"Acompañar en la soledad": Pascua del Enfermo 2020

La misa en TVG (domingo 17 mayo, 10h.) será retransmitida desde la Catedral de Lugo

Materiales preparados por el Servicio Interdiocesano de Pastoral de la Salud de Galicia para el 17 de mayo

Carta de un sacerdote a los enfermos e impedidos

Estimado feligrés y vecino:

Hoy es el primer domingo que nos permiten celebrar la Eucaristía. Aunque lo haremos guardando las medidas sanitarias, el decreto del obispo sigue dispensando de la asistencia a misa a las personas en riesgo. Y hoy, providencialmente, es la “Pascua del enfermo”, que se celebra cada año en nuestras parroquias el VI domingo del tiempo pascual.

Aunque no podemos celebrarla juntos como otras veces este día con la celebración comunitaria de la Santa Unción. Tener un detalle es importante, y por eso te enviamos esta carta en nombre del equipo parroquial de Pastoral de la Salud. No te olvidamos, no te sientas solo por estar confinado. Piensa que lo haces responsablemente para cuidar de tu salud y la de los demás: misión noble y digna de reconocimiento.

Por otra parte, sabes que te echamos de menos en misa, te recordamos porque perteneces a la comunidad: Cristo vive en su Iglesia, comunidad de discípulos que siguen sus palabras, viven la caridad y lo encuentran en cada sacramento. Para los enfermos e impedidos son especialmente tres:

- El sacramento de la Reconciliación: al traer a la memoria las ocasiones en que no actuamos bien, tanto en el pasado como ahora. Dios Padre sale a nuestro encuentro, acogiéndonos y facilitándonos el Perdón y la Reconciliación con Él , con su Iglesia y con nosotros mismos: nos da su paz y perdón.

- Se nos ofrece también la unción de enfermos, que no es un sacramento de muertos, ni se refiere sólo al peligro de muerte. Cuando la enfermedad y el deterioro físico nos hace sentirnos vulnerables y frágiles, el Señor viene en ayuda de nuestra debilidad con su unción para fortalecernos y confortarnos.

- Y podemos recibir también la Comunión eucarística con frecuencia. Es bueno tener a Jesús, el amigo, de nuestra parte, que nos conoce, nos guía y alimenta el alma. Aunque nunca sabemos cuál será la última vez que la recibimos es para nosotros el viático para la vida eterna. 

Estamos en el mes de mayo. La devoción a la Virgen María, por ejemplo en la advocación de Ntra. Sra. de la Salud, no sólo nos libra de miedos, por sentir cerca de la Madre; sino que nos hace realistas y nos lleva a la confianza en su Hijo, que padeció, murió y resucitó para nuestra salvación eterna.

Queremos celebrar también este año la Pascua del enfermo en comunidad, de otra forma, para que ninguno se sienta olvidado, abandonado por su parroquia. Y redescubrir la riqueza de los sacramentos: son para nuestra vida, responden a nuestras necesidades profundas. No dudes en solicitarlos en tu domicilio, residencia u hospital. Facilita la ayuda de tu comunidad y danos tu testimonio de vida, y de vida cristiana, la belleza de la fe compartida que ayuda en todas las etapas de la vida.

La “visita a enfermos” que nos representa esta carta no es la de médicos, ni de vecinos, sino la de creyentes, amigos en Cristo, enviados de dos en dos por la comunidad parroquial para avivar la fe, esperanza y caridad.

Querido hermano, hoy rezamos por ti. Hazlo con nosotros a lo largo de esta jornada dominical. Sabemos de ti, cuenta con nosotros, no nos molestas, sino que estamos encantados de servirte, de atender a lo que necesites.

El Señor sigue invitándonos a llenar nuestra soledad con su presencia: “Venid a Mí y yo os aliviaré” (Mt 11, 28).   

Feliz Pascua del Enfermo. ¡Aleluya!
 

GALEGO

Estimado fregués e veciño:

Hoxe é o primeiro domingo que nos permiten celebrar a Eucaristía. Aínda que o faremos gardando as medidas sanitarias, o decreto do Bispo segue dispensando da asistencia a misa ás persoas en risco. E hoxe, providencialmente, é a Pascua do Enfermo, que se celebra cada ano nas nosas parroquias no VI domingo do tempo pascual.

Aínda que non podemos celebrala xuntos como outras veces este día, ca celebración comunitaria da Santa Unción. Ter un detalle é importante, e por iso enviámosche esta carta en nome do equipo parroquial de Pastoral da Saúde. Non che esquecemos, non che sintas só por estar confinado. Pensa que o fas responsablemente para coidar do teu saúde e a dos demais: misión nobre e digna de recoñecemento.

Por outra banda, sabes que che botamos de menos, che recordamos na misa porque pertences á comunidade: Cristo vive na súa Igrexa, comunidade de discípulos que seguen as súas palabras, viven a Caridade e atópano en cada sacramento. Para os enfermos e impedidos son especialmente tres:

- O sacramento da Reconciliación: ao traer á memoria as ocasións en que non actuamos ben, tanto no pasado como agora, Deus Pai sae ao noso encontro, acolléndonos e facilitándonos o perdón e a reconciliación con El , coa súa Igrexa e connosco mesmos: dános a súa paz e perdón.

- Ofrécesenos a unción de enfermos, que non é un sacramento de mortos, nin se refire só ao perigo de morte. Cando a enfermidade e o deterioro físico fainos sentirnos vulnerables e fráxiles, o Señor vén en axuda da nosa debilidade coa súa unción para fortalecernos e confortarnos.

- E podemos recibir tamén a comuñón eucarística con frecuencia. É bo ter a Xesús, o bo amigo, da nosa parte, que nos coñece, guíanos e alimenta a alma. Aínda que nunca sabemos cal será a última vez que a recibimos é para nós o viático para a vida eterna.

Estamos no mes de maio. A devoción á Virxe María, por exemplo na advocación de Ntra. Sra. da Saúde, non só nos libra de medos, por sentirse preto da Nai; senón que nos fai realistas e lévanos á confianza no seu fillo, que padeceu, morreu e resucitou para nosa salvación eterna

Queremos celebrar tamén este ano a Pascua do enfermo en comunidade, de outro xeito, para que ningún séntase esquecido, abandonado pola súa parroquia. E redescubrir a riqueza dos sacramentos: son para a nosa vida, responden ás nosas necesidades profundas. Non dubides en solicitalos na tua casa, residencia ou no hospital. Facilita a axuda da túa comunidade e danos a tua testimuña de vida, e de vida cristiá e vivir mellor todos a beleza da fe compartida que axuda en todas as etapas da vida.

A “visita a enfermos” que nos representa esta carta non é a de médicos, nin de veciños, senón a de crentes, amigos en Cristo, enviados de dous en dous pola comunidade parroquial para avivar a fe, esperanza e a caridade.

Querido irmán, hoxe rezamos por ti. Faino connosco ao longo desta xornada dominical. Sabemos de ti, conta connosco, non nos molestas, senón que estamos encantados de servirche no que precises.

O Señor segue invitándonos a encher a nosa soidade coa súa presenza: “Vinde a Min e eu aliviareivos” (Mt 11, 28).
                
Feliz Pascua do Enfermo. ¡Aleluia!

Servicio Diocesano de Comunicación

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