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Queridos hermanos
sacerdotes:
La situación actual
en la que hemos de vivir la fe y anunciarla a los demás puede producirnos
cansancio y desasosiego. Nuestra labor pastoral a veces no es
suficientemente valorada. El creciente número de parroquias que hemos de
atender puede conducirnos al activismo y a veces sentimos la necesidad de
responder a los problemas nuevos que se nos presentan con fidelidad al
Señor y la creatividad en la acción pastoral.
Los Ejercicios Espirituales son un "camino de libertad" para
transformarnos, para que seamos de verdad hijos de Dios, hermanos de todos
y servidores del Evangelio.
Los Ejercicios
Espirituales pueden ser una ocasión de crecimiento espiritual y pastoral.
Los Ejercicios Espirituales pueden ayudarnos a conocer las resistencias
que ponemos a la acción de Dios en nosotros. Puede haber en nosotros
egoísmo, envidia, deseos de aparentar, considerarnos mejores que los
otros, vivir pensando sólo en nosotros y en nuestros problemas… y todo
esto no nos permite buscar con sinceridad la voluntad de Dios sobre
nosotros para tratar de realizarla.
Los Ejercicios Espirituales son un constante diálogo con Dios.
Somos nosotros quienes hacemos los Ejercicios, pero es el Espíritu de
Jesús su actor principal:
•
Porque es El quien nos mueve, quien nos inspira constantemente y quien
cuestiona nuestras vidas.
• Y es el Espíritu de Jesús quien nos anima a conocer el proyecto que
Dios tiene para cada uno de nosotros y cómo podemos vivirlo.
Todos tenemos la experiencia de que nos cuesta arrancarnos de nuestras
tareas ordinarias para practicar los Ejercicios Espirituales. Pero todos
también hemos experimentado que, al salir de los Ejercicios, salimos
renovados con más ganas de trabajar y, por otra parte, dispuestos a no
caer en las rutinas estériles.
Reitero que mi
ilusión es que todos los sacerdotes de la diócesis hagan Ejercicios
Espirituales cada año. Para dar facilidades hemos organizado dos tandas
este año. Tampoco me importa que en algunas ocasiones hagáis Ejercicios
fuera de nuestra diócesis porque puede ser también un enriquecimiento.
Os suplico que, los que podáis hacer el esfuerzo de participar en la tanda que empieza el
lunes 26 de noviembre en el Seminario de Mondoñedo, lo hagáis.
Hay muy pocos apuntados. Podéis comunicarlo a D. Eugenio o a mí
personalmente. Os recuerdo que los Ejercicios corren por cuenta de la
Diócesis.
Unidos en Cristo,
Pastor bueno de su pueblo santo, un abrazo

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