Para orar cada día: Lunes

24 de julio de 2017. Festividad de Santa Cristina

Maestro, queremos ver una señal hecha por ti

Mateo 12, 38-42

En aquel tiempo, le interpelaron algunos escribas y fariseos: «Maestro, queremos ver una señal hecha por ti». Mas Él les respondió: «¡Generación malvada y adúltera! Una señal pide, y no se le dará otra señal que la señal del profeta Jonás. Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón».
 

Comentario

¿Cómo tuvieron que sentirse quienes escuchaban a Jesús cuando le oyeron decir que él era más que Salomón? ¿Qué sentiríamos nosotros, por ejemplo, si alguien nos dijera que él es más que Buda, más que Sócrates o más que el propio Jesús? ¿Qué confianza en sí mismo tenía que tener Jesús para poder hacer una afirmación semejante? Y sin embargo, las credenciales que ofrece a su auditorio son las de Jonàs: estoy, dice, estamos, podríamos decir, en el vientre de la tierra; pero esta no es nuestra morada definitiva. Este es el milagro: un mundo desde el que nacemos a otro mundo. Él ha sido el Primogénito.
 

Pregunta para reflexionar

¡Cuántas veces te he pedido signos! Parece que para que yo crea tienes que demostrármelo continuamente. ¿todavía te pido signos? ¿dónde tenemos los ojos del corazón para ver y contemplar las maravillas de Dios en nuestro entorno?
 

Oración

Señor, el signo que podemos dar a esta sociedad desconcertada y sin identidad, es el ser con alegría y decisión, luz y sal del mundo.

Madres Concepcionistas de Mondoñedo

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Mondoñedo. Autora: Sor María de la Luz