Delegación de Vida Consagrada

Delegado
Rvdo. Sr. D. Xosé Román Escourido Basanta
982 562 267 | 630 537 592
xoseroesba@hotmail.com

 

· Carta del delegado diocesano para la Jornada Pro Orantibus 2020

El próximo domingo, día 7 de junio, celebraremos la fiesta litúrgica de la Santísima Trinidad y en este día la Iglesia celebra la Jornada “Pro Orantibus”. Oramos recordando a nuestros hermanos y hermanas que, escuchando la llamada del Señor, le siguieron y ofrecieron sus vidas en alabanza continua a la Trinidad Santa, orando por la comunidad cristiana y por el mundo entero.

Desde sus monasterios, en la soledad, en el silencio y en la oración asidua, ocupan un lugar eminente en el cuerpo místico de Cristo y edifican la Iglesia siendo manantiales de gracias celestiales. El lema de la Jornada de este año es: «Con María en el corazón de la Iglesia». Con María, los monjes y las monjas mantienen viva la confianza en Dios que se ha encarnado por la salvación de la humanidad. Con María al pie de la cruz, en la contemplación de cada día, los consagrados acogen la esperanza del Dios compasivo y misericordioso en medio de todo sufrimiento. Con María, desde los monasterios, se irradia al mundo la alegría de vivir según el Evangelio, con la gracia del Espíritu Santo en espera de alcanzar la santidad en el banquete del Reino.

Damos gracias a Dios por las luces que al amanecer de cada día y al atardecer, cuando la noche hace su presencia, iluminan nuestra Iglesia diocesana. Son estas las cuatro comunidades de vida contemplativa que en la actualidad viven y oran en nuestra diócesis de Mondoñedo-Ferrol: las Esclavas del Santísimo y de la Inmaculada en Ferrol, las Hermanas Clarisas en Ribadeo y las Madres Concepcionistas en Mondoñedo y en Viveiro. Oremos por ellas y con ellas pidiendo al Señor que nos envíe nuevas vocaciones.

En la fiesta de Santa María, Madre de la Iglesia. Con mi saludo y oración.

Xosé Román Escourido Basanta
Delegado episcopal para la Vida Consagrada

 

· Datos de la Vida Consagrada en España 2019

La comisión episcopal para la Vida Consagrada, presidida por el obispo diocesano, monseñor De las Heras Berzal, CMF, ha publicado los datos de su departamento a cierre de 2019


Cabe mencionar que también hay otros contemplativos: los ermitaños y ermitañas. De este colectivo no hay datos oficiales disponibles.
 


· Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (CEE)

Hay dos tipos de institutos de vida consagrada: los institutos religiosos y los institutos seculares. A ellos se asemejan las sociedades de vida apostólica.

Las órdenes y congregaciones, tan diversas y tan variadas, a partir de la entrada en vigor del Código de Derecho Canónico (cc. 573-731), tienen la denominación común de instituto religioso, aunque conserven sus peculiaridades.

La vida consagrada por la profesión de los consejos evangélicos en un instituto religioso lleva consigo el seguimiento de Cristo, la consagración total a Dios, la profesión de los valores evangélicos de castidad, pobreza y obediencia y la unión de modo especial a la Iglesia por la caridad.También estos elementos jurídicos: una forma estable de vida, la erección canónica por la autoridad competente de la Iglesia, la libertad de elección por parte de los fieles y la libertad de admisión por parte de los institutos.

Esta profesión de los consejos evangélicos puede hacerse de dos maneras: o a través de votos, para los religiosos, o a través de “otros vínculos sagrados”, para los institutos seculares. Así, un instituto religioso es una sociedad en la que los miembros, según el derecho propio, emiten votos públicos perpetuos o temporales renovables al vencer el plazo, y viven vida fraterna en común. Un instituto secular es una persona jurídica colegial, erigida por la autoridad de la Iglesia, que tiene como finalidad la vida consagrada, en el que los miembros no profesan los votos públicos, ni necesariamente hacen vida fraterna común,“viviendo en el mundo, procuran la santificación del mismo, desde dentro”, siendo un elemento específico la secularidad en la actividad, profesión, etc.

Las sociedades de vida apostólica (cc. 731-746) se asemejan a los institutos de vida consagrada. Sus miembros, sin votos religiosos, buscan el fin apostólico propio de la sociedad y, llevando vida fraterna en común, según el propio modo de vida, aspiran a la perfección de la caridad por la observancia de las constituciones. Pueden ser de derecho pontificio o de derecho diocesano, clericales o laicales.

El Orden de las Vírgenes, que data de los primeros siglos de la Iglesia, fue restaurado por el Concilio Vaticano II y reconocido en el c. 604 del Código de Derecho Canónico. La Virgen es consagrada a Dios por el Obispo diocesano, del que depende, y se entrega al servicio de la Iglesia, sin renunciar a su propio trabajo, del que vive en su domicilio. Se ha iniciado recientemente en algunas diócesis españolas.

Servicio Diocesano de Comunicación

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