuco) Ruiz de Cortázar, párroco de Caranza, además de Xosé Chao Rego, Anxo F. Currás, Vicente Couce y Antonio M. Aneiros.


Gabriel Vázquez Seijas nació en el barrio coruñés de la Ciudad Vieja el año 1927. Siendo su padre militar, pasó su niñez en Ferrol y estudió el bachillerato en el Instituto de Segovia. Siguió luego la carrera eclesiástica en las Universidades Pontificias de Comillas y Salamanca y en la Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote en la Catedral de Mondoñedo el año 1953.

Fue Consiliario nacional de la J.O.C. y de la H.O.A.C., así como director espiritual del seminario de la diócesis de Mondoñedo. En Ferrol, Vázquez Seijas es recordado por haber desempeñado durante muchos años el ministerio sacerdotal en las parroquias de Santa Cruz y de San Rosendo desde el año 1964, con una reconocida dedicación especial a los necesitados. Durante los últimos años de su vida fue Director Espiritual del Teologado de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol y entre los años 1984 y 1993 fue delegado episcopal de Cáritas Diocesana. 

En mayo del año 1970 permitió que se refugiasen en la iglesia de San Rosendo de Canido los huelguistas de empresa Peninsular Maderera. Al no permitir el desalojo de los trabajadores por parte de las fuerzas de orden público, Vázquez Seijas fue detenido, aunque quedó pronto en libertad.

Gabriel Vázquez Seijas falleció en accidente de tráfico el año 1999, atropellado por un automóvil en la localidad pontevedresa de Cuntis. En recuerdo a su reconocida labor, a su fallecimiento se le puso su nombre a una calle del barrio ferrolano de Canido y a uno de los centros de día de inclusión social de Cáritas.


Eliseo (Cuco) Ruiz de Cortázar y Alonso nació en Ferrol el año 1931. Su padre, consignatario de buques en el puerto ferrolano, había sido miembro de Izquierda Republicana durante la II República. Cuco Ruiz de Cortázar estudió la carrera de perito mercantil y empezó a trabajar en la empresa de su padre.

Pronto pasó a estudiar Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, siendo ordenado sacerdote en julio de 1962 y pasando destinado a Santa Marta de Ortigueira. El siguiente año 1963 Ruiz de Cortázar regresó a Ferrol ejerciendo el sacerdocio primero en la concatedral de San Julián y luego en la iglesia del Socorro.

Por parte de Cuco Ruiz de Cortázar fue constante la defensa de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, teniendo una dedicación especial hacia las personas mayores y las familias gitanas. De gran interés fueron sus colaboraciones en la revista ferrolana Encrucillada, como la titulada “A situación dos xitanos en Galicia”.

Comprometido con la cultura propia de Galicia, en las fiestas de la Parrocheira de Ferrol Vello de septiembre de 1968, Cuco Ruiz de Cortázar ofició la primera misa en gallego en Ferrol, que posiblemente fuese también la primera en la diócesis de Mondoñedo-Ferrol. Su postura de defensa de los trabajadores le costó su detención y comparecencia ante el Tribunal de Orden Público el año 1969.

El año 1970 Ruiz de Cortázar se trasladó a Madrid, donde se hizo cargo de la Consejería Nacional de la J.O.C., regresando a Galicia el año 1974. Estuvo primero destinado en San Julián, que era su parroquia natal, pasando pronto a San Pío X de Caranza, donde ejerció hasta su muerte, debida a una dolencia hepática, en abril de 1978.

Desde el año 1974 colaboró en la creación de la comisión “Servizos á Comunidade”, compuesta por vecinos de Caranza y de los barrios limítrofes de Bertón y San Xoán de Filgueira. De esta comisión, con el tiempo surgió la asociación de vecinos del barrio de Caranza, que más tarde recibió el nombre de “Cuco Ruiz de Cortázar”. De la misma forma el año 1984 la Corporación Municipal puso su nombre a una calle del barrio de Caranza.


La historia y vida de Gabriel Vázquez Seijas, y de Eliseo (Cuco) Ruiz de Cortázar, al igual que la del resto de los llamados “curas obreros”, fue estudiada por diversos autores: Rosa de Cal, Segundo López, Guillermo Llorca, Germán Castro, además de hacerlo una publicación específica de la Asociación de Vecinos de Caranza, que cuenta con el testimonio personal de varios de estos sacerdotes.

Juan José Burgoa

Fuente: Diario de Ferrol (19.05.2019)

Publicado: 20/05/2019: 421
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