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Queridos hermanos
sacerdotes:
Creo que compartimos
que en la situación actual os puede afectar la fatiga por el número de
parroquias que debéis atender pastoralmente y, sobre todo, por la dureza que
engendra una situación social en la que vuestra labor pastoral no es
suficientemente reconocida. El remedio principal es una fuerte vida
interior.
Los Ejercicios
Espirituales pueden ser una ocasión de crecimiento espiritual y pastoral.
Pueden contribuir a reforzar la identidad sacerdotal y a encontrar nuevas
motivaciones para la fidelidad al Señor y la creatividad en la acción
pastoral. A los problemas nuevos que se nos presentan, no podemos dar
respuestas viejas.
Los Ejercicios
Espirituales suelen ser una oportunidad para responder con más generosidad a
la llamada del Señor y para un compromiso mayor en la labor apostólica.
El Papa Juan Pablo II nos recordaba: "Promover los
ejercicios espirituales como una fuerte experiencia de Dios, suscitada por
la escucha de su Palabra, comprendida y acogida en la vida personal bajo la
acción del Espíritu Santo que, en un clima de silencio y oración, y con la
mediación de un guía espiritual, da la capacidad de discernimiento con
vistas a la purificación del corazón, la conversión de vida y el seguimiento
de Cristo, para el cumplimiento de la propia misión en la Iglesia y en el
mundo"
Todos tenemos la
experiencia de que nos cuesta arrancarnos de nuestras tareas ordinarias para
practicar los Ejercicios Espirituales. Pero todos también hemos
experimentado que, al salir de los Ejercicios, salimos renovados con más
ganas de trabajar y, por otra parte, dispuestos a no caer en un puro
activismo.
Reitero que mi
ilusión es que todos los sacerdotes de la diócesis hagan Ejercicios
Espirituales cada año. Hemos hablado de organizar dos tandas para que esta
ilusión pueda ser realidad. Estoy pendiente de que me indiquéis las fechas y
los lugares más oportunos. Tampoco me importa que en algunas ocasiones
hagáis Ejercicios fuera de nuestra diócesis porque puede ser también un
enriquecimiento.
Os suplico que, los
que podáis hacer el esfuerzo de participar en la tanda que empieza el lunes
a las 12 en la Casa de Ejercicios de Pontedeume,
lo hagáis. Hay muy pocos apuntados. Podéis comunicarlo a D. Eugenio o a mí
personalmente. Os recuerdo que los Ejercicios corren por cuenta de la
Diócesis.
Unidos en Cristo,
pastor bueno de su pueblo santo, un abrazo

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