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Queridos diocesanos:
El año 2007 celebraremos,
si Dios quiere, el XI Centenario del nacimiento de San Rosendo, una de las
más ilustres figuras del siglo X en Galicia, obispo en San Martín de
Mondoñedo y patrono de nuestra diócesis mindoniense-ferrolana. Destacó
como un gran impulsor del monacato en Galicia, en cuya organización se
mantuvo equidistante entre las formas antiguas, representadas por los
monasterios inspirados en San Fructuoso, y as formas nuevas, vinculadas a
San Benito, cuya Regla conoció. También fue una persona comprometida con
la realidad histórico-social de esta hermosa tierra gallega, destacando
su labor pacificadora. Sus restos mortales reposan en el Monasterio de
Celanova, fundado por él, en la diócesis de Ourense.
Consideramos que este
evento ha de tener una fuerte repercusión en nuestra diócesis y en Galicia
entera. Junto con el Obispo de la diócesis hermana de Ourense, he pedido a
la Santa Sede que de noviembre de 2006 a noviembre de 2007 podamos
celebrar un Año Jubilar, con los beneficios espirituales que conlleva. Las
visitas a los lugares en que se puedan acoger las indulgencias que
esperamos nos sean concedidas por la Santa Sede y la peregrinación
diocesana al Monasterio de San Salvador de Celanova serán ocasiones
privilegiadas para acercarnos un poco más al Señor de la mano de San
Rosendo. Las fechas se darán a conocer oportunamente.
San Rosendo, como obispo
de Mondoñedo, cuentan sus biógrafos "cómo engrandeció a su Iglesia, cuan
honestamente trató al clero, con cuanta diligencia restauró los lugares de
culto, con cuánta preocupación ayudó con los beneficios de su propia
herencia a viudas y huérfanos, a los que venían a instalarse en aquella
comarca y a los extraños que pasaban por allí. Era su rostro angelical, y
su palabra como la miel por la dulzura de su pronunciación".
Unidos, como diócesis,
hemos de disponernos a vivir un momento de renovación espiritual y a tomar
conciencia de lo que significa vivir en una Iglesia particular donde se
hace presente y operante la Iglesia una, santa, católica y apostólica.
Dentro de ella tiene un lugar especial el ministerio del Obispo como
promotor de la comunión y de la misión.
Por otra parte, no
podemos olvidar la faceta cultural y social de nuestro santo Patrono, de
un fuerte impacto en el pueblo gallego. La figura de San Rosendo lo merece
y Galicia no puede olvidar su pasado si quiere construir con lucidez su
futuro.
Entre las actividades
culturales pretendemos organizar un Congreso Internacional sobre San
Rosendo y su tiempo. También queremos sacar adelante una cuidada
Exposición en la Catedral de Mondoñedo y otra sobre la figura de San
Rosendo en Ferrol. No faltará en la conmemoración algún tipo de obra
social que perpetúe la memoria de este acontecimiento en algún lugar de
nuestra diócesis.
Para las múltiples
actividades que querríamos llevar a cabo precisamos la colaboración de
todos. No sólo de las autoridades municipales y autonómicas, también de
los sacerdotes, consagrados y seglares. La Comisión nombrada al efecto
animará y coordinará las diversas actividades en orden a que se alcancen,
con la ayuda de Dios, los objetivos que nos hemos propuesto.
¡Demos gracias a Dios por
nuestro Patrono S. Rosendo y aprovechemos el Año Jubilar en su honor para
conocerle más a fondo y para renovar nuestra vida espiritual y nuestra
conciencia de Iglesia diocesana!
Con todo afecto os saluda
y bendice vuestro obispo.

Mondoñedo, en la Fiesta de San Juan de Ávila de 2006 |