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                                                                           Jesús de Nazaret, una figura rezonable y convincente

                                                                                                 

 
 
 
   

 

 

 

 

 

Nueva publicación de S.S. Benedicto XVI

                       

 

Son muchos sin duda los quehaceres que se agolpan en la mesa de trabajo del Papa. Precisamente por eso tiene mucho valor que haya sacado tiempo para publicar el libro ‘Jesús de Nazaret’ que acaba de llegar a nuestras librerías y comenzó a escribir antes de suceder a Juan Pablo II. “He aprovechado mis ratos libres para sacar adelante este libro”, confiesa el Papa Ratzinger. Por otra parte, ya había anticipado su ilusión y su compromiso de escribir un libro sobre Jesucristo al estilo de aquel famoso de Romano Guardini titulado ‘El Señor”. Pero “este libro –ha matizado pronto el Sucesor de Pedro- no es de ninguna manera un acto de magisterio, sino sólo el resultado de mi investigación personal sobre el ‘rostro del Señor’. Por eso, cada uno es libre de contradecirme”. Es un libro de madurez, fruto de sesenta años de reflexión y estudio. Según el P. Lombardi, portavoz del Papa: “estas páginas permiten comprender mejor sus homilías, sus catequesis de los miércoles, el orden de su vida y, en cierto modo, también sus prioridades y sus decisiones de gobierno”.

 

¿Un libro sobre Jesús? Jesucristo es el centro de la vida del Papa Ratzinger y él ha insistido en que la Iglesia no puede girar sobre sí misma, sobre sus propios problemas, sino que Cristo ha de ser su centro. “Sólo si logramos entender que Jesús no es sólo un gran profeta  o una de las grandes personalidades religiosas del mundo, sino que es el Rostro de Dios, que es Dios mismo, logramos descubrir a Dios. El Creador tiene un rostro, el rostro de la misericordia, el rostro del amor, el rostro del encuentro con nosotros, del ‘Emmanuel’”[1]. Nuestra tarea es anunciar a Jesucristo: es la noticia más importante para la humanidad que hay que anunciar con verdadera pasión.

 

Se trata de un producto genuino, frente a mercancías falsas. Cuando el mercado está lleno de productos que deterioran la imagen de Jesús sobre todo a nivel popular como ‘El Código da Vinci’, el ‘Evangelio de Judas’ o el documental ‘La tumba perdida de Cristo’, Joseph Ratzinger ha decidido poner en circulación un producto genuino y, por fortuna, ha logrado su objetivo. En la edición alemana, italiana y polaca se ha convertido en uno de los más vendidos: en poco más de un mes, hemos de hablar de más de millón y medio de ejemplares vendidos. Una vez más queda patente que Jesús siempre interesa y ante El nadie queda indiferente.

 

No es un libro del pasado, sino muy actual. Tampoco se trata de un libro más o menos erudito sobre Jesús. Lo que el autor pretende es reflejar su búsqueda personal del rostro de Cristo y su deseo permanente de actualizar la figura de Jesús para los hombres y mujeres de hoy. El cardenal Martini ha sugerido que su verdadero título debiera ser: “Jesús de Nazaret, ayer y hoy” por las referencias constantes del autor a las cuestiones contemporáneas. Y aporta algunos ejemplos. Cuando Satanás tienta a Jesús en el desierto, ofreciéndole todos los reinos del mundo, el Papa comenta: “el imperio cristiano intentó enseguida transformar la fe en un factor político para la unidad del Imperio. El reino de Cristo debía tomar la forma y el esplendor de un reino político. La debilidad de la fe y la debilidad terrena de Jesucristo deberían ser reforzadas mediante el poder político y militar. A lo largo de los siglos, esta tentación de asegurar la fe mediante el poder se ha vuelto a presentar continuamente y de diversas formas. Y la fe ha corrido siempre el peligro de ser sofocada precisamente por el abrazo del poder”. El autor contempla en presente, y con el trasfondo del mundo contemporáneo, los episodios de la vida de Jesús. Es su estilo.

 

Nuestro autor pone el acento en la divinidad de Jesús, rechazada por la mayor parte de los judíos de su tiempo, empañada por la herejía arriana y negada por muchos en los últimos tiempos hasta nuestros días. “Yo estoy convencido –afirma- de que el Jesús de los Evangelios es una figura históricamente sensata y convincente. Tan sólo si sucedió algo extraordinario, si la figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las esperanzas y expectativas de su época se explica su crucifixión y su eficacia”. ‘Jesús de Nazaret’ no es propiamente una Vida de Jesús ni tampoco su retrato, se trataría más bien de una biografía en la que se pretende mostrar quién era verdaderamente Jesús, dejándole hablar a El. Porque la verdadera identidad de Jesús la desvela él mismo utilizando la expresión ‘yo soy’ con la que pretende poner de relieve su condición divina: Yo soy el pan de vida, yo soy el buen pastor, yo soy la resurrección y la vida, yo soy el camino, la verdad y la vida, yo soy la puerta, yo soy la vid verdadera. Es Jesús mismo quien, mediante estas metáforas, define su propia condición de Hijo de Dios.

 

La historia de Jesús es esencial para la fe en El. Jesús no es un mito, sino un hombre de carne y hueso. Sin historia la fe cristiana se esfuma y el cristianismo se convierte en una religión o en una ideología más. Por eso el Papa asume el método histórico, pero liberándole previamente de los prejuicios que lo pervierten. Su profundo conocimiento de las limitaciones del método histórico-crítico le lleva a practicar la exégesis bíblica no como ciencia histórica, sino sobre todo como hermenéutica. La Escritura nace en la Iglesia y por eso pertenece a ella. Tengamos en cuenta dos datos importantes: en primer lugar, toda palabra humana que no sea trivial tiene un alcance que va más allá del que la pronunció; en segundo lugar, la Escritura no es sólo literatura, sino que ha crecido en y por el sujeto vivo del pueblo de Dios en camino y vive en él.

 

¿Cómo acercarnos al nuevo libro del Papa? El nos presenta a Jesús como el que ve al Padre. El pueblo de Dios buscaba un profeta que tratase con Dios cara a cara. Ahora bien, lo que no se le concedió a Moisés –‘ver la gloria de Dios’- porque “no podrás ver mi rostro, pues ningún ser humano puede verlo y seguir viviendo’, se le ha concedido a Jesús, el verdadero Moisés. El ve  directamente el rostro de Dios y puede hablar de lo que ha visto y oído cara a cara, no de espaldas. “Este el punto de apoyo sobre el que se basa mi libro, afirma Benedicto XVI: considera a Jesús a partir de su comunión con el Padre. Este es el verdadero centro de su personalidad. Sin esta comunión no se puede entender nada y partiendo de ella El se hace presente a nosotros también hoy”. Jesús vive en la presencia de Dios no sólo como amigo, sino como Hijo. No es posible encontrarse con Jesús y no ser interpelado por Él.

 

Os invito cordialmente a la lectura de este libro concediéndole al Papa “el adelanto de simpatía sin el cual no existe comprensión posible”. No es un libro pesado, pero hace pensar.

                                                          

Con mi afecto y mi bendición,

 

               

                                                    

[1] Las citas del libro las traduzco de la edición italiana

   
   
   
 

2 de agosto de 2007

   
   
 
 

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