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Nueva publicación de S.S.
Benedicto XVI
Son muchos sin
duda los quehaceres que se agolpan en la mesa de trabajo del Papa.
Precisamente por eso tiene mucho valor que haya sacado tiempo para
publicar el libro ‘Jesús de Nazaret’ que acaba de llegar a nuestras
librerías y comenzó a escribir antes de suceder a Juan Pablo II. “He
aprovechado mis ratos libres para sacar adelante este libro”, confiesa
el Papa Ratzinger. Por otra parte, ya había anticipado su ilusión y su
compromiso de escribir un libro sobre Jesucristo al estilo de aquel
famoso de Romano Guardini titulado ‘El Señor”. Pero “este libro –ha
matizado pronto el Sucesor de Pedro- no es de ninguna manera un acto de
magisterio, sino sólo el resultado de mi investigación personal sobre el
‘rostro del Señor’. Por eso, cada uno es libre de contradecirme”. Es un
libro de madurez, fruto de sesenta años de reflexión y estudio. Según el
P. Lombardi, portavoz del Papa: “estas páginas permiten comprender mejor
sus homilías, sus catequesis de los miércoles, el orden de su vida y, en
cierto modo, también sus prioridades y sus decisiones de gobierno”.
¿Un libro
sobre Jesús? Jesucristo es el centro de la vida del Papa Ratzinger y él
ha insistido en que la Iglesia no puede girar sobre sí misma, sobre sus
propios problemas, sino que Cristo ha de ser su centro. “Sólo si
logramos entender que Jesús no es sólo un gran profeta o una de las
grandes personalidades religiosas del mundo, sino que es el Rostro de
Dios, que es Dios mismo, logramos descubrir a Dios. El Creador tiene un
rostro, el rostro de la misericordia, el rostro del amor, el rostro del
encuentro con nosotros, del ‘Emmanuel’”.
Nuestra tarea es anunciar a Jesucristo: es la noticia más importante
para la humanidad que hay que anunciar con verdadera pasión.
Se trata de un
producto genuino, frente a mercancías falsas. Cuando el mercado está
lleno de productos que deterioran la imagen de Jesús sobre todo a nivel
popular como ‘El Código da Vinci’, el ‘Evangelio de Judas’ o el
documental ‘La tumba perdida de Cristo’, Joseph Ratzinger ha decidido
poner en circulación un producto genuino y, por fortuna, ha logrado su
objetivo. En la edición alemana, italiana y polaca se ha convertido en
uno de los más vendidos: en poco más de un mes, hemos de hablar de más
de millón y medio de ejemplares vendidos. Una vez más queda patente que
Jesús siempre interesa y ante El nadie queda indiferente.
No es un libro
del pasado, sino muy actual. Tampoco se trata de un libro más o menos
erudito sobre Jesús. Lo que el autor pretende es reflejar su búsqueda
personal del rostro de Cristo y su deseo permanente de actualizar la
figura de Jesús para los hombres y mujeres de hoy. El cardenal Martini
ha sugerido que su verdadero título debiera ser: “Jesús de Nazaret, ayer
y hoy” por las referencias constantes del autor a las cuestiones
contemporáneas. Y aporta algunos ejemplos. Cuando Satanás tienta a Jesús
en el desierto, ofreciéndole todos los reinos del mundo, el Papa
comenta: “el imperio cristiano intentó enseguida transformar la fe en un
factor político para la unidad del Imperio. El reino de Cristo debía
tomar la forma y el esplendor de un reino político. La debilidad de la
fe y la debilidad terrena de Jesucristo deberían ser reforzadas mediante
el poder político y militar. A lo largo de los siglos, esta tentación de
asegurar la fe mediante el poder se ha vuelto a presentar continuamente
y de diversas formas. Y la fe ha corrido siempre el peligro de ser
sofocada precisamente por el abrazo del poder”. El autor contempla en
presente, y con el trasfondo del mundo contemporáneo, los episodios de
la vida de Jesús. Es su estilo.
Nuestro autor
pone el acento en la divinidad de Jesús, rechazada por la mayor parte de
los judíos de su tiempo, empañada por la herejía arriana y negada por
muchos en los últimos tiempos hasta nuestros días. “Yo estoy convencido
–afirma- de que el Jesús de los Evangelios es una figura históricamente
sensata y convincente. Tan sólo si sucedió algo extraordinario, si la
figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las
esperanzas y expectativas de su época se explica su crucifixión y su
eficacia”. ‘Jesús de Nazaret’ no es propiamente una Vida de Jesús ni
tampoco su retrato, se trataría más bien de una biografía en la que se
pretende mostrar quién era verdaderamente Jesús, dejándole hablar a El.
Porque la verdadera identidad de Jesús la desvela él mismo utilizando la
expresión ‘yo soy’ con la que pretende poner de relieve su condición
divina: Yo soy el pan de vida, yo soy el buen pastor, yo soy la
resurrección y la vida, yo soy el camino, la verdad y la vida, yo soy la
puerta, yo soy la vid verdadera. Es Jesús mismo quien, mediante estas
metáforas, define su propia condición de Hijo de Dios.
La historia de
Jesús es esencial para la fe en El. Jesús no es un mito, sino un hombre
de carne y hueso. Sin historia la fe cristiana se esfuma y el
cristianismo se convierte en una religión o en una ideología más. Por
eso el Papa asume el método histórico, pero liberándole previamente de
los prejuicios que lo pervierten. Su profundo conocimiento de las
limitaciones del método histórico-crítico le lleva a practicar la
exégesis bíblica no como ciencia histórica, sino sobre todo como
hermenéutica. La Escritura nace en la Iglesia y por eso pertenece a
ella. Tengamos en cuenta dos datos importantes: en primer lugar, toda
palabra humana que no sea trivial tiene un alcance que va más allá del
que la pronunció; en segundo lugar, la Escritura no es sólo literatura,
sino que ha crecido en y por el sujeto vivo del pueblo de Dios en camino
y vive en él.
¿Cómo acercarnos
al nuevo libro del Papa? El nos presenta a Jesús como el que ve al
Padre. El pueblo de Dios buscaba un profeta que tratase con Dios cara a
cara. Ahora bien, lo que no se le concedió a Moisés –‘ver la gloria de
Dios’- porque “no podrás ver mi rostro, pues ningún ser humano puede
verlo y seguir viviendo’, se le ha concedido a Jesús, el verdadero
Moisés. El ve directamente el rostro de Dios y puede hablar de lo que
ha visto y oído cara a cara, no de espaldas. “Este el punto de apoyo
sobre el que se basa mi libro, afirma Benedicto XVI: considera a Jesús a
partir de su comunión con el Padre. Este es el verdadero centro de su
personalidad. Sin esta comunión no se puede entender nada y partiendo de
ella El se hace presente a nosotros también hoy”. Jesús vive en la
presencia de Dios no sólo como amigo, sino como Hijo. No es posible
encontrarse con Jesús y no ser interpelado por Él.
Os invito
cordialmente a la lectura de este libro concediéndole al Papa “el
adelanto de simpatía sin el cual no existe comprensión posible”. No es
un libro pesado, pero hace pensar.
Con mi afecto y
mi bendición,

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